Wall Street extendió su rebote este viernes luego de que Irán habilitó otra vez el paso de buques comerciales por Ormuz durante la tregua con Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos advirtió a Beijing tras versiones de inteligencia que vinculan a China y Rusia con apoyo militar a Irán, en un escenario que agrava la tensión en torno al estrecho de Ormuz y amenaza con empujar de nuevo al alza el precio del petróleo.
La Casa Blanca elevó la tensión al máximo con advertencias sobre posibles ataques si no se libera el estrecho de Ormuz. Crece la presión internacional mientras Washington mantiene operaciones militares en la región y descarta retroceder.
El ruido global sacude a los activos, aunque los indicadores que suelen anticipar el fin de ciclo aún no aparecen. Con caja disponible, balances firmes y prudencia inversora, la tendencia conserva su respaldo.
La decisión de Trump de frenar, por ahora, los ataques a la infraestructura energética iraní derrumbó el petróleo y calmó a Wall Street. Pero detrás del rebote relámpago se juega algo mucho más profundo: quién controla realmente el precio de la energía global.
El ultimátum de 48 horas de Donald Trump a Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz eleva al máximo la tensión en Medio Oriente, pone bajo amenaza infraestructura civil clave y consolida al petróleo como arma central del nuevo tablero geopolítico.
La interrupción del paso marítimo recorta el suministro global y expone a economías asiáticas con alta dependencia y escasas reservas. Mientras algunos diversifican fuentes o activan planes de contingencia, otros enfrentan semanas críticas.
La petrolera estatal frenó operaciones en Ras Laffan tras reportes de drones y elevó la alarma en el comercio de gas licuado. La crisis sumó presión al Estrecho de Ormuz y anticipa saltos de precios.
El precio del crudo se dispara tras los ataques a una refinería clave en Arabia Saudita y la escalada bélica entre EE. UU., Israel e Irán. Wall Street opera en rojo frente al temor de un conflicto prolongado que ya sacude a las principales bolsas de Europa y Asia.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, murió el sábado en ataques realizados por Estados Unidos e Israel, confirmó la televisión estatal iraní, en el episodio más grave de una ofensiva que ya dejó cientos de muertos y reconfigura el tablero geopolítico y energético global.
Aunque las amenazas de Teherán vuelven a encender las alarmas tras el ataque estadounidense, los intereses comerciales con China y las rutas alternativas limitan las chances de una interrupción prolongada.