Wall Street profundizó la caída por la guerra con Irán, con fuerte castigo sobre tecnológicas e industriales y los principales índices al borde de una corrección tras otro cierre en rojo.
Mientras el S&P sigue rindiendo por debajo de su promedio histórico, un grupo selecto del Dow Jones se desmarca con pagos atractivos. La estrategia conocida como “Dogs of the Dow” vuelve a captar la atención de los inversores con papeles que, además de dividendos altos, muestran potencial de recuperación tras años flojos. Entre farmacéuticas, tecnológicas y empresas de consumo masivo, hay casos con retornos totales superiores al 40 %.
Los datos de empleo, la tensión en el mercado de bonos, los efectos de la inteligencia artificial sobre las ganancias y la expectativa por las tasas de la Fed configuran un escenario complejo. Septiembre, históricamente volátil, podría ofrecer señales clave para lo que resta del año.
Los recuerdos del conflicto en 1990 vuelven a escena mientras el precio del crudo se dispara, el oro se afirma y los inversores se preparan para semanas de volatilidad.
Los principales índices bursátiles de Estados Unidos arrancaron la jornada en rojo tras la ofensiva israelí. La suba del petróleo benefició a las energéticas y el oro volvió a funcionar como refugio ante el aumento de la incertidumbre.
La imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos y la rápida represalia de China encendieron el pánico en los mercados: el Nasdaq se hundió un 6%, el petróleo cayó más del 15% y el VIX superó los 45 puntos.
El deterioro técnico de estos gigantes del sector industrial pone en alerta a los inversores. La incapacidad de sus cotizaciones para recuperar niveles clave y la presión vendedora generan inquietud en Wall Street, que observa con atención el rumbo del mercado tras un sólido 2024.
El repunte de las acciones refleja el optimismo generado por informes positivos de ganancias bancarias y una moderación en los índices inflacionarios clave en diciembre.
La elección de Scott Bessent calmó los temores sobre el déficit y aportó confianza al mercado bursátil, lo que mostró el respaldo de los inversores a una visión fiscal conservadora en un contexto de crecimiento económico.
Después de conocerse los datos de un mercado laboral fuerte, los principales índices bursátiles saltaron, aunque no todos los activos se beneficiaron del repunte.
La escasez de algunas acciones tecnológicas de alto perfil, junto con una menor inversión en el sector en comparación con el S&P 500, explica en parte por qué el Dow quedó atrás de otros índices en los últimos años.
El índice subió 0,7%, mientras Wall Street espera un recorte a los tipos de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos y los inversores calman sus temores de recesión.
La economía norteamericana dio mejores indicios de lo que se esperaba, con aumentos en las ventas minoristas, bajas en solicitudes de subsidio por desempleo y sólidos resultados por parte del gigante Walmart.