El valor del legado: sencillez y tradición familiar en Pizzorno Family Estates
Tercera y cuarta generación dirigen la empresa que se consolidó en el sector vitivinícola uruguayo.

En las empresas familiares, el desafío de crecer sin perder los valores es casi un arte. Pizzorno Family Estates es un ejemplo nítido de cómo abrazar el progreso y mantener la esencia.

“Les dije: ‘si les gusta, lo tienen acá, pero si quieren hacer otra cosa, háganla”. Así habló Carlos Pizzorno con sus hijos sobre la empresa que heredó de su padre y su abuelo. “Si fuera yo, tendría el vino en la bodega esperando que la gente me viniera a comprar”, reconoció y celebró que sus hijos, Clara y Francisco tomaran las riendas. Hoy producen uva, vino, exportan, tienen una posada y un restaurante.

“Nosotros tenemos el desafío de seguir creciendo sin perder la esencia”, dijo Clara, gerente de Administración y Finanzas de la empresa, y marcó que la sencillez es el legado. “Pero no porque sea sencillo, implica que no sea profesional, y ahí está nuestro rol”, resumió.

Su hermano, Francisco, gerente de Administración y Finanzas, rescató el relacionamiento como el fuerte de Pizzorno, con el equipo y los clientes. “Para crecer necesitás equipo y a la vez no perder los valores. El balance puede estar mejor o peor, pero al final lo que dejamos es un mensaje”, enfatizó.