Una nueva oleada de titulares catastrofistas sobre la IA vuelve a dominar las portadas. Los mercados reaccionan de forma similar a la de ciclos anteriores, mientras los inversores analizan cómo una posible desaceleración en el desarrollo de los modelos más avanzados podría afectar a los distintos sectores que sustentan esta tecnología.
Jacob Coxon, un investigador especializado en entrenar nuevos modelos de IA mediante el procesamiento de enormes volúmenes de datos, renunció a Anthropic porque no quiere contribuir a la creación de sistemas que puedan "mejorarse a sí mismos, descontrolarse y destruir a la humanidad".
No es la primera vez que el temor a un desastre ocupa el centro de la agenda mediática. A partir de mayo de 2023, esta es la undécima ocasión en la que esa posibilidad se convierte en noticia principal. En ciclos anteriores, las acciones vinculadas con la IA registraron fuertes fluctuaciones alrededor de estos episodios, aunque muchas repuntaron después, en períodos de mayor inversión y demanda asociados con el desarrollo de esta tecnología.
Un buen ejemplo es Nvidia. Entre mayo de 2023 y septiembre de 2025, las acciones de la compañía registraron fuertes ganancias durante el