SpaceX, la empresa de Elon Musk, se prepara para protagonizar la mayor salida a bolsa de la historia. La compañía prevé debutar en el Nasdaq el 12 de junio con una valuación aproximada de US$ 1,75 billones.
Al examinar el prospecto S-1 que presentó el 20 de mayo de 2026, detecté páginas sin texto, ocupadas solo por imágenes de cohetes y del espacio. Esas imágenes me recordaron la avalancha de basura generada por la IA que veo en las pocas ocasiones en que entro a X, la plataforma antes conocida como Twitter, que Musk compró por US$ 44.000 millones en octubre de 2022.
En febrero, SpaceX y xAI se fusionaron en una operación que valuó a la compañía de cohetes y satélites en US$ 1 billón y al proveedor del chatbot de IA, Grok, en US$ 250.000 millones, según informó Reuters.
Retomando la misión de The We Company de 2019 de “elevar la conciencia del mundo”, SpaceX adopta una visión igual de grandilocuente sobre su futuro. “Esto no solo marca el próximo capítulo, sino el próximo libro en la misión de SpaceX y xAI: crear un sol consciente para comprender el universo y extender la luz de la conciencia hacia las estrellas”, declaró Musk a Reuters.
El contenido del prospecto de SpaceX resulta aún más extraño. Describe una empresa de internet satelital obligada a financiar un laboratorio de IA deficitario, comercializada ante inversores minoristas a un precio equivalente a unas 90 veces sus ingresos, con un solo hombre, Musk, que controla el 85% de los votos y aspira a un enorme bono vinculado con la colonización de Marte.
Antes de invertir en esta empresa, te explicamos por qué los riesgos que el formulario S-1 revela superan el potencial de crecimiento de las acciones.
¿Qué comprarían los inversores en la salida a bolsa de SpaceX?
SpaceX ya es mucho más que una empresa de cohetes. También incluye un proveedor de servicios de comunicaciones satelitales lucrativo, una red social y un chatbot de IA que generan enormes beneficios.
El proceso de integración de Twitter con SpaceX comenzó en 2025, cuando xAI, la empresa de Musk, adquirió la red social X, que la compañía de cohetes absorbió a principios de este año.
Ahora, según CNBC, el negocio consolidado incluye tres segmentos:
- Espacio: productos como Falcon 9, Falcon Heavy, Dragon, Starship, Starshield y viajes compartidos.
- Conectividad: banda ancha de Starlink y servicio directo a celulares.
- IA: xAI, Grok, los centros de datos Colossus y la plataforma X.
Los segmentos de Espacio e IA generan pérdidas enormes. En 2025, la compañía registró ingresos consolidados por US$ 18.670 millones, una pérdida operativa de US$ 2.600 millones y una pérdida neta según los PCGA de aproximadamente US$ 4.900 millones.
En los primeros tres meses de 2026, SpaceX perdió otros US$ 4.280 millones y acumuló un déficit de US$ 41.300 millones. Mientras tanto, los gastos de capital totalizaron US$ 20.700 millones en 2025 y podrían duplicarse en 2026 si la compañía mantiene el ritmo de inversión del primer trimestre, cuando destinó US$ 10.100 millones a capex. De ese monto, aproximadamente tres cuartas partes fueron destinadas a IA, según el formulario S-1.
Solo Starlink resulta rentable. En 2025, el segmento de conectividad de SpaceX generó ingresos por US$ 11.390 millones y ganancias operativas por US$ 4.420 millones. Ese negocio representó el 61% de las ventas de la compañía, una proporción que aumentó al 69% en el primer trimestre de 2026.
Todo lo demás registró pérdidas. ¿Cómo se explica? En 2025, el segmento espacial perdió US$ 657 millones y el segmento de IA perdió US$ 6.350 millones, según informó CNBC.
El caso del toro con los cuernos limados
SpaceX ofrece ventajas tangibles para la inversión.
La mejor de ellas es Starlink, que cuenta con 10,3 millones de suscriptores en 164 países, aproximadamente 9.600 satélites en órbita y altos márgenes de EBITDA ajustado, cercanos al 63%.
El negocio de cohetes de SpaceX lidera el mercado. Por ejemplo, el Falcon 9 de la compañía lanzó más del 80% de la masa global puesta en órbita desde 2023, es decir, el peso físico total de todos los satélites, naves espaciales y suministros que todas las agencias espaciales y empresas del mundo lanzaron y entregaron con éxito al espacio, con una tasa de éxito de misión superior al 99%.
SpaceX también cuenta con contratos gubernamentales, incluido un contrato con el Pentágono de EE.UU. por un valor informado de US$ 2.000 millones para el proyecto “Golden Dome”.
Por último, si vos creés en el estilo de inversión de ARK Invest, esto te va a gustar: ARK proyecta que el valor empresarial de SpaceX podría superar los US$ 2,5 billones para 2030.
Esta previsión implica retornos de dos dígitos bajos para los inversores, con un escenario optimista de US$ 3,1 billones, equivalente al 75%, si Starship logra reutilizarse rápidamente y la computación de IA orbital crece de manera significativa.
El argumento bajista más fuerte
Aunque podría cambiar de opinión 180 días después de la salida a bolsa, cuando los directivos queden legalmente habilitados para vender sus acciones, considero que las razones para evitar invertir en la IPO resultan mucho más convincentes que el argumento alcista con los cuernos limados.
Estos son los cinco mayores riesgos para los inversores que compren acciones de SpaceX en su salida a bolsa:
- La valuación resulta excesiva. Con una valuación de US$ 1,75 billones, SpaceX cotiza a aproximadamente 90 veces sus ingresos previstos para 2025. Los analistas consideran que la empresa vale mucho menos. Por ejemplo, según Aswath Damodaran, profesor de la Universidad de Nueva York, la compañía en su conjunto vale US$ 1,22 billones con un costo de capital del 8%, y afirma que, con una valuación de US$ 1,75 billones, “el potencial alcista para un inversor que pague ese precio es mínimo o nulo”.
- Los ingresos por suscriptor de Starlink están cayendo. El ingreso promedio por usuario de Starlink cayó 33% en los últimos tres años, de US$ 99 por suscriptor al mes en 2023 a US$ 66 por suscriptor al mes a fines de marzo de 2026, según consta en el formulario S-1. Según Satellite Today, la compresión del ARPU, es decir, el ingreso promedio por usuario, representa un factor más importante de lo que el mercado reconoce actualmente.
- La IA consume enormes cantidades de efectivo y sigue acelerando el gasto. Las pérdidas operativas de xAI ascendieron a US$ 6.350 millones en 2025 y siguen creciendo: alcanzaron US$ 2.500 millones en el primer trimestre de 2026. Anthropic compra capacidad de cómputo a xAI, con un gasto de US$ 1.250 millones mensuales hasta mayo de 2029. Sin embargo, cualquiera de las partes puede cancelar el acuerdo con un aviso de 90 días de anticipación. Además, xAI tomó deuda por aproximadamente US$ 16.000 millones en 2025 solo para comprar GPU, según PitchBook.
- El gobierno corporativo convierte a Musk en un monarca. Musk, cuya atención podría volver a desviarse hacia la política, Tesla o Marte, tendrá alrededor del 85,1% del poder de voto y aproximadamente el 42% de la propiedad económica, advierte el S-1. Además, en enero de 2026 recibió 1.000 millones de acciones Clase B con supervoto, que se consolidarán parcialmente si logra establecer “una colonia humana permanente en Marte con al menos un millón de habitantes”, señala el S-1.
- El mercado potencial total declarado por SpaceX plantea interrogantes sobre las perspectivas futuras de la compañía. SpaceX afirma que su mercado potencial total asciende a US$ 28,5 billones, incluidos US$ 22,7 billones en usos empresariales, una cifra superior al PBI total de Estados Unidos. Un mercado potencial total más plausible, de US$ 360.000 millones, estimado por Damodaran en apenas el 1% de la estimación de SpaceX, se basa en datos observables del sector, según informó Fortune.
El veredicto: no consideres comprar hasta seis meses después de la salida a bolsa
Si la empresa logra superar las expectativas y elevar sus previsiones durante los dos trimestres posteriores a su salida a bolsa, y las acciones siguen subiendo una vez que expire el período de restricción que impide a los directivos vender acciones, 180 días después de la IPO, podría tener sentido considerar la compra.
Sin duda, dado que la compañía ofrecerá al público solo una pequeña proporción de las acciones, el precio inicial probablemente resulte elevado. Sin embargo, antes de comprar, asegúrate de comprender en detalle todos los riesgos que la empresa enumera en las páginas 26 a 64 del prospecto.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.