El propio Promedio Industrial Dow Jones muestra un rendimiento modesto, pero las acciones más destacadas del índice en 2026 pagan dividendos más atractivos. Las que lideran ese ranking llegan a ofrecer hasta un 6,8 %. En conjunto, superan por el triple al pobre rendimiento del S&P.
Vamos a repasar cuáles son los 10 "Dogs of the Dow" de este año y qué dividendos entregan. Pero antes, una breve explicación sobre cómo funciona esta estrategia:
- Al cierre definitivo de 2025, se identifican las 10 acciones con mayor rendimiento dentro del Promedio Industrial Dow Jones.
- La estrategia consiste en comprar partes iguales de esas 10 acciones y mantenerlas durante todo el año calendario.
- Cuando termina el año, se venden y se reemplazan por las nuevas 10 con mejores ingresos.
La estrategia funciona porque va a contramano del mercado. Los altos rendimientos en acciones de primera línea suelen ser una señal de oportunidad. No se trata de empresas que van a desaparecer, sino de compañías que simplemente perdieron protagonismo.
¿Van a quebrar las acciones de primera línea en Estados Unidos en 2026? Parece poco probable. Por eso, la lógica detrás de los "Dogs of the Dow" es clara: comprar estas acciones cuando sus precios están bajas, sus dividendos son más altos y las chances de una recuperación están sobre la mesa. Es apostar por el camino menos transitado.

Está claro que las ganancias desproporcionadas de Johnson & Johnson (JNJ), International Business Machines (IBM) y un par de acciones más ayudaron a que los "Dogs of the Dow" superaran al Promedio Industrial Dow Jones en general. Es algo que se repite cada año y, para algunos inversores, representa un buen argumento para elegir con mayor precisión los componentes más prometedores del grupo en lugar de comprar el paquete completo sin discriminar.
¿Y a quién tendremos que elegir en 2026?

El rendimiento promedio de los "Dogs of the Dow", que comenzó 2026 por encima del 3 %, todavía queda corto si el objetivo es financiar la jubilación únicamente con dividendos. Por eso, el potencial de crecimiento de estas empresas líderes también juega un rol clave.
Es importante tener esto en cuenta al analizar cada una de las 10 acciones de los "Dogs of the Dow" en 2026. El objetivo es encontrar el paquete completo: compañías capaces de generar efectivo y de superar las expectativas durante el próximo año.
#10: Johnson & Johnson
En 2025, Johnson & Johnson (JNJ), con un rendimiento del 2,5 % a comienzos de 2026, ofreció un ejemplo claro de lo que se busca en una acción para una estrategia basada en dividendos. Quienes compraron acciones de la farmacéutica obtuvieron una rentabilidad muy por encima del promedio histórico de la compañía. Luego, el precio subió hasta ubicarse en su media y cerró el año con una ganancia total del 47 %.
¿Cuáles fueron los motores de ese desempeño? La solidez de sus líneas en inmunología, oncología y tecnología médica; el lanzamiento de nuevas indicaciones para Tremfya y Rybrevant, junto con Lazcluze; y el anuncio de la escisión del negocio de ortopedia DePuySynthes.

Qué tiene que salir bien en 2026: JNJ todavía está lejos de recuperar el brillo perdido, aunque arranca el año con un rendimiento modesto del 2,5 %. Es un nivel aceptable, pero bajo si se lo compara con el historial de la compañía. Para mejorar, necesita sostener los avances que logró y enfrentar con éxito la creciente competencia de Stelara, su medicamento estrella para enfermedades autoinmunes. También le convendría avanzar en la resolución de sus problemas legales por el talco. A fines de 2025, un jurado en Baltimore ordenó a la empresa pagar US$ 1.500 millones, la indemnización más alta otorgada en un caso vinculado al talco. J&J aseguró que apelará esa decisión.
#9: Nike
Nike (NKE), con un rendimiento del 2,6 %, es una de las tres nuevas acciones de alto dividendo que ingresaron al grupo en 2026. Viene en caída libre desde fines de 2021 y ya perdió más del 60 % de su valor en ese período. Solo en 2025, retrocedió casi un 15 %, lo que la llevó a posicionarse entre las 10 con mayor rendimiento del Dow Jones. La compañía enfrentó varios frentes complicados: cambios en las tendencias de consumo, problemas en la cadena de suministro, cuestiones arancelarias y una performance floja en sus tiendas físicas. Aunque cerró 2025 con resultados mejores a los esperados por Wall Street, también reconoció una baja en las ventas en China. Además, anunció su 24.º aumento anual consecutivo de dividendos, aunque fue apenas del 2 %, muy por debajo de lo que venía mostrando en años anteriores.
