Guillermo Jacob y Athanasios Laskaridis son socios desde hace 50 años.
Jacob es accionista ychairman de CHR Group, conglomerado empresarial con más de 125 años de trayectoria en Uruguay que reúne más de 15 empresas y desempeña un papel estratégico en áreas vinculadas a la infraestructura portuaria, los servicios logísticos para el comercio internacional y el transporte de carga.
Laskaridis es un empresario griego reconocido en los sectores naviero, hotelero e inmobiliario. Es propietario de hoteles emblemáticos de Atenas, entre ellos el Grande Bretagne y el Athens Capital.
Y ahora, juntos, incursionan en el desarrollo inmobiliario en Uruguay con Astra, un exclusivo barrio privado en Maldonado.
El terreno de 16 hectáreas está ubicado en un punto privilegiado de la costa, sobre Punta Ballena, en la parada 45 sobre Playa Mansa. Laskaridis lo compró en 2011, pero no fue hasta el año pasado que decidieron transformarlo. El barrio marítimo estará compuesto por 72 lotes de entre 1.000 y 1.500 m2.
A diferencia de otros desarrollos, que avanzan a medida que llegan los compradores, Astra ya tiene buena parte de su infraestructura terminada, con caminos, agua, luz y saneamiento financiados íntegramente por el grupo. Martín Figueroa, director del proyecto, señaló en entrevista con Forbes Uruguay que esa decisión marca una diferencia con el modelo habitual, donde primero se busca al cliente y con ese financiamiento se construye.
Según Jacob, la inversión en caminería, electricidad y agua ya supera los US$ 4 millones, y podría llegar a entre US$ 7 millones y 8 millones, sin contar el parador de playa ni el valor de la tierra —que prefieren no revelar, pero es un “activo importantísimo”—.
Financiar el desarrollo con capital propio busca transmitir la solidez del grupo. "Acá hay un respaldo financiero enorme, no necesitamos el dinero del cliente para desarrollarlo. En alguna medida, quisimos generar confianza en los compradores haciendo una demostración categórica de qué es lo que queremos y cómo lo queremos hacer", afirmó Jacob.
Escala humana, contacto con la naturaleza y acceso al océano
El predio conserva un bosque de más de 40 años sobre una playa con condiciones distintas a otras zonas de la península. La definición del grupo fue alejarse del modelo de torres y construir, en cambio, un barrio de casas que recuperara el estilo de Punta del Este de los años 50 y 60, cuando la zona recibía veraneantes en un entorno relajado y en contacto con la naturaleza. Quienes vivan en el barrio podrán acceder directamente a la playa, sin necesidad de cruzar ninguna calle, lo que entienden como un privilegio.
Jacob destaca que el proyecto cuenta con los permisos ambientales necesarios, a los que calificó como “innumerables”
La decisión de hacer foco en la sostenibilidad sigue la línea de las inversiones de Laskaridis, orientadas al cuidado ambiental. Entre sus programas más relevantes se encuentra la operación de un buque especialmente equipado para la limpieza a gran escala de costas y mares, así como para el desarrollo de investigaciones sobre contaminación marina.
En ese sentido, el equipo trabaja con paisajistas especializadas en zonas costeras, lideradas por Jeanine Beare, para restituir las especies nativas del médano y desarrollar un sendero por un bosque de monte psamófilo (formación vegetal nativa y única de las costas de Uruguay), con señalización de las especies. Además, el reglamento exige a quienes vayan a construir reponer cada árbol que se corte.
"Contratamos a la mejor especialista que hay en Uruguay en cuanto a especies nativas y locales, y estamos replantando todo el borde del médano. Estamos haciendo una revisión total de lo que hay plantado y de lo que queremos implantar, en la línea de devolverle al lugar las especies autóctonas. Es un gran esfuerzo —económico de nuestra parte, intelectual de parte de las especialistas—. Tiene sentido porque es un proyecto con esa impronta de recuperar esto como fue en su momento", dijo Jacob.
El perfil del comprador
El crecimiento que tuvo Maldonado en población e infraestructura en los últimos años es, en parte, uno de los motivos por los cuales el grupo decidió desarrollar el proyecto ahora y no hace 15 años. Esperaron al comprador.
Jacob distingue tres perfiles: uruguayos que ven en Astra una casa de fin de semana, argentinos divididos entre jóvenes que buscan una segunda residencia y mayores que evalúan instalarse buena parte del año, y europeos con un interés creciente impulsado por la situación de Europa, en algunos casos pensando en radicarse de forma permanente.
Astra está a una hora y cuarto de Montevideo por carretera y a diez minutos en helicóptero desde Carrasco, una cercanía que Jacob destaca por la proximidad con los centros asistenciales de Punta del Este, tanto para familias con niños pequeños como para personas mayores.
El barrio ya construyó sus caminos internos y la red de agua, luz y saneamiento. La obra en curso es el acceso, con garitas de control y vigilancia, junto a un sector de amenities que incluirá parrillero, sauna, salón de juegos y cancha de pádel. Resta avanzar en un parador de playa, que todavía requiere acuerdos con la Intendencia y las autoridades ambientales.
"Pensamos que esta es una tierra absolutamente privilegiada, con un bosque de más de 40 años sobre una playa distinta a las demás. Por eso no quisimos maximizar el rendimiento económico del proyecto, sino tratar de hacer algo lindo y recuperar lo que fue esta zona en otro momento", concluyó Jacob.