Mark Zuckerberg perdió US$ 18.000 millones en un sólo día tras el castigo de Wall Street al plan de IA de Meta
Las acciones cayeron un 9% tras una fuerte suba del gasto proyectado, mientras que los analistas recortaron los precios objetivo ante dudas sobre la rentabilidad futura.

La paciencia de los inversores con Meta se agotó este jueves. Las acciones de la empresa cayeron un 9% y la baja recortó US$ 17.800 millones del patrimonio de Mark Zuckerberg. El golpe respondió al rechazo de Wall Street al fuerte aumento del gasto en inteligencia artificial, una apuesta que todavía no mostró ingresos suficientes para justificar el tamaño de la inversión.

El retroceso marcó la peor jornada de Meta en lo que va del año y extendió a 11 ruedas consecutivas su serie negativa. En ese tramo, las acciones acumularon una pérdida de 21,7%, una clara señal de que el mercado comenzó a exigir resultados concretos  y mayor previsibilidad en el uso del capital.

El centro de la inquietud estuvo en la nueva previsión anual de gastos. Meta elevó el cálculo a US$ 137.500 millones y evitó comprometerse con una cifra para 2027. Esa falta de referencia inquietó a los analistas, que temen otra escalada de inversiones en infraestructura, centros de datos y modelos propios sin una ruta visible hacia una rentabilidad acorde.

Los números trimestrales tampoco fueron suficientes para calmar la reacción. La compañía informó una ganancia de US$ 6,18 por acción, frente a los US$ 7,18 que esperaba el consenso relevado por FactSet. Los ingresos, en cambio, superaron las proyecciones y alcanzaron US$ 60.800 millones. Wall Street, sin embargo, puso el foco en el margen y en el flujo de caja futuro.

La caída bursátil reflejó la desconfianza de los inversores ante un gasto récord en IA sin retornos claros. (Foto: Pexels)

La pérdida bursátil dejó a Zuckerberg con un patrimonio estimado en US$ 183.300 millones y lo ubicó como la sexta persona más rica del mundo. Quedó por delante del fundador de Nvidia, Jensen Huang, con US$ 167.200 millones, y por detrás de Michael Dell, cuya fortuna alcanzó US$ 228.900 millones. La caída puso de manifiesto de cuánto depende su riqueza de Meta.

Las revisiones de los precios objetivo reflejaron el malestar. Nat Schindler, analista de Scotiabank, recortó su estimación para las acciones de US$ 700 a US$ 600. Su argumento fue que Meta debe probar primero que la IA puede generar ingresos y, mientras tanto, cuidar la sostenibilidad del flujo de caja libre en lugar de privilegiar el tamaño potencial del negocio.

Wedbush Securities también redujo su precio objetivo, de US$ 671 a US$ 595, y pidió evaluar con mayor rigor si el desembolso tendrá retorno. Evercore ISI aplicó un recorte de US$ 110, Wolfe Research bajó US$ 100 y Goldman Sachs y Cantor Fitzgerald ajustaron US$ 90 cada una. La cadena de rebajas profundizó la presión sobre las acciones.

El fundador de Meta quedó sexto entre los más ricos del mundo tras perder US$ 17.800 millones en una jornada. (Foto: JD Lasica vía Wikimedia Commons)

El contraste con Microsoft amplificó el castigo de Meta, ya que sus acciones subieron 15% después de que la empresa informó más de 30 millones de usuarios pagos para Microsoft 365 Copilot, contra los 20 millones que había anunciado en el mes de abril. Además, mantuvo sus objetivos de gasto y dejó abierta la posibilidad de una expansión para el ejercicio fiscal 2027, con ingresos trimestrales de US$ 90.000 millones, por encima de los US$ 87.600 millones previstos.

Para Tracy Woo, analista de Forrester, esas cifras indicaron que la inversión de Microsoft en centros de datos empezó a rendir frutos. El mercado trazó así una diferencia entre dos gigantes. Premió a quien adoptó la adopción paga y castigó a quien solicitó más capital, sin ofrecer una previsión precisa sobre cuándo la inteligencia artificial generará ganancias relevantes.

Meta perdió casi un 18% en el año, entre fallos judiciales y dudas sobre su IA. El rebote, superior al 14%, coincidió con el lanzamiento de Muse Image, cuestionado por sindicatos, agencias de talentos y firmas de ciberseguridad por cuestiones de privacidad.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.