Las dos automotrices japonesas evalúan una alianza para enfrentar desafíos globales, como la transición a vehículos eléctricos, la competencia china y los altos costos de producción.
El multimillonario Ramon Ang se asoció con los magnates Sabin Aboitiz y Manuel Pangilinan en una empresa conjunta de 3.300 millones de dólares que poseerá una instalación de gas natural licuado y dos centrales eléctricas.