Messi recibió un premio histórico en España y reveló la emotiva historia familiar que hay detrás del reconocimiento
El futbolista argentino fue distinguido por su trayectoria deportiva y su compromiso social con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026. Acompañado por Antonella Roccuzzo, participó en los actos oficiales en Oviedo y recordó la ilusión que su padre tenía por este reconocimiento.

Lionel Messi volvió a vivir una jornada inolvidable, esta vez lejos de las canchas y sin una pelota de por medio. El capitán argentino recibió el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026 durante una emotiva ceremonia celebrada en el emblemático Teatro Campoamor de Oviedo, España. Acompañado por su esposa, Antonella Roccuzzo, el astro rosarino viajó desde Miami para sumar un reconocimiento muy especial a su extraordinaria trayectoria. Una distinción que va más allá de los goles, los récords y los títulos, y que también celebra su compromiso con quienes más lo necesitan.

Al fundamentar su elección, el jurado destacó una de las facetas más humanas del futbolista: su trabajo a través de la Fundación Leo Messi, que impulsa proyectos para acercar la educación y la atención médica a chicos de familias con pocos recursos. El premio también dejó una marca histórica: Messi se convirtió en el primer futbolista en recibir esta distinción de manera individual, después de que los españoles Iker Casillas y Xavi Hernández la compartieran en 2012. Un nuevo capítulo para una carrera repleta de conquistas, que esta vez tuvo como protagonista no solo al deportista que deslumbró al mundo, sino también a la persona detrás de la leyenda.

Lionel Messi recibió un reconocimiento por la Fundación Princesa de Asturias. - Foto: AFA.

Cómo fue la ceremonia de entrega del Premio Princesa de Asturias

La ceremonia comenzó a las 13:30, hora de Argentina, en un escenario cargado de historia y emoción, con la familia real española como protagonista y la princesa Leonor a cargo de la entrega de los galardones. Messi compartió este momento tan especial con destacadas figuras de la cultura internacional, entre ellas la legendaria cantante Patti Smith y el reconocido escritor británico Julian Barnes. 

A diferencia de otros homenajeados, el capitán argentino no tenía previsto pronunciar un discurso durante el acto, en una jornada en la que su presencia y su extraordinaria trayectoria ya hablaban por sí solas.

Horas antes de la ceremonia, Lionel Messi vivió uno de los momentos más especiales de su visita a España durante una audiencia celebrada en el Hotel de la Reconquista. Allí, la princesa Leonor le entregó personalmente la insignia conmemorativa de la 46.ª edición de los premios, en un encuentro que también incluyó el saludo protocolar y la tradicional fotografía oficial junto a los demás galardonados. La ocasión tuvo, además, un significado histórico para la heredera al trono español: fue la primera vez que encabezó esta actividad sin la compañía de sus padres, en un nuevo paso dentro de sus responsabilidades institucionales.

El reconocimiento también incluye una escultura diseñada por Joan Miró, una dotación económica de 50.000 euros y un diploma que acredita la distinción. Para Messi, el galardón representa un nuevo motivo de orgullo en una trayectoria que parece no tener techo. Después de conquistar ocho Balones de Oro y alcanzar la gloria máxima con la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022, el rosarino suma ahora un premio que celebra su legado más allá de las canchas y confirma que su huella en el deporte trasciende las fronteras y las generaciones.

Qué dijo Messi sobre el premio y el emotivo recuerdo de su padre

Detrás de la alegría por este nuevo reconocimiento, Lionel Messi vivió un momento atravesado por la emoción y el recuerdo de una de las personas más importantes de su vida: su padre, Jorge Messi, quien falleció el pasado 8 de agosto. En una entrevista con la Agencia EFE, el capitán argentino abrió su corazón y reveló que su papá estaba "muy ilusionado" con la distinción. De hecho, había insistido especialmente para que viajara a Oviedo a recibirla, incluso cuando el ajustado calendario del Inter Miami complicaba sus planes. Un deseo que finalmente se cumplió, aunque esta vez sin su presencia física.

Para su padre, el galardón tenía un valor que trascendía los goles, los títulos y los récords, porque representaba algo que iba "más allá de lo que uno hace dentro de la cancha". Con esa mezcla de orgullo y nostalgia, Messi expresó que "seguramente lo estará disfrutando también", en una de las declaraciones más conmovedoras de su visita a España. El rosarino también recordó las enseñanzas que recibió de sus padres y destacó la importancia de los valores que le transmitieron desde chico. Un legado que hoy busca mantener vivo junto a su esposa, Antonella Roccuzzo, en la crianza de sus tres hijos.

Durante la entrevista, Lionel Messi también expresó su profundo agradecimiento por el reconocimiento y destacó el significado especial que tenía para él recibir una distinción de semejante prestigio. Después de haber vivido más de 20 años en España, el rosarino aseguró que conocía de cerca la importancia de estos premios y el lugar que ocupan en el país. 

También tuvo palabras de cariño para Oviedo, una ciudad que lo recibió con los brazos abiertos y que, según confesó, le dejaría "un lindo recuerdo". Una experiencia que prometía guardar con especial afecto en su memoria, como otro de esos momentos inolvidables que el fútbol le regaló a lo largo de su vida.

La llegada de Messi a España y el multitudinario recibimiento en Oviedo

La llegada de Lionel Messi a Asturias desató una verdadera fiesta entre los fanáticos que soñaban con verlo de cerca. El capitán argentino aterrizó el jueves procedente de Miami, acompañado por su esposa, Antonella Roccuzzo, y se trasladó al emblemático Hotel de la Reconquista, donde lo esperaba una multitud. Cientos de admiradores, entre ellos numerosos argentinos, se acercaron con camisetas de la Selección Argentina y del Barcelona para demostrarle su cariño. 

Entre aplausos, gritos de emoción y el sonido de las tradicionales gaitas asturianas, el rosarino recibió una cálida bienvenida. Lejos de pasar de largo, se tomó unos minutos para firmar autógrafos y sacarse fotos con algunos de los presentes, que se llevaron un recuerdo inolvidable de su encuentro con el ídolo.

La emoción continuó ese mismo día con "El juego del 10", una iniciativa organizada por la Fundación Princesa de Asturias en el Palacio de los Deportes de Oviedo, que convocó a más de 6.000 personas. El encuentro tuvo un protagonista especial más allá del propio Messi: el espíritu de un fútbol capaz de unir, incluir y transmitir valores. La actividad nació de una propuesta en la que unos 1.500 estudiantes diseñaron nuevas reglas para fomentar la inclusión y el juego limpio dentro de la cancha. En ese escenario, rodeado del entusiasmo del público, el capitán argentino compartió el encuentro con el exfutbolista español Santi Cazorla, en una jornada que volvió a demostrar el poder del deporte para conectar generaciones.

En la charla, Messi recordó su infancia en Rosario y su llegada al Barcelona, cuando tenía apenas 13 años. "Lo hice todo porque tenía un sueño", expresó al hablar de sus comienzos y del esfuerzo que hizo para llegar al fútbol profesional. También les aconsejó a los estudiantes que disfrutaran del deporte y aprendieran de las derrotas, porque "lo importante es disfrutar".

La estadía en Oviedo fue breve debido a los compromisos deportivos de Messi con el Inter Miami. Después de la ceremonia, el argentino tenía previsto regresar a Estados Unidos para reincorporarse al equipo antes del partido del sábado frente a los New York Red Bulls, por la MLS.