Sin necesidad de perforaciones, el ear cuff volvió al centro de la escena de la mano de celebridades y marcas de lujo para convertirse en una de las joyas más deseadas de la temporada.
El evento que financia al Costume Institute busca superar su propia marca de recaudación mientras enfrenta críticas por su principal sponsor y redefine el equilibrio entre exclusividad, negocio y exposición global.