La mayoría de los fundadores esperan que el producto evolucione. Pocos prevén cuánto necesitarán evolucionar ellos mismos. En el trabajo de mi empresa con compañías en etapas iniciales, vemos que surgen los mismos desafíos con las personas cuando podrían evitarse. ¿Cuántos de estos te resultan familiares?
1. Contratar demasiado rápido
En una startup, cada contratación importa. Las malas contrataciones cuestan más que solo el sueldo. También pueden impactar negativamente en tu enfoque, en el impulso estratégico y en la moral del equipo. Para mejorar tu proceso de selección, tené en claro qué habilidades necesitás de antemano, antes de empezar a reclutar. Durante las entrevistas, hacé preguntas profundas sobre la experiencia del candidato y asegurate de que coincida con hacia dónde se dirige tu empresa. @@FIGURE@@
2. Despedir demasiado lento
Los problemas de desempeño rara vez se arreglan solos. Si alguien no está alineado con la cultura o le faltan habilidades necesarias, retrasar la decisión difícil no ayuda. Evaluá la situación sin emociones y desarrollá tu plan para seguir adelante. Cuando un cambio es necesario, actuá con un lenguaje claro, amable y decidido que explique el motivo de la desvinculación. El equipo —y esa persona— se beneficiarán si avanzás con respeto, incluso si es doloroso en ese momento.
3. No establecer expectativas claras
En mi experiencia, la ambigüedad es uno de los mayores impulsores del bajo rendimiento. Todos en la empresa necesitan conocer su alcance, especialmente las nuevas contrataciones, quienes necesitan descripciones de puestos claras y un proceso de onboarding estructurado. Tu trabajo es alinear las tareas de las personas con los objetivos de la empresa, asegurarte de que sepan qué se espera de ellos y supervisar para garantizar que tengan lo que necesitan para tener éxito. Cuando la responsabilidad y las expectativas son claras, los equipos se mueven más rápido y con más confianza.
4. Crear una cámara de eco
Las startups prosperan gracias al debate saludable y a las diferentes perspectivas. Cuando los fundadores se rodean solo de gente que está de acuerdo, se pierden señales importantes. Fomentá que los empleados compartan comentarios honestos. Hacé más preguntas. Estate dispuesto a decir “no lo sé” y escuchá lo que otros te dicen. Los equipos sólidos desafían las ideas mientras se mantienen alineados con la misión.
5. Esperar demasiado para definir la cultura
La cultura comienza en el momento en que se forma la empresa. Los fundadores eficaces identifican los comportamientos y creencias que consideran que generarán el éxito de la compañía. Estos no pueden ser simples eslóganes. En su lugar, creá “principios operativos” claros y hacé que todos, incluyéndote a vos mismo, sean responsables de demostrarlos. La cultura escalará con tu empresa. Empezá con la trayectoria correcta.
6. Ignorar el cumplimiento de RR.HH. (Compliance)
El cumplimiento legal no es emocionante, pero los problemas legales son mucho peores. Incluso los equipos pequeños pueden infringir la ley laboral y las reparaciones pueden ser costosas. Las infracciones salariales y de horarios pueden remontarse a dos o tres años, por lo que los errores que cometas ahora pueden volver para castigarte más tarde. No improvises. Si necesitás ayuda con el cumplimiento de RR.HH., considerá el soporte de RR.HH. externo o fraccionado (Aclaración: este es uno de los servicios que ofrece mi empresa).
7. Dejar que el caos se convierta en el sistema operativo
Las startups se mueven rápido, pero el caos tarde o temprano te frena. A medida que el equipo crece, necesitás estructuras básicas que respalden una ejecución sólida: un organigrama simple, autoridad de decisión claramente definida, procesos financieros y operativos básicos y un manual de la empresa. Elegí y usá las mismas plataformas y herramientas. Se terminó eso de que cada uno haga la suya. Gestioná el trabajo; no dejes que el trabajo te gestione a vos.
8. Evitar conversaciones difíciles entre cofundadores
El conflicto entre cofundadores es una de las razones más comunes por las que las empresas fracasan. Las asociaciones sólidas se construyen manteniendo conversaciones importantes de forma continua sobre temas como el capital (equity), los roles, la toma de decisiones y los objetivos a largo plazo. Realizá reuniones de control regulares entre cofundadores; podés usar el marco de "20 preguntas que los cofundadores deberían hacerse entre sí" de mi empresa. Las discusiones tempranas y continuas de alineación previenen conflictos dolorosos y sirven como modelo para la cohesión y la franqueza del equipo. @@FIGURE@@
9. Ser informal con el equity, la compensación y los cargos
Un enfoque informal de la compensación, el capital y los cargos (el enfoque de "lo resolveremos más tarde") genera confusión e insatisfacción a medida que las empresas crecen. Considerá las implicancias a largo plazo de lo que ofrecés. Establecé y documentá los acuerdos clave, como las descripciones de los puestos, las cartas de oferta y la remuneración. Las decisiones apresuradas se convierten en precedentes que causarán problemas en el futuro.
10. Confundirte a vos mismo con la empresa
Los fundadores más fuertes aprenden a separar su identidad de la empresa que lideran. Tu empresa es un activo que debe ser protegido. Tu rol es tomar decisiones que sirvan a su éxito a largo plazo, incluso si son personalmente difíciles. No lo hagas solo. Tus mentores, pares de confianza y el soporte de RR.HH. pueden ayudarte a navegar decisiones complicadas.
Reflexiones finales: sé el líder que tu empresa necesita para triunfar
Construir una empresa es tan exigente como emocionante. Aquí hay algunas ideas que te ayudarán a prosperar:
Rodeate de mentores y pares, incluso si no siempre estás listo para escuchar lo que tienen que decir.
Dejá de lado tu ego. No podés ser bueno en todo lo que la empresa requiere. Buscá personas sólidas que puedan cubrir esos huecos.
Considerá trabajar con una firma externa de RR.HH. con experiencia en escalar organizaciones. Ya lo vieron todo y te ayudarán a evitar errores costosos y dolorosos.
Sé amable con vos mismo. No es fácil ser fundador, pero es una de las oportunidades más gratificantes que podrías tener.
¿Cuál fue tu mayor tropiezo como fundador?
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com