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la flauta magica chagall
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La toma de decisiones requiere reflexión profunda sobre el resultado esperado. Uruguay necesita liderazgo que priorice la sabiduría y el propósito sobre la tentación del caos.

8 Enero de 2026 08.30

Las decisiones que toma un gobierno, una empresa, una familia, tienen una base de preguntas simples, con la com plejidad de las respuestas: ¿qué hacer?, ¿por qué hacerlo?, ¿cuándo?, ¿cómo? y ¿dónde? Pero hay una pregunta que es fundamental y que está en el corazón de cada decisión: ¿para qué? Se trata de razonar la motivación de la decisión, que más que el “por qué” alude al resultado esperado, con lo bueno y lo malo que pueda generar y, en definitiva, el “saldo neto”. 

Si voy a hacer una cosa, que parece bien intencionada, que me gusta y creo que es necesaria ¿puedo evaluar qué bien y qué daño hago? Porque si el beneficio es simple y acotado pero el daño es mayor, probablemente no valga la pena tomar esa decisión. 

De alguna manera, el propósito (el “para qué”) es más importante que el impulso, como lo transmite la ópera “La Flauta Mágica” (“Die Zauberflöte”) que muestra que la razón vence al caos, la sabiduría supera la venganza y el amor verdadero necesita dominio de uno mismo. 

Esa magnífica obra, con música de Mozart y libreto de Schikaneder, genera buenas lecciones a un líder político o empresarial, porque expone cómo un príncipe debe superar tentaciones y pasar satisfactoriamente las pruebas de coraje y de sabiduría, para lograr su meta. El príncipe Tamino es enviado por la Reina de la Noche a rescatar a su hija Pamina y para salir airoso deberá superar la “prueba del silencio”, venciendo la tentación de hablar cuando no debe hacerlo, la “prueba de coraje” y la demostración de “sabiduría”. En la “prueba del silencio” no hablar ni reaccionar, sin importar lo que ocurra, para demostrar autocontrol, disciplina y dominio sobre las emociones. En la “prueba del valor” hay que mostrar coraje fren te al peligro, que no se deja intimidar ante situaciones adversas y que se es fuerte, decidido y digno de avanzar. 

En la “prueba del fuego y el agua”, el príncipe debe demostrar que su amor es puro y verdadero, que su in tención es buena. En definitiva, el personaje debe evidenciar serenidad, autocontrol, valentía, razonamiento para las decisiones en cada momento y comprensión del propósito que guía sus acciones. Estas conductas son señales de sabiduría. 

El gobierno de Yamandú Orsi termina el año calendario con la aprobación de Presupuesto y ahora debe ejecutar acciones para lograr metas y mejorar la evaluación popular, a la espera de concreciones. 

El 2026 asoma con un inicio de reactivación económica por turismo intenso y eso da alivio a un gobierno que viene con desaceleración de la producción, pero también viene con amenazas de una interna que busca un giro a la izquierda. Eso se hizo visible a fin de año, pero estuvo subterráneamente durante el tratamiento de un Presupuesto que no entusiasmaba a la bancada frenteamplista. Orsi deberá superar las tentaciones de un ala de izquierda dura y pura que no sintoniza con su plan de gestión y que va contra la política económica de Gabriel Oddone (primera prueba). 

El presidente deberá demostrar coraje para defender su plan, segunda prueba, y también mostrar la buena inspiración, tercera prueba. El jefe de Estado tendrá que asumir el propósito de su gestión y evaluar que algunas medidas que le sugieran o empujen, parecerán bien intencionadas pero generarán daños, nunca compensados con supuestos beneficios. 

¿Poner más impuestos pese al compromiso de campaña y afectar inversores cuando es lo que más se precisa? ¿Imponer tasas de interés “bajas” y entregar a miles de uruguayos al mercado informal del “gota a gota” de organizaciones criminales? ¿Afectar la AFAP con estatizaciones de parte de ser vicios claves sin que eso mejore las jubilaciones, y a la vez cerrar puestos de trabajo y perjudicar a grupos que buscan atraer inversiones? 

Uruguay necesita que el presidente y el gobierno superen las pruebas de sabiduría, coraje y buenos principios, y que al igual que en la ópera de Mozart frente a los pujos de venganza y caos, triunfen la razón y la sabiduría.

*Este artículo fue publicado originalmente en la edición impresa de Forbes Uruguay de Diciembre de 2025. Para suscribirte y recibirla bimestralmente en tu casa, clic acá.

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