El club español remitió a la cláusula de rescisión de 500 millones de euros y elevó la tensión con una serie de cargadas en redes. Barcelona y PSG también siguieron de cerca al delantero argentino.
Con contrato hasta 2030 en Atlético de Madrid, el atacante cordobés quedó en medio de una negociación que suma presión, expectativa de los culés y la mirada atenta del PSG.
El desembarco del fondo Apollo Sports Capital marcó el fin de tres décadas de control familiar y reconfiguró el mapa de poder en el club colchonero, con una inversión récord que promete impacto deportivo, financiero y urbano.