El plan de Robert de Niro para convertir una playa virgen del Caribe en un paraíso turístico
La estrella de Hollywood impulsa un desarrollo exclusivo en Barbuda con un hotel boutique y viviendas premium.

Hace treinta y cinco años, Robert De Niro navegó por el Caribe y se encontró con Barbuda, una isla casi virgen y poco desarrollada de las Antillas Menores. Las finas arenas blancas de la playa Princesa Diana, bautizada en honor a la princesa que solía visitarla, quedaron grabadas en su memoria durante décadas. 

La visión sobre el potencial de ese tramo de costa inexplorado resultó tan nítida que, cuando años después salió a la venta un terreno frente al mar, enseguida puso el foco en esa oportunidad. @@FIGURE@@

Ahora, De Niro y sus socios comerciales integran el proyecto que busca convertir a la poco visitada hermana menor de Antigua en un destino turístico con identidad propia.

Esa idea, que maduró durante décadas en torno a una de las playas más vírgenes del Caribe, empezó a tomar forma a fines de 2020 con la apertura de Nobu Barbuda. Fue el primer restaurante de la marca en la isla y reúne la experiencia gastronómica emblemática de Nobu con un exclusivo club de playa y un salón en un destino que todavía recibe apenas una parte de los visitantes que llegan a Antigua. @@FIGURE@@

Aunque tuvo un éxito inmediato, Nobu Barbuda fue apenas un anticipo de lo que se viene en la isla: un complejo turístico y residencial exclusivo que la convertirá en mucho más que el destino de excursiones de un día que fue hasta ahora. Ese proyecto avanzó con The Beach Club, Barbuda, un desarrollo de baja densidad y perfil sostenible que se extiende a lo largo de casi 162 hectáreas vírgenes y más de 3,2 kilómetros de costa.

Próximamente, la propiedad sumará el Nobu Beach Inn, un complejo turístico boutique de 17 habitaciones que ofrecerá servicios como un club de playa, espacios de fitness y bienestar, y restaurantes exclusivos para los huéspedes.

"El Nobu Beach Inn contará con tan solo 36 habitaciones distribuidas en 17 hospedajes independientes de dos y tres dormitorios", declaró Katy Horne, directora general de The Beach Club, Barbuda, en una entrevista. "La idea es mantener un ambiente discreto, privado y relajado, tal como lo caracteriza la isla", añadió. La apertura está prevista para 2027.

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Nobu Beach Inn sumará una colección de 25 residencias privadas, cada una con una superficie de entre 465 y 557 metros cuadrados y 30,5 metros de salida directa a la playa. Estas unidades contarán con todos los servicios de Nobu Beach Inn, lo que les permitirá a los dueños aprovechar las comodidades y servicios del resort, pero con la privacidad de un desarrollo exclusivo, explicó Horne. Además, los dueños podrán incorporar sus propiedades al programa de alquiler del resort.

En el resto del predio, The Beach Club estará integrado por 23 complejos privados y siete quintas, todas con salida directa a la playa. En el centro del complejo funcionará una casa club exclusiva para los propietarios y sus invitados, con restaurante y bar, pileta, cabañas, instalaciones de bienestar y otros servicios.

La venta de los terrenos frente al mar del desarrollo arrancó hace apenas unos meses, pero tras el cierre de la temporada alta del Caribe ya se vendieron varios lotes. Para Andrew Robson, director de ventas de The Beach Club, Barbuda, buena parte del atractivo del proyecto está en su ubicación privilegiada y en su exclusividad, aun cuando llegar a la isla de Barbuda resulta cada vez más sencillo. @@FIGURE@@

Barbuda siempre estuvo a unos 90 minutos en barco de Antigua, que tiene un aeropuerto internacional con vuelos regulares desde Norteamérica y Europa. Sin embargo, esa distancia siempre representó un freno para muchos visitantes. A fines de 2024, Barbuda inauguró su propio Aeropuerto Internacional Burton-Nibbs, que recibe aviones comerciales pequeños, privados y helicópteros. Eso facilitó mucho el acceso a la isla, un giro clave tanto para Barbuda como para The Beach Club.

“Barbuda ahora está a solo un viaje de un día de algunos de los lugares más codiciados del Caribe”, dijo Robson. “La gente puede volar y experimentar la isla de primera mano durante un día con amigos, mucho más fácilmente que en el pasado”, continuó.

Para quienes evalúan cómo sería vivir como residentes de The Beach Club, esa mayor accesibilidad gana todavía más peso. "Como Nobu Barbuda lleva ya varias temporadas aquí, es fácil para los visitantes visualizar el proyecto y vivir el estilo de vida que está por venir", dijo Horne. “Pueden venir un día y vivir la experiencia por sí mismos, de una forma que va más allá de simplemente oír hablar del proyecto o estar en medio de un terreno aún vacío”, agregó.  @@FIGURE@@

Aunque ahora resulta más fácil llegar a la isla, Barbuda conserva ese encanto de destino poco concurrido que De Niro sintió cuando la descubrió hace décadas. "Barbuda posee un equilibrio excepcional en comparación con otras islas del Caribe, ya que es de fácil acceso y, a la vez, tranquila y privada", afirmó Horne. "Esto la convierte en el lugar perfecto para The Beach Club; los residentes valorarán enormemente esa privacidad, pero también serán conscientes de la facilidad para llegar a su segunda residencia".

Las obras de Beach Club Villas and Estates ya empezaron, pero con la apertura de Nobu Beach Inn prevista para el año próximo, Robson estima que el proyecto ganará aún más impulso. "Les brindará a los visitantes y posibles compradores una idea más profunda de cómo es vivir aquí", dijo Robson, "incluso más allá de lo que ya ofrece una sola tarde en el Nobu Barbuda".

Las residencias de Nobu Beach Inn comienzan en unos US$ 12 millones. Los terrenos de 1 hectárea de The Beach Club Villas, en US$ 7 millones; mientras que los lotes de 6 hectáreas de The Beach Club Estates arrancan en US$ 15 millones.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com