Qué tiene que salir bien: En 2024, la compañía designó a Elliott Hill, un histórico de Nike, para reemplazar a John Donahoe como CEO. Desde entonces, viene aplicando una estrategia de reestructuración que ya lleva un año en marcha. El objetivo es volver a "liderar con el deporte", para lo cual reasignó a miles de empleados a áreas clave como running, básquet y ropa deportiva. También está reconstruyendo su vínculo con los mayoristas y reduciendo el nivel de descuentos. Las ganancias, sin embargo, podrían caer con fuerza este año: las estimaciones para el ejercicio fiscal 2026 apuntan a un resultado apenas suficiente para cubrir el dividendo. Recién se proyecta una mejora clara para el ejercicio fiscal 2027. Aun así, las acciones no están baratas: cotizan a 27 veces las ganancias estimadas para el próximo año. Si hay un dato a favor, es que no suele haber muchas oportunidades para comprar acciones de NKE con un rendimiento como el actual.
Home Depot
Home Depot (HD), con un rendimiento del 2,7 %, es otra incorporación reciente al grupo en 2026 tras un año de altibajos. En 2025, sus acciones cayeron cerca de un 10 %, golpeadas por varios factores. Entre ellos, los aranceles, el consumo más cauto y, sobre todo, el freno en el mercado inmobiliario, que se mantiene en pausa ante un escenario poco claro y con muchos compradores postergando decisiones.
Qué tiene que salir bien: La economía de Estados Unidos necesita encontrar un rumbo más claro. "Por un lado, si observamos ciertos indicadores económicos, pensamos: '¡Vaya!, las cosas van bastante bien'", dijo el CEO Ted Decker durante la presentación de resultados del tercer trimestre. "Si observamos el PIB y el PCE, ambos son sólidos. Pero, por otro lado, lo que nos está afectando en el sector de las mejoras para el hogar es la presión continua en el sector inmobiliario y la creciente incertidumbre del consumidor", completó. La necesidad de inversión en vivienda es evidente. Hace años que el país construye por debajo de lo necesario, y casi tres cuartas partes de las viviendas existentes tienen más de 25 años. Pero para que eso se traduzca en resultados para Home Depot, algo debe reactivarse. Por ahora, tanto sus ingresos como el precio de la acción siguen estancados.

UnitedHealth Group
El tercer nuevo ingreso al grupo en 2026 es UnitedHealth Group (UNH), que muestra un rendimiento del 2,7 %. Ya llegaba al año con incertidumbre tras el asesinato a tiros de su CEO, Brian Thompson, en diciembre de 2024. Pero fue recién en abril cuando Wall Street reaccionó, luego de que la empresa recortara de manera drástica su previsión de ganancias anuales por el aumento en los costos médicos asociados a los planes Medicare Advantage. No fue la única aseguradora de salud afectada, pero el golpe fue más fuerte en UNH, el mayor proveedor de planes privados de Medicare en Estados Unidos.
Qué tiene que salir bien: Mucho. Las mismas presiones que complicaron a UNH seguirían vigentes en 2026, en especial el uso intensivo de servicios médicos, que está achicando los márgenes de ganancia. Además, la empresa tuvo que rearmar su equipo de liderazgo, con la vuelta del ex CEO Stephen Hemsley al frente. La administración parece decidida a recortar márgenes para reducir costos y mantener controlada la inflación, una estrategia similar a la que busca contener los precios de la energía. A pesar de todo, la rentabilidad de UnitedHealth está cerca de sus máximos históricos. Sin embargo, sigue ofreciendo un rendimiento inferior al 3 % y cotiza a 20 veces unas ganancias estimadas que ya fueron ajustadas a la baja.
#6: Amgen
La biotecnológica Amgen (AMGN), con un rendimiento del 2,9 %, se esforzó por salir del pozo en 2025 y lo logró con una ganancia del 30 % durante el año. La acción despegó con fuerza en noviembre, después de un informe del tercer trimestre que no solo superó las expectativas, sino que además las elevó. Parte de ese impulso vino de un salto del 40 % en las ventas de Repatha, su tratamiento estrella para reducir el colesterol.
Qué tiene que salir bien: Amgen apuesta, entre otras cosas, a las enfermedades raras. Existen más de 10.000, pero solo el 5 % tiene tratamientos aprobados. La compañía, una de las más consolidadas en biotecnología, combina experiencia en investigación, desarrollo y producción, lo que le permite lanzar nuevos medicamentos y, al mismo tiempo, tener el capital necesario para identificar y comprar otros proyectos prometedores. Para 2026, el desafío de Amgen es claro: mantener el crecimiento en ventas de medicamentos para enfermedades poco comunes. Un posible catalizador es su tratamiento experimental contra la obesidad: MariTide, una inyección mensual. Si muestra resultados positivos, podría darle un nuevo impulso a la acción, aunque compite en un segmento donde hay muchos jugadores.

#5: Coca-Cola
Los dueños de Coca-Cola (KO), con un rendimiento del 2,9 %, no tuvieron muchos motivos para quejarse en 2025. La acción, de perfil defensivo, entregó una rentabilidad total del 15 %, incluso en un año muy favorable para el mercado en general. Sin embargo, casi toda esa ganancia vino de un único salto: en febrero, el papel se disparó tras un informe del cuarto trimestre que superó las expectativas de Wall Street y mostró un aumento en la demanda global. Después de ese pico, el desempeño fue más discreto, aunque la empresa siguió sorprendiendo con buenos resultados durante el resto del año. Va camino a cerrar 2025 con un crecimiento de ingresos y utilidades de un solo dígito bajo.
Qué tiene que salir bien: Coca-Cola se especializa en anticipar tendencias de consumo, ya sea reposicionando sus productos clásicos o ampliando su enorme portafolio de marcas. Hace un tiempo que los inversores más pesimistas advierten sobre el avance de los fármacos GLP-1, que podrían afectar la demanda de bebidas azucaradas, aunque por ahora no se notó ningún impacto. Ni siquiera esos medicamentos, presentados como soluciones mágicas para adelgazar, lograron mover la aguja en contra de Coca-Cola. Un repunte en el gasto global de consumo podría jugarle a favor. También podría beneficiarse si los sectores de más crecimiento llegan a una meseta, lo que llevaría a muchos inversores a reforzar posiciones en acciones más estables como las de KO.
#4: Procter & Gamble
Procter & Gamble (PG), con un rendimiento del 3,0 %, ingresó en 2025 como el "último perro en entrar". Incluso con un año apenas aceptable, podría haber quedado afuera de la lista este año. Pero no fue así: la compañía atravesó una pérdida lenta, constante y profunda, superior al 12 %, lo que convirtió al 2025 en el peor año para sus accionistas desde 2008, en términos de retorno total. Que una empresa defensiva de productos de consumo tenga un desempeño por debajo del mercado no sorprende cuando los índices tocan nuevos máximos. Pero una caída tan marcada sí llama la atención. El problema para P&G fue que el mercado subió en medio de un debilitamiento del gasto de los consumidores. Y si bien eso podría favorecer a empresas de consumo básico, en este caso jugó en contra: muchos de sus productos tienen precios premium, y en tiempos difíciles, los consumidores suelen inclinarse por las marcas propias de Walmart (WMT) o Costco (COST).
Qué tiene que salir bien: Primero, el mercado podría empezar a valorar que, aunque la situación no es ideal, la tendencia muestra señales de mejora. Los resultados de 2025, que se publicarán a fines de este mes, deberían reflejar una suba tanto en ingresos como en ganancias, y las proyecciones para 2026 van en la misma línea. P&G también muestra buen desempeño en mercados emergentes, como China y América Latina. A esto se suma la posibilidad de un lanzamiento nacional de sus nuevos "azulejos para lavandería" Tide evo, entre otros cambios en su línea de productos. Un aumento sustancial del dividendo tampoco estaría fuera de lugar, y la compañía tiene margen para hacerlo.

#3: Merck & Co.
Merck & Co. (MRK), con un rendimiento del 3,2 %, arrancó el año pasado en caída libre y siguió en baja hasta acumular una pérdida del 45 % entre junio de 2024 y mayo de 2025. Buena parte de ese derrumbe tuvo que ver con la fragilidad del modelo de negocio de Merck: una parte muy grande de sus ingresos depende de un solo producto. Keytruda, su medicamento estrella, representa cerca de la mitad de las ventas de la compañía. Se trata de un fármaco muy eficaz, aprobado para unas 40 indicaciones que abarcan 20 tipos distintos de cáncer. Aunque su exclusividad recién empieza a vencer a fines de 2028, en Wall Street ya hay preocupación por el futuro de la empresa si no logra reemplazar esas ventas a tiempo. De todos modos, el panorama mejoró en la segunda mitad de 2025. Las acciones rebotaron cerca de un 40 % desde su punto más bajo y cerraron el año con una rentabilidad total de alrededor del 10 %.
Qué tiene que salir bien: Básicamente, lo mismo que empezó a funcionar en 2025. El mercado cree que Merck encontró una forma de resolver su dependencia de Keytruda. Parte de la estrategia incluye ampliar sus usos: hubo resultados positivos en ensayos que combinan Keytruda con Padcev —de Pfizer y Astellas— para tratar cáncer de vejiga músculo-invasivo. También se está lanzando una versión de acción más rápida, llamada Keytruda Qlex. Además, Merck tiene 16 tratamientos oncológicos en fases avanzadas de ensayos clínicos y concretó adquisiciones clave, como Verona Pharma y Cidara Therapeutics, para reforzar su portafolio.
#2: Chevron
Chevron (CVX), con un rendimiento del 4,5 %, resistió relativamente bien la caída del precio del petróleo en 2025 y terminó con una ganancia total de alrededor del 10 % en un año volátil para el sector energético. La presión sobre los precios del crudo fue significativa tras el anuncio de aranceles a muchos socios comerciales de Estados Unidos, lo que provocó una caída del petróleo cercana al 15 % en la primavera pasada y obligó a las acciones de CVX a intentar recuperarse durante el resto del año. La producción también recibió un impulso tras la adquisición de Hess, que se cerró en julio de 2025, lo que ayudó a paliar parte de las pérdidas.
Qué tiene que salir bien: Chevron enfrenta una situación compleja. Por un lado, su rol como la única gran petrolera estadounidense con operaciones activas en Venezuela —donde tiene infraestructura en marcha mientras otros gigantes como Exxon o ConocoPhillips están al margen— podría terminar jugando a su favor si la situación política y los permisos evolucionan a favor de una mayor producción. Wall Street está prestando atención a ese factor, y algunos analistas ven oportunidad si se confirma mayor acceso o producción en ese país. Sin embargo, también hay riesgos importantes. Las operaciones en Venezuela han sido mínimas y están sujetas a cambios en las licencias otorgadas por el gobierno de Estados Unidos y la dinámica geopolítica en ese país, donde la infraestructura petrolera está deteriorada y requerirá inversiones enormes para recuperar niveles de producción significativos. Aunque una recuperación en los precios del petróleo elevaría a muchas empresas del sector, Chevron es una compañía integrada con una gama amplia de productos, lo que significa que no se beneficiaría tan directamente de un salto en los precios del crudo como las firmas de exploración y producción puras. Además, el contexto global y las incertidumbres geopolíticas pueden seguir limitando la posibilidad de un catalizador que duplique el precio de sus acciones de un día para otro.
#1: Verizon
Verizon (VZ), con un rendimiento del 6,8 %, volvió a destacarse. En 2025, la empresa va camino a cerrar el año con un crecimiento de ingresos y utilidades de un solo dígito bajo. La dirección logró un aumento del 2 % en el dividendo, pese al escaso avance de las ganancias, y las acciones subieron casi en la misma proporción. Pero el verdadero atractivo estuvo en la distribución de dividendos, que impulsó con fuerza la rentabilidad total. No es un desempeño que despierte euforia, pero resulta un año aceptable para una compañía cuyas acciones se depreciaron un 13 % en la última década.
Qué tiene que salir bien: Alguien, por lo menos, no está conforme con el estado actual de las cosas. "Cuando miro nuestro desempeño objetivamente, Verizon claramente no está alcanzando nuestro potencial", declaró Dan Schulman, ex CEO de PayPal, quien asumió la conducción de Verizon en octubre de 2025, en medio del anuncio de resultados del tercer trimestre. "Nuestro objetivo principal es generar lealtad e impulsar mejoras significativas en la retención... Verizon ya no será el coto de caza para los competidores que buscan ganar participación. Estamos reinventando nuestra forma de operar para que Verizon sea más ágil y eficiente", agregó. De todos modos, no alcanza con sangre nueva y determinación en la cúpula. Verizon viene intentando retener clientes con planes a precios fijos por tres años y un servicio al cliente más eficaz. Mientras tanto, la acción sigue muy barata: cotiza a apenas 8 veces las ganancias proyectadas para el próximo año, y su rendimiento del 7 % se destaca ampliamente entre las principales compañías del Dow.