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Jensen Huang hablando en el ALL-IN SUMMIT con Donald Trump.
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Jensen Huang hablando en el ALL-IN SUMMIT con Donald Trump.
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Con el apoyo de Jensen Huang, Trump redobla su apuesta por la IA: "Los centros de datos son el petróleo de los próximos 25 años"

Juan Romero

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El presidente de Estados Unidos llamó en vivo a Jensen Huang durante el All-In Summit y desestimó los pedidos de frenar el desarrollo de inteligencia artificial. La escena consolidó a Nvidia como pieza central de la estrategia estadounidense para competir con China.

15 Septiembre de 2026 20.30

Donald Trump intervino de manera directa en el debate que enfrenta a Silicon Valley con parte de la comunidad de investigadores de inteligencia artificial. El presidente de Estados Unidos llamó por teléfono a Jensen Huang, CEO de Nvidia, mientras el ejecutivo participaba sobre el escenario del All-In Summit, en Los Ángeles, y aprovechó la conversación reproducida ante miles de asistentes para rechazar las advertencias sobre los riesgos de la IA y defender la expansión de los centros de datos.

"Les digo que todo esto es un engaño", afirmó Trump, según los videos del evento. "Los centros de datos son excelentes, hacen ricos a los ciudadanos y enriquecen a los estados". Más adelante, definió a esas infraestructuras como "el petróleo de los próximos 20 o 25 años".

El episodio ocurrió apenas dos días después de que Dario Amodei, CEO de Anthropic, publicara un ensayo en el que propuso desacelerar deliberadamente el avance de los modelos de frontera y establecer mayores controles de seguridad. El planteo recibió el respaldo del CEO de OpenAI, Sam Altman, y de Elon Musk, fundador de xAI, aunque Trump dejó en claro que su administración no comparte esa visión.

El mensaje a Nvidia

La llamada tuvo una fuerte carga simbólica. Nvidia no solo es la compañía más valiosa del mundo: sus procesadores gráficos son una pieza clave de los centros de datos que entrenan y operan modelos de IA. Trump y Huang ya habían compartido apariciones públicas durante el segundo mandato presidencial, pero la conversación en el All-In Summit expuso con mayor nitidez la sintonía entre la Casa Blanca y el mayor proveedor de infraestructura para el auge de la inteligencia artificial.

"Estoy con ustedes hasta el final", le dijo Trump a Huang. El CEO de Nvidia coincidió con el diagnóstico presidencial y respondió: "Tiene razón. No vamos a dejar que eso ocurra, señor", luego de que Trump cuestionara a quienes se oponen al desarrollo de centros de datos y sugiriera que esas resistencias podrían favorecer a China.

El presidente también bromeó con Huang durante la intervención: dijo que el CEO de Nvidia puede "desarrollar el chip de computadora más complejo del mundo, que nadie puede copiar, pero no puede descubrir cómo ponerme en altavoz". El comentario fue recibido con risas y aplausos por la audiencia, mientras Huang buscaba que un micrófono amplificara la conversación telefónica.

Chamath Palihapitiya, uno de los anfitriones del encuentro, describió la escena en X con una sola frase: "Esto fue surrealista".

Contra Amodei y la pausa

La intervención de Trump se produjo después de una serie de publicaciones en Truth Social contra Amodei y los pedidos de establecer nuevas salvaguardas para los modelos más avanzados. El presidente calificó las preocupaciones sobre la IA y los centros de datos como un "engaño" y una "estafa", sostuvo que no ve necesidad de crear regulaciones adicionales y señaló que quienes reclaman frenar la infraestructura digital actúan contra el liderazgo estadounidense.

El trasfondo es una discusión que escala en Washington y en el sector tecnológico. Amodei propuso que los modelos de frontera sean sometidos a auditorías independientes y que las compañías reduzcan el ritmo de desarrollo hasta que existan mecanismos de seguridad más robustos. El CEO de Anthropic advirtió sobre la posibilidad de daños "catastróficos" si la industria avanza más rápido que su capacidad de controlar las tecnologías que desarrolla.

Trump rechazó ese enfoque. "Los robots no van a tomar el control del mundo. La IA no va a apoderarse del resto del mundo. Todo esto es un engaño", sostuvo durante el llamado. Sin embargo, introdujo una salvedad: "Tenemos que ser un poco cuidadosos. Tenemos que hacer las cosas con prudencia, pero eso no significa que vayamos a detener una industria".

Jensen Huang, The Besties y Donald Trump en vivo en el del ALL-IN SUMMIT - All-In Summit
Jensen Huang, The Besties y Donald Trump en vivo en el del ALL-IN SUMMIT - All-In Summit

La diferencia no es menor. Para los ejecutivos e investigadores que promueven una pausa o reglas más exigentes, el desafío consiste en evitar que sistemas cada vez más capaces escapen a los mecanismos de supervisión. Para Trump, en cambio, la discusión está atravesada por la competencia estratégica: limitar el ritmo de Estados Unidos podría otorgar una ventaja a China.

Centros de datos, negocios y geopolítica

La defensa presidencial de los centros de datos apunta a una infraestructura cuya construcción despierta interés de empresas, inversores, estados y municipios estadounidenses. Estas instalaciones concentran los chips y los sistemas de cómputo necesarios para entrenar modelos de IA, procesar datos y operar aplicaciones empresariales y de consumo.

Trump sostuvo que los críticos de esa expansión "están jugando directamente en manos de mucha gente que no quiere que ocurra". "Podrían ser personas políticas y también podría ser China", afirmó. Huang acompañó el mensaje: "No vamos a dejar que eso ocurra, señor".

Para Nvidia, el auge de los centros de datos representa el principal motor de demanda de sus unidades de procesamiento gráfico. La empresa se convirtió en la gran beneficiaria corporativa de la carrera por la IA, a medida que las tecnológicas, las startups y los gobiernos aceleran inversiones para asegurar capacidad de cómputo.

La conversación también volvió a poner sobre la mesa una tensión que excede a Estados Unidos: el desarrollo de inteligencia artificial exige inversiones crecientes en chips, energía, redes y construcción. Por eso, el debate por la regulación y la seguridad ya no se limita al software. Involucra a fabricantes de semiconductores, compañías eléctricas, desarrolladores inmobiliarios, proveedores de infraestructura y autoridades locales que deben aprobar proyectos de gran escala.

En ese marco, la llamada de Trump a Huang funcionó como una señal política y empresarial. La Casa Blanca eligió respaldar la expansión de Nvidia y de la infraestructura de IA, aun frente a las advertencias de algunos de los principales referentes del sector. Para el presidente, la ecuación es simple: "Quien gane la IA, gana". Y, según anticipó ante la audiencia del All-In Summit, Estados Unidos no está dispuesto a frenar esa carrera.

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