Mientras los autos más rápidos del mundo dependen cada vez más de complejos sistemas híbridos, transmisiones automáticas de doble embrague, tracción integral y múltiples capas de software, que alejan progresivamente al conductor de la experiencia de manejo, Hennessey Special Vehicles apuesta por un enfoque clásico y sin concesiones.
El nuevo Blackbird de John Hennessey es un hiperauto gran turismo con motor V8 atmosférico, tracción trasera, transmisión manual de seis velocidades y una deliberada ausencia de pantallas táctiles. Es un auto pensado para el conductor, diseñado para ofrecer una experiencia visceral y genuinamente analógica.
El Blackbird es el tercer hiperauto hecho a medida por Hennessey, después del Venom GT, que batió récords, y del Venom F5, capaz de alcanzar los 480 km/h. Hennessey desarrolló esos modelos turboalimentados para perseguir récords de velocidad máxima, pero con el Blackbird adoptó un enfoque diferente: creó una máquina centrada en el conductor, que prioriza tanto la emoción al volante como el resultado del cronómetro.
Hennessey bautizó al modelo en honor al Lockheed SR-71 Blackbird, un avión de reconocimiento estratégico de la Guerra Fría capaz de alcanzar Mach 3 y superar la velocidad de cualquier misil que le dispararan. Para desarrollar su Blackbird terrestre, la compañía tomó elementos de la industria aeroespacial como inspiración para definir la carrocería y crear un interior de alta calidad.
Al igual que el SR-71, el interior de este superauto cuenta con indicadores analógicos circulares en el tablero de instrumentos. Hennessey prescindió de los paneles como un guiño deliberado a una época en la que volar y manejar representaban, simplemente, la unión entre el ser humano y la máquina.
Hennessey construye el Blackbird sobre una estructura monocasco de fibra de carbono desarrollada a medida, con una carrocería fabricada en el mismo material. Además, este superdeportivo incorpora un nuevo motor V8 atmosférico de 6,2 litros, ubicado en el centro del auto y desarrollado junto con Ilmor Engineering, que entrega entre 800 y 850 caballos de fuerza y alcanza las 9.000 rpm.
La compañía con sede en Texas asegura que diseñó este propulsor para convertirlo en el V8 atmosférico de mayor régimen de giro y potencia entre los autos de calle. Y lo mejor de todo es que la configuración de tracción trasera del Blackbird, capaz de producir largos derrapes envueltos en humo, y su transmisión manual de seis velocidades con selector de marchas le otorgan al conductor un control total sobre el sistema de propulsión.
A diferencia del Venom GT y el Venom F5, Hennessey diseñó el nuevo Blackbird para integrar altas velocidades con una mayor practicidad en viajes largos. Incluso incorpora un baúl delantero con capacidad para dos valijas de mano grandes, además de espacios de almacenamiento en los laterales traseros y en el interior. La suspensión adaptativa ofrece una conducción confortable durante varias horas, mientras que los airbags aportan una capa adicional de seguridad.
El rendimiento es la especialidad de John Hennessey, quien lleva casi 35 años perfeccionando la velocidad de los autos. Al igual que el SR-71, el Blackbird aprovecha una elevada relación potencia-peso para ofrecer una aceleración explosiva y un rendimiento extraordinario.
En una época en la que la mayoría de los superautos digitales se acercan a las dos toneladas de peso en vacío, Hennessey apunta a mantener el peso en seco por debajo de los 1.360 kilos. Con neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2, el modelo debería acelerar de 0 a 96 km/h en apenas 2,5 segundos y superar los 354 km/h de velocidad máxima.
Hennessey presentará el Blackbird ante el público mundial el 14 de agosto en The Quail, durante la Semana del Automóvil de Monterrey, un escenario de enorme prestigio para un superauto analógico de US$ 2,5 millones.
La compañía ya acepta depósitos, aunque prevé iniciar las entregas a clientes recién hacia fines de la década. Ese plazo les dará tiempo suficiente a los compradores para definir las exclusivas terminaciones de pintura a medida, los interiores personalizados y los detalles refinados que distinguirán a su Blackbird, uno de los apenas 71 ejemplares que Hennessey fabricará.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.