¿A quién le importa por estos lados quién ganó la Super Bowl LX de 2026, la final del campeonato de la National Football League (NFL), la Liga Nacional de Fútbol Americano? Quien se llevó toda la atención —además de los Seattle Seahawks— fue Bad Bunny, de quien se esperaban gestos ruidosos, aunque esta vez desde la muñeca. Y no decepcionó.
El cantante puertorriqueño subió al escenario del show de medio tiempo con un Audemars Piguet recién salido de la manufactura de la firma independiente de Le Brassus, Suiza. Llevaba en la muñeca un codiciado Royal Oak, uno de los modelos más emblemáticos de la relojería mecánica. Esta versión se distingue por su caja de oro amarillo y una llamativa esfera de malaquita.
El reloj, automático, acaba de presentarse en Suiza como parte de las novedades de Audemars Piguet para 2026. Se suma así a una tendencia que pisa fuerte: la de incorporar piedras naturales en piezas de alta gama. Malaquitas, ónices, cornalinas, turquesas, corales, lapislázulis… son cada vez más comunes en las colecciones de distintas marcas, con resultados que no pasan desapercibidos. Rolex lo hizo con sus modelos Oyster Perpetual Day-Date y GMT-Master II; Piaget con su línea Sixties; Zenith con el Chronomaster Original.
En esta ocasión, Bad Bunny eligió la malaquita, un mineral de carbonato de cobre de tono verde que presenta bandas y aguas. Las variaciones en su color dependen de la concentración de cobre: a mayor cantidad, el verde se vuelve más intenso; a menor, más claro.
El Royal Oak Automático con esfera de malaquita tiene 41 mm de diámetro y 10,5 mm de grosor. Se suma así al modelo con piedra turquesa y caja de oro amarillo en 37 mm, lanzado en 2023. Su precio es de 74.600 euros.
Tanto los índices aplicados como las agujas están fabricados en oro amarillo, a tono con la caja y el brazalete, y llevan material luminiscente para facilitar la lectura en condiciones de poca luz.
En su interior late el Calibre 4309, que ofrece una reserva de marcha de aproximadamente 70 horas y funciones de horas, minutos y segundos. También existe una versión más pequeña, de 37 mm, equipada con el Calibre 5909 de la marca, que entrega 60 horas de autonomía y cuesta 69.000 euros.
Ninguno de los dos modelos forma parte de una edición limitada. Ambos acaban de incorporarse al catálogo de la firma suiza. Aunque a simple vista parezcan idénticos, cada Royal Oak Automático con malaquita es único: las bandas verdes de la piedra que actúa como esfera se forman de manera natural durante su proceso de cristalización.
Este artículo fue publicado originalmente por Forbes España.