El Museo Reina Sofía de Madrid presentó su programación para 2026-2027 y tendrá una presencia argentina especialmente fuerte. Marta Minujín y Fernanda Laguna protagonizarán dos de las nueve exposiciones temporales anunciadas, en una temporada en la que ocho estarán dedicadas a mujeres artistas.
Junto con las dos argentinas aparecen Eli Cortiñas, La Ribot, Anne Truitt, Marlene Dumas, Pacita Abad y Monir Shahroudy Farmanfarmaian, mientras que el colombiano Miguel Ángel Rojas será el único hombre con una exposición individual. El director del Reina Sofía, Manuel Segade, planteó una programación atravesada por el cuerpo, la participación del público y la ampliación del canon de la historia del arte, con lugar para figuras y geografías tradicionalmente menos representadas.
Marta Minujín lleva La Menesunda a Madrid
La primera gran presencia argentina llegará el 18 de noviembre de 2026, cuando el Reina Sofía inaugure La Menesunda según Marta Minujín. La exposición podrá visitarse hasta el 8 de marzo de 2027 en el Edificio Nouvel del museo.
Creada originalmente en Buenos Aires en 1965 por Minujín y Rubén Santantonín para el Instituto Torcuato Di Tella, La Menesunda se convirtió en una de las obras emblemáticas del arte experimental argentino. La instalación proponía que el público atravesara diferentes ambientes, estímulos y situaciones, en lugar de permanecer frente a una obra como simple espectador.
Ese carácter participativo terminó convirtiéndola en una referencia temprana de experiencias inmersivas que décadas después ganarían un espacio central dentro del arte contemporáneo. Su llegada a Madrid permitirá también recorrer más de seis décadas de producción de Minujín, una de las artistas argentinas de mayor reconocimiento internacional.
Nacida en Buenos Aires en 1943, Minujín desarrolló una carrera marcada por happenings, instalaciones, performances y acciones de gran escala. En 2016 recibió en España el Premio Velázquez de Artes Plásticas, una de las principales distinciones que concede el Ministerio de Cultura español a creadores del ámbito iberoamericano.
Fernanda Laguna, de Buenos Aires al Reina Sofía
La segunda cita argentina llegará en marzo de 2027 con Fernanda Laguna y su retrospectiva Mi corazón es un imán (1992-2025). Organizada conjuntamente por el MALBA y el Museo Reina Sofía, tendrá su etapa madrileña durante 2027.
La exposición tuvo su primera presentación en Buenos Aires entre marzo y junio de 2026 y reunió 200 piezas, entre pinturas, dibujos, collages, bordados, esculturas, instalaciones y videos. También incorporó cuadernos, libros de poesía y novela y material fotográfico personal para reconstruir más de tres décadas de una producción atravesada por el arte, la literatura, el activismo y los proyectos colectivos.
Laguna nació en Hurlingham en 1972 y se convirtió en una figura central de la escena artística argentina surgida alrededor del Centro Cultural Rojas durante los años 90. Su actividad excedió desde temprano la producción de obra y se extendió a la edición, la escritura y la creación de espacios independientes como Belleza y Felicidad, decisivo para una generación de artistas de la escena porteña.
Mi corazón es un imán recorre ese universo y propone una lectura panorámica de una producción que cruzó disciplinas, generaciones y escenas culturales. La exposición fue concebida como un proyecto conjunto entre el MALBA y el Reina Sofía, por lo que su llegada a España forma parte del planteo original de la muestra.
Dos generaciones del arte argentino en Madrid
La coincidencia de Minujín y Laguna reúne en una misma temporada a dos figuras pertenecientes a momentos muy diferentes del arte argentino. Minujín llegará con una obra concebida hace más de 60 años en el Di Tella y fundamental para comprender la transformación de la relación entre obra y espectador, mientras que Laguna presentará una revisión de más de tres décadas de producción.
Entre noviembre de 2026 y 2027, ambas ocuparán espacios destacados dentro de una de las principales instituciones europeas dedicadas al arte moderno y contemporáneo. Desde recorridos y lenguajes muy distintos, sus exposiciones vuelven a colocar a la producción argentina dentro de la agenda internacional del Reina Sofía.