Es una edición exclusiva y limitada de 63 unidades de su superdeportivo híbrido enchufable V12 creada específicamente para clientes de Estados Unidos y Canadá.
Los fabricantes chinos ya no compiten solo por precio: con modelos premium, tecnología avanzada y valores muy por debajo de sus rivales europeos, buscan desafiar el dominio histórico de Porsche, Mercedes-Benz, BMW y Audi en el mercado de alta gama.
Lejos de las subastas millonarias y los finales de película, la mayoría de los autos queda atrapada en herencias largas, disputas familiares y estructuras legales difíciles de desarmar. Durante años, no se venden, no se usan y, muchas veces, ni siquiera tienen un destino claro.
Con 473 CV y 529 Nm, esta edición suma tablero 100% digital y retoques mecánicos que se notan. Arranca en US$ 156.200 en EE.UU. y apuesta a la PDK como única opción: dócil en la ciudad, filosa cuando el camino se libera.
Pensado para funcionar sin conductor y con múltiples usos, el e-Palette ya circula en Japón. Cuesta unos 200 mil dólares, puede llevar hasta 17 personas y apunta a convertirse en un comodín urbano para empresas.