El auge de la IA está a punto de estallar, según informó The Wall Street Journal. Sin embargo, quedan varios interrogantes: qué podría provocar ese estallido, qué tan probable es cada riesgo y, si finalmente ocurre, cuándo sucedería, qué acciones resultarían afectadas y en qué medida.
Mi pronóstico es que la combinación de tasas de interés más altas en Estados Unidos y un cambio abrupto en la actitud de quienes aportan capital, que podrían pasar del miedo a perderse una oportunidad al temor de no recuperar su inversión, serán las principales razones por las que podría estallar la burbuja de la IA.
Si eso ocurriera, habría ganadores y perdedores. Entre los más perjudicados estarían las empresas de neoclouds, compañías que alquilan capacidad de cómputo especializada para inteligencia artificial, y los desarrolladores de centros de datos de IA con altos niveles de deuda, como CoreWeave, Oracle y SoftBank. Nvidia y los fabricantes de memorias también podrían sufrir el impacto, aunque las compañías con poca deuda quedarían menos expuestas. Por último, los proveedores de equipos eléctricos, como GE Vernova, y las empresas de ciberseguridad podrían beneficiarse ante una caída.
Cuáles son los riesgos que podrían provocar el estallido de la burbuja de la IA, qué acciones podrían verse afectadas y en qué medida.
Cuando el capital deja de fluir de golpe
Como dejó en evidencia el estallido de la burbuja puntocom, a comienzos de la década de 2000, el mercado puede tomar muy rápidamente la decisión de dejar de financiar a empresas que operan con pérdidas. Cuando esas compañías se quedan sin alternativas para afrontar sus deudas, la quiebra suele ser el siguiente paso natural.
Como los fabricantes de chips y los inversores financian a los laboratorios de IA, que a su vez pagan a las empresas que construyen centros de datos y toman deuda para comprar esos chips, la falta de financiamiento de uno de esos laboratorios podría provocar un efecto dominó en toda la cadena de suministro.
Las señales de alerta ya aparecieron. S&P rebajó la calificación crediticia de Oracle a BBB-, el último escalón dentro del grado de inversión y apenas por encima de la deuda considerada de alto riesgo o "bono basura". Por su parte, CoreWeave tuvo que mejorar las condiciones para atraer a los prestamistas, con el objetivo de cerrar un crédito por US$ 2.600 millones. Aun así, los acuerdos continúan: CoreWeave consiguió el préstamo y los principales laboratorios todavía obtienen enormes rondas de financiamiento.
Polymarket, una plataforma de mercados de predicción en la que los usuarios apuestan dinero sobre distintos acontecimientos futuros, estima en un 10% la probabilidad de que la burbuja de la IA estalle para finales de este año y en un 24% para mediados de 2027. Si eso ocurriera, calculo que las acciones de CoreWeave podrían caer entre un 40% y un 60%; las de Oracle podrían perder entre un 25% y un 35% de su valor; y las de SoftBank podrían retroceder entre un 25% y un 40%.
Cuando el dinero se vuelve más caro
La infraestructura de IA es sensible a las tasas de interés altas debido a la larga vida útil de sus activos, al alto nivel de deuda que requiere la construcción y el funcionamiento de estas instalaciones, y al largo plazo necesario para obtener ganancias. El 16 de septiembre, la Reserva Federal elevó las tasas a un rango entre el 3,75% y el 4%, su primera suba desde 2023, y la mayoría de sus funcionarios prevé nuevos aumentos.
CoreWeave estimó que cada aumento de un punto porcentual incrementa en alrededor de US$ 30 millones anuales los intereses de su deuda a tasa variable. Por ahora, esto no representa un problema para las grandes compañías tecnológicas que operan enormes infraestructuras de computación en la nube, siempre que mantengan un flujo de caja positivo y bonos con calificación de grado de inversión.
Sin embargo, si las tasas de interés continúan al alza, la situación podría cambiar. Existe una probabilidad cercana al 20% de que los costos de financiamiento se vuelvan realmente prohibitivos si el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años se mantiene por encima del 5,5% para mediados de 2027.
Si eso ocurre, las acciones de los proveedores de servicios en la nube con altos niveles de deuda podrían sufrir fuertes pérdidas. CoreWeave, por ejemplo, podría caer entre un 20% y un 35%; Oracle, entre un 10% y un 20%; y Vistra, que también arrastra un elevado endeudamiento, entre un 10% y un 15%.
Cuando la red eléctrica no puede seguir el ritmo
Un centro de datos no genera ingresos hasta que entra en funcionamiento, pero la deuda que permitió financiar su construcción exige pagos mucho antes. La Agencia Internacional de Energía (AIE) proyecta que el consumo mundial de electricidad de los centros de datos crecerá a más del doble y alcanzará unos 945 teravatios-hora para 2030. Además, estima que estas instalaciones explicarán cerca del 50% del aumento de la demanda eléctrica en Estados Unidos.
Las acciones de Oracle cayeron después de que la compañía enviara una notificación de fuerza mayor para su proyecto Júpiter, un centro de datos de 2,45 gigavatios en Nuevo México, tras el rechazo de un permiso energético clave y un retraso relacionado con un gasoducto.
Sin embargo, existe otra lectura de este escenario. La escasez de energía retrasa la generación de ingresos, aunque la AIE prevé que el gas y las energías renovables cubran parte de la escasez de suministro. Por lo tanto, mientras la demanda siga alta, esa escasez podría elevar el valor de la energía disponible.
Aunque existe un 70% de probabilidad de que la falta de oferta energética desacelere el desarrollo de nuevos proyectos, la posibilidad de que la energía por sí sola ponga fin al auge se sitúa en apenas un 10%. Dos acciones, GE Vernova, con una suba estimada entre el 10% y el 20%, y Vistra, con un avance similar, podrían beneficiarse de los precios más altos derivados de esa escasez. En cambio, CoreWeave podría perder entre un 20% y un 30% de su valor debido a los retrasos en la puesta en marcha de la capacidad que financió con deuda a tasa variable.
Cuando los clientes que pagan no aparecen
A menos que los desarrolladores de modelos de IA alcancen la rentabilidad o consigan más capital, se quedarán sin fondos para comprar más capacidad de cómputo a los grandes proveedores de servicios en la nube. Si los ingresos de esas compañías no alcanzan para cubrir sus gastos, el flujo de caja libre pasa a terreno negativo, las empresas recortan sus proyecciones y los pedidos de chips disminuyen.
Esto todavía no ocurrió. Las cuatro mayores empresas de hiperescala planean destinar alrededor de US$ 700.000 millones a inversiones de capital en 2026. Sin embargo, la encuesta "Estado de la IA 2026" de McKinsey reveló que solo el 37% de las empresas que utilizan IA informó de algún impacto positivo de esta tecnología en sus ganancias, la misma proporción que un año antes.
En abril, OpenAI no alcanzó sus objetivos internos de ingresos y usuarios, un dato que provocó una caída en las acciones de Oracle y de varias compañías del sector de chips. Sin embargo, los ingresos anualizados de Anthropic superaron los US$ 65.000 millones, cerca de siete veces el nivel registrado a fines de 2025, una señal de que existe demanda real.
Según Reuters, hay entre un 25% y un 30% de probabilidades de que una compañía con un elevado gasto en infraestructura recorte sus inversiones de capital en un 20% o más para mediados de 2027, un escenario planteado por Rothschild. Esto podría provocar una caída de entre el 25% y el 35% en las acciones de Nvidia, de entre el 30% y el 40% en las de Oracle, debido a su fuerte dependencia de los contratos con OpenAI, y de entre el 40% y el 60% en las de CoreWeave.
Otros dos escenarios parecen demasiado remotos como para intentar cuantificarlos. Uno supone que los modelos de pesos abiertos, cuyos parámetros pueden descargarse y utilizarse con mayor libertad, reduzcan de manera drástica el precio de los tokens, la unidad con la que las plataformas de IA miden el texto procesado. Eso podría destruir el poder de fijación de precios de los laboratorios que desarrollan los modelos más avanzados. El otro escenario plantea que una IA fuera de control termine con el mundo.
Señales que los inversores deberían observar
Estos son algunos indicadores que los inversores deberían seguir de cerca:
- ¿Suben las tasas de los swaps de incumplimiento crediticio (CDS) de Oracle, instrumentos financieros que funcionan como un seguro frente al riesgo de que una empresa no pague su deuda?
- ¿Podrá CoreWeave conseguir nuevo financiamiento a tasas razonables?
- ¿Anthropic fijará en noviembre el precio de su salida a bolsa?
- ¿Las grandes compañías de servicios en la nube presentarán proyecciones sólidas para 2027 cuando publiquen sus resultados a fines de octubre?
Si la respuesta a estas preguntas es "no", los fabricantes de equipos eléctricos y las empresas de ciberseguridad figuran entre los pocos sectores que podrían beneficiarse de esas malas noticias, pese a que sus valuaciones ya se encuentran en niveles elevados.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.