El Badrutt's Palace, ubicado frente al lago St. Moritz, en el valle suizo de Engadina, brinda hoy la mejor experiencia hotelera del mundo. El establecimiento recibió el premio SeiBellissimi Art of Hospitality Award, una distinción que integra la lista de los 50 mejores hoteles del mundo 2026.
El galardón reconoce a un establecimiento y a su personal por la excelencia del servicio y la atención a cada detalle del hotel: la recepción, la limpieza, las comodidades y el trabajo de los equipos dedicados a la gastronomía y las bebidas.
Los más de 800 miembros de la Academia, responsables de votar, debieron elegir el establecimiento en el que vivieron la mejor experiencia de hospitalidad durante el período de votación, recientemente ampliado a tres años. Los votantes debieron considerar, entre otros aspectos, el ambiente del hotel, la propuesta de experiencias únicas, la calidez de la atención y las características del lugar, factores que definen la calidad general de la hospitalidad.

El Badrutt’s Palace fue fundado por Caspar Badrutt en 1896 y, a partir de entonces, se lo conoce como el living de St. Moritz por su ambiente acogedor y sus vistas panorámicas. El hotel resultó decisivo para impulsar a St. Moritz como destino turístico internacional y convirtió un pequeño pueblo de montaña en un ícono reconocido en el mundo.

Este palacio neogótico con pequeñas torres ornamentales, ubicado a 1.830 metros sobre el lago St. Moritz, recibió durante más de un siglo a miembros de la realeza, artistas, atletas y figuras influyentes de todo el mundo, entre ellas Alfred Hitchcock, cuya suite 501 permanece hoy como una de las habitaciones más emblemáticas del hotel.
En la actualidad, el hotel cuenta con 163 habitaciones, entre ellas 47 suites, además de restaurantes y bares con propuestas que incluyen alta cocina, gastronomía internacional, espacios emblemáticos y alternativas contemporáneas.

En Badrutt's Palace, la excelencia del servicio fija el estándar. Durante el invierno, un equipo de 700 personas cuida con precisión cada detalle para que todo funcione a la perfección. Los huéspedes alojados en las suites reciben la atención personalizada de un mayordomo exclusivo, mientras el conserje organiza compras privadas en Via Serlas o excursiones por el valle de Engadina.
Al caer la noche, el equipo anima el Palacio con once restaurantes y bares, entre ellos la cocina japonés-peruana de Nobuyuki Matsuhisa y Paradiso, el exclusivo club de montaña ubicado en Corviglia.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.