Con las tasas en baja y la inflación aún por encima del nivel deseado, los analistas ven margen para que las acciones sigan subiendo, impulsadas por la inteligencia artificial y una mejora en los balances empresariales.
La obsesión de Mark Zuckerberg por liderar la carrera hacia la inteligencia artificial está llevando a Meta a endeudarse con estructuras financieras opacas, mientras sus acciones rinden por debajo del índice más seguido por Wall Street. Las dudas sobre su estrategia a largo plazo crecen y los analistas advierten: no todas las big tech están listas para absorber el costo de esta fiebre tecnológica.
El informe trimestral que se conocerá este miércoles podría sacudir al sector tecnológico. Las proyecciones de crecimiento, la presión por sostener el liderazgo en inteligencia artificial y el impacto de nuevas regulaciones sobre ventas a China concentran la atención de los inversores.
Con cuentas en el exterior o a través de CEDEARs, los inversores locales pueden aprovechar el impulso global de Nvidia, Microsoft y Alphabet, tres gigantes tecnológicos que siguen atrayendo capital por su rol central en el desarrollo de nuevos modelos de inteligencia artificial.
La expectativa por los resultados del gigante de los chips crece entre operadores que ya dudan de las promesas millonarias en IA. Un tropiezo en los números podría disparar una corrección en todo el sector tecnológico.
La tecnológica israelí UVeye le permite a la rentadora cobrar por daños antes invisibles. Pero algunos clientes ya se quejan de los nuevos cargos y del escaso margen para defenderse.
Mientras los gigantes del sector acaparan titulares, otras compañías más discretas avanzan con desarrollos capaces de disparar su valor bursátil. Estas alternativas representan oportunidades para inversores que desean diversificar su cartera con tecnologías innovadoras.
La compañía fundada por Bill Gates evita detallar los números de su producto estrella en inteligencia artificial, mientras los creadores de ChatGPT y Claude muestran cifras millonarias que consolidan su liderazgo en un mercado cada vez más competitivo.
Las empresas buscan integrar tecnología clave como PostgreSQL y metadatos avanzados para acelerar el despliegue de agentes inteligentes y reforzar su ventaja competitiva.
El miedo a que la deuda de Estados Unidos se descontrole llevó al número del banco más grande del mundo, Jamie Dimon, a pronosticar una crisis de los bonos.
A los altos costos laborales y logísticos se suma la pérdida de eficiencia frente a China, lo que haría inviable mantener márgenes sin trasladar el golpe al consumidor.
El fuerte aumento del déficit fiscal en EE.UU., junto con mayores tasas de interés, caída del dólar y temores de estanflación, lleva a los inversores globales a redirigir fondos hacia mercados emergentes y economías asiáticas con fundamentos más sólidos y rendimientos atractivos.
La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos acusa a Meta de tener una posición dominante en el mercado de redes sociales y de eliminar a potenciales competidores al comprar Instagram y WhatsApp.
El dilema de la Reserva Federal: subir las tasas de interés para frenar la inflación causada por los aranceles o bajarlas para evitar una posible recesión.
A pesar de las altas expectativas, la lenta adopción de Agentforce y la incertidumbre económica afectaron la valoración de Salesforce, generando dudas sobre su impacto futuro.
La compañía experimenta un fuerte crecimiento impulsado por la adopción masiva de su innovador sistema de IA. Los analistas apuntan a su potencial para transformar el mercado y mejorar sus resultados financieros.