Forbes Uruguay
Today

Foto: captura de pantalla de A24.

El Niño golpea al Litoral: cierran las Cataratas del Iguazú, abren compuertas en las represas y crece la preocupación en el campo

Ignacio Alegre Irrazábal

Share

Las intensas lluvias elevaron el caudal de los principales ríos de la región y provocaron restricciones turísticas, traslados preventivos y dificultades para los productores. Las autoridades monitorean nuevas crecidas.

13 Octubre de 2026 07.07

Las fuertes lluvias registradas en medio del fenómeno de El Niño mantienen en alerta a distintas localidades del Litoral argentino. Este lunes, la crecida del río Iguazú obligó a restringir el acceso a las Cataratas, mientras que las represas de Itaipú y Yacyretá abrieron compuertas para regular el caudal del Paraná. El temporal también afecta a Corrientes y Entre Ríos, donde varias familias tuvieron que abandonar sus viviendas y los productores ganaderos comenzaron a trasladar sus animales ante el avance del agua.

Las Cataratas del Iguazú registraron una crecida extraordinaria

En Misiones, el caudal del río Iguazú superó los 12.000 metros cúbicos por segundo, ocho veces más que su promedio habitual de 1.500. La crecida obligó a las autoridades del Parque Nacional Iguazú a restringir temporalmente el acceso a los circuitos turísticos para garantizar la seguridad de los visitantes y trabajadores.

El aumento del caudal también provocó la suspensión de las excursiones náuticas y restricciones en los sectores turísticos del lado brasileño. Las lluvias registradas en la cuenca superior del río, principalmente en Brasil, fueron determinantes para explicar la crecida.

Sin embargo, a lo largo del lunes comenzó a registrarse un descenso gradual del nivel del agua. Según las autoridades del parque, esta mejora permitiría retomar las actividades turísticas a partir del martes 13 de octubre, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan.

Itaipú y Yacyretá abrieron compuertas ante el aumento del caudal

El aumento del caudal del río Paraná también obligó a intervenir en las principales centrales hidroeléctricas de la región. La represa de Itaipú, compartida por Brasil y Paraguay, mantuvo abierto su vertedero para liberar parte del agua acumulada. Más al sur, Yacyretá, administrada por Argentina y Paraguay, abrió las compuertas de su vertedero principal para reducir el impacto de la crecida.

Según informó la Entidad Binacional Yacyretá, este lunes ingresaban a la represa alrededor de 28.000 metros cúbicos de agua por segundo, una cifra que podría seguir aumentando en los próximos días. Ronnie Ayala, jefe del Departamento Técnico de la margen derecha, explicó que unos 19.000 metros cúbicos por segundo provenían de Itaipú y otros 9.000 correspondían al aporte del río Iguazú.

Las maniobras de regulación buscan amortiguar las crecidas, aunque su alcance depende del volumen de agua que reciben las represas. (Foto: Entidad Binacional Yacyretá)

El funcionario advirtió que las precipitaciones en la cuenca del Iguazú superaron cinco veces los valores pronosticados, lo que provocó un fuerte incremento del volumen de agua. También aclaró que la apertura de las compuertas busca mitigar los efectos de la crecida y que las inundaciones obedecen al fenómeno climático, no a las maniobras de las centrales hidroeléctricas.

Evacuaciones y alerta en Corrientes y Entre Ríos

En Ituzaingó, Corrientes, el río Paraná alcanzó los 3,35 metros durante la tarde del lunes, apenas 15 centímetros por debajo del nivel de alerta. El avance del agua inundó las playas de la localidad y obligó a evacuar a más de diez familias que viven en las zonas costeras de la cercana isla Apipé.

La situación también se complicó en Paso de los Libres, donde el río Uruguay llegó a 9,26 metros, superando en 76 centímetros el nivel de evacuación. Según informaron las autoridades municipales, al menos 37 personas debieron abandonar sus viviendas. Otras localidades correntinas, como Alvear, La Cruz, Yapeyú y Bonpland, también registraron niveles superiores a los de alerta.

Las inundaciones provocaron restricciones en la circulación y las actividades recreativas. En Alvear se cerró el puerto y quedó suspendida la conexión fluvial con Itaquí, Brasil, mientras que en Monte Caseros se interrumpió el servicio de lanchas hacia Bella Unión, Uruguay. En la capital correntina, las autoridades clausuraron preventivamente la playa Islas Malvinas I por la crecida del Paraná.

En Concordia, Entre Ríos, el río Uruguay también generó preocupación, aunque el nivel del agua fue menor al previsto. Durante el lunes alcanzó los 11,46 metros, frente a los 13 metros que se habían proyectado días atrás. Esto permitió evitar evacuaciones a gran escala, aunque siete familias debieron abandonar sus viviendas de manera preventiva. Cuatro fueron alojadas en el centro de evacuados de la ex Bagley, donde permanecían 12 adultos y 10 menores, mientras que las otras tres se trasladaron a casas de familiares.

El intendente de Concordia, Francisco Azcué, explicó que la situación mejoró gracias a las condiciones meteorológicas y a las maniobras realizadas en la represa de Salto Grande, que permitieron retener parte del agua en el embalse. Por su parte, la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande estimó que el río Uruguay se mantendría por debajo de los 11,70 metros frente al puerto de Concordia hasta la tarde del martes.

Ante el riesgo de inundaciones, el Gobierno nacional ya había puesto en marcha un plan de coordinación federal para reforzar la respuesta ante emergencias climáticas.

La crecida de los ríos complica la actividad agropecuaria en el Litoral

Las inundaciones también afectan a los productores agropecuarios de Corrientes y Entre Ríos, sobre todo a los establecimientos ganaderos ubicados en zonas bajas y cercanas a los ríos. Ante el avance del agua, algunos productores comenzaron a trasladar sus animales a terrenos más elevados, mientras que el deterioro de los caminos rurales y la pérdida de superficies de pastoreo complican las tareas habituales.

En Paso de los Libres, Marcelo Carbonell, expresidente de la Sociedad Rural local, explicó a La Nación que algunos ganaderos evalúan trasladar sus animales a campos de Santa Fe y Entre Ríos. La medida permitiría resguardarlos hasta que baje el agua, aunque implicaría mayores gastos de transporte, alimentación y alquiler de tierras.

Una manada de ganado marrón pastando en un campo bajo un cielo nublado y melancólico.
Los productores de las zonas ribereñas enfrentan mayores costos para mantener sus animales a salvo durante las inundaciones. (Foto: Pexels)

La Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes también realiza gestiones ante el Senasa para agilizar el traslado de animales en caso de evacuaciones masivas. En Empedrado, el municipio también convocó a productores para organizar posibles movilizaciones de ganado desde las islas. Mientras tanto, en Entre Ríos, la Comunidad Islera Asociación Civil solicitó la declaración de emergencia agropecuaria y advirtió sobre el riesgo de que algunos ganaderos deban vender anticipadamente sus animales.

En Misiones, el temporal perjudica otras actividades productivas. El productor agropecuario Cristian Klingbeil advirtió, en declaraciones a Meteored, que las lluvias obligaron a suspender la cosecha de té y dificultaron el acceso a los establecimientos rurales. La humedad persistente también incrementa el riesgo de plagas y enfermedades en los cultivos, mientras que el estado de los caminos complica la extracción y el transporte de madera.

Por el momento, no hay una estimación consolidada de las hectáreas afectadas, la cantidad de animales trasladados ni las pérdidas económicas provocadas por el temporal. El impacto en la producción dependerá de cuánto tiempo permanezcan inundados los campos y de las precipitaciones que se registren en los próximos días.

Qué anticipan los pronósticos sobre El Niño

Las crecidas en el Litoral ocurren mientras El Niño atraviesa una fase de alta intensidad. Este fenómeno climático se debe al calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, que altera la circulación atmosférica y modifica los patrones de lluvia en distintas regiones del mundo.

En la Argentina, El Niño suele favorecer precipitaciones superiores a lo habitual en el Litoral, sobre todo durante la primavera y el verano. Sin embargo, su presencia no implica que todas las lluvias intensas respondan directamente al fenómeno ni que las inundaciones sean inevitables.

Según el último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), correspondiente a septiembre de 2026, los modelos climáticos indicaban una probabilidad del 100% de que la fase cálida continuara durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre, con una intensidad fuerte o muy fuerte. Este pronóstico refuerza la necesidad de seguir de cerca la evolución de las precipitaciones en las principales cuencas de la región.

Pronóstico trimestral de categorías del SMN para el trimestre septiembre, octubre y noviembre
La persistencia de El Niño no permite anticipar por sí sola dónde ni cuándo se producirán nuevas inundaciones. (Foto: SMN)

Mientras tanto, el Instituto Nacional del Agua (INA) mantiene el seguimiento de los niveles de los ríos y de las condiciones hidrometeorológicas. La preocupación también alcanza a localidades ubicadas aguas abajo del Paraná, donde los aumentos de caudal registrados en el norte podrían sentirse en las próximas semanas.

Por ahora, la evolución de las crecidas dependerá de las lluvias que se registren en las cuencas y de la capacidad de los ríos para evacuar el agua acumulada. Las próximas jornadas serán clave para establecer si los niveles de los ríos comienzan a descender o si nuevas localidades quedan expuestas a inundaciones.

10