Gestión financiera en foco: seis CFO uruguayos trazan el mapa de 2026
Una inflación en mínimos históricos, tasas a la baja y un dólar más volátil reconfiguran la estrategia financiera de las empresas.

El 2026 comenzó con un cambio de tono para las finanzas corporativas en Uruguay. Tras años de relativa estabilidad, el nuevo escenario combina inflación en mínimos históricos (3,1%), tasas en descenso tras el último recorte del Banco Central y un dólar que volvió a ganar protagonismo en medio de guerras bélicas y comerciales. 

Ese combo alteró la ecuación financiera de las empresas. 

La baja de tasas redujo el rendimiento de los instrumentos en pesos, la volatilidad cambiaria reabrió el debate sobre coberturas y competitividad, y la menor inflación impacta en recaudación, consumo y proyecciones de crecimiento en baja para la economía uruguaya. 

En este contexto, los Chief Financial Officer (CFO) de seis compañías de referencia coincidieron en que la gestión financiera dejó de ser un ejercicio de optimización para convertirse en una función clave de supervivencia y estrategia. La sostenibilidad de márgenes, el riesgo cambiario, el acceso al crédito y la reasignación de portafolios son ejes comunes en sectores como construcción, industria, finanzas y consumo. 

Mientras algunos advierten sobre deterioro en la competitividad, otros ven oportunidades en diversificación, innovación o en internacionalización. Sin embargo, todos coinciden en que el margen de error se redujo y las decisiones financieras volvieron al centro del negocio. 

 

A continuación, un resumen del intercambio que los ejecutivos mantuvieron con Forbes Uruguay.

GABRIEL GONZÁLEZ - BERKES GROUP
Márgenes bajo presión y salto internacional

El sector de la construcción transita una fase de consolidación tras el cambio de ciclo político, pero con desafíos financieros estructurales que obligan a repensar la estrategia. Para Gabriel González, CFO de Berkes Group, el principal problema pasa por el deterioro del tipo de cambio real. “Las empresas que facturan en dólares pero operan con costos en pesos verán una erosión sistemática de sus márgenes”, advirtió.

A esto se suma el incremento del costo de la mano de obra, en un contexto de ajustes salariales y condiciones de financiamiento exigentes, con tasas reales en UI que siguen elevadas. Esto presiona especialmente a las empresas con menor capitalización, donde el financiamiento del capital de trabajo se vuelve cada vez más costoso.

Sin embargo, el grupo encuentra oportunidades fuera de fronteras. La transición energética global, impulsada ahora también por criterios de seguridad estratégica, abre un mercado relevante para soluciones de biomasa y tecnologías waste‑to‑energy. Europa aparece como un destino clave en el marco del programa REPowerEU, mientras que en Norteamérica el proceso de nearshoring (muchas empresas se están instalando en México) genera demanda por soluciones energéticas industriales con estándares ESG para exportar a EE. UU.

En este proceso, González introdujo un concepto relevante: el “friend‑shoring”. La procedencia de la tecnología y la reputación del país de origen se vuelven un diferencial en licitaciones internacionales. “Uruguay tiene una prima de confianza que permite competir en proyectos donde la seguridad de suministro pesa tanto como el precio”, sostuvo. El desafío, sin embargo, es financiero. La expansión internacional exige resolver el acceso a garantías y financiamiento fuera del mercado local. “El objetivo es poder apalancar el crecimiento sin asfixiar la liquidez del grupo ni depender exclusivamente de la banca uruguaya”, afirmó.

JOSÉ LUIS RIAL - CONAPROLE
Sostener competitividad en un mercado exigente

En la industria láctea, el foco está puesto en fortalecer la estructura financiera de toda la cadena productiva. José Luis Rial, CFO de Conaprole, planteó que el principal desafío para 2026 pasa por sostener y fortalecer la competitividad en un entorno global cada vez más exigente y volátil, atravesado por la incertidumbre internacional, la variabilidad climática y la evolución de los mercados.

En ese contexto, la innovación, la tecnología y la eficiencia aparecen como ejes centrales. El uso de datos, la digitalización y el desarrollo de productos de mayor valor agregado son claves para sostener el posicionamiento internacional de la cooperativa.

Rial también puso el acento en la sostenibilidad como pilar estratégico. Producir alimentos con estándares ambientales, bienestar animal y compromiso social no solo responde a nuevas demandas, sino que también asegura la continuidad del sector en el largo plazo. En esa línea, subrayó la importancia de “mantener la solidez de la base productiva y financiera” como condición para competir en más de 75 mercados y sostener su posicionamiento global.

EDUARDO FERNÁNDEZ - SANTA ROSA
Decisiones de stock y presión financiera

En el sector automotriz, el desafío financiero está directamente vinculado al manejo del capital de trabajo. Eduardo Fernández señaló que, en un mercado con niveles de venta elevados pero márgenes ajustados, cambios tecnológicos y fuerte presencia de marcas asiáticas, la gestión del inventario se vuelve crítica. “Tenemos entre cuatro y cinco meses de stock”, explicó, en referencia al volumen de unidades entre vehículos en plaza, tránsito y producción.

En ese contexto, definir qué comprar y en qué volumen se transforma en una decisión estratégica donde el margen de error es mínimo y el impacto financiero puede ser significativo. El crecimiento del grupo en Uruguay y en la región también agrega presión sobre las necesidades de financiamiento, lo que obliga a buscar estructuras más eficientes y optimizar el uso del capital.

Si bien el negocio opera mayoritariamente en dólares, Fernández explicó que el riesgo cambiario no puede descuidarse. “Gran parte de los costos y gastos de la compañía se toman en pesos uruguayos”, por lo que la gestión de coberturas es un elemento relevante dentro de la estrategia financiera, indicó. Además, identificó al tipo de cambio como una de las variables clave del negocio, junto con el crecimiento económico y la confianza de los consumidores, en un sector particularmente sensible a los ciclos.

MARCELO ARABOLAZA - FNC
Industria local frente a un escenario adverso

Para la industria cervecera, el tipo de cambio vuelve a ser un factor determinante. Marcelo Arabolaza, CFO de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC), advirtió que Uruguay continúa operando con un nivel cambiario que favorece a los productos importados, lo que genera una presión directa sobre la producción local, especialmente en categorías como la cerveza.

En un contexto de consumo más cauteloso, el avance de las importaciones se vuelve un tema central. “Observamos con preocupación la creciente participación de productos importados”, señaló, en referencia a la dinámica que enfrenta el sector.

En ese escenario, el desafío pasa por sostener niveles de eficiencia, inversión y empleo frente a competidores regionales con menores costos de producción. Arabolaza planteó que la respuesta no puede ser únicamente empresarial. Se requiere una mirada más amplia, con coordinación entre el sector público y privado, para generar condiciones que permitan mejorar la competitividad y sostener el entramado productivo.

Desde la gestión financiera, esto implica combinar prudencia en la administración de costos y capital con una lectura permanente del contexto macro, buscando equilibrar competitividad, crecimiento y creación de valor en el tiempo.

LEANDRO PERASSO - ITAÚ URUGUAY
Redefinir márgenes en un nuevo contexto

El sistema financiero enfrenta un cambio de ciclo que obliga a recalibrar su modelo de negocios. “Contamos con un sistema bancario sólido, pero con el desafío de adaptarse a un entorno financiero y global que cambia rápidamente”, señaló Leandro Perasso, CFO de Itaú Uruguay.

La baja de tasas, que inicialmente implicaba una compresión de márgenes, ahora se combina con mayor incertidumbre internacional y señales de desaceleración económica. Esto obliga a los bancos a encontrar nuevas formas de sostener la rentabilidad, en un entorno donde el crédito, el riesgo y el comportamiento de las personas también cambia.

Perasso destacó que la respuesta pasa por la innovación y por fortalecer la relación con los usuarios. “El foco está en acompañar a nuestros clientes en distintos contextos, con una visión de largo plazo”, afirmó.

SEBASTIÁN PEAGUDA - AFAP SURA
Inversión de largo plazo en un entorno incierto

Desde el lado de los inversores institucionales, el principal desafío pasa por la previsibilidad. Sebastián Peaguda recordó que este año comenzó con un contexto de incertidumbre en materia económica y en la definición de políticas públicas, lo que dificulta proyectar escenarios de largo plazo. Esa situación impacta directamente en la toma de definiciones.

En ese sentido, advirtió: “La incertidumbre obliga a tomar muchas decisiones pensando en el corto y mediano plazo” en un negocio donde el horizonte natural debería ser mucho más extendido. Para una administradora de fondos previsionales, esta tensión entre corto y largo plazo se vuelve especialmente relevante. La necesidad de preservar valor en el tiempo requiere un marco más estable y previsible.

Peaguda planteó que mejorar ese contexto es clave para el desarrollo del mercado de inversiones y subrayó la importancia del diálogo con públicos y privados para avanzar en esa dirección. El objetivo, señaló, es seguir acompañando el “ahorro de largo plazo de los uruguayos” en un entorno que permita tomar decisiones con mayor certidumbre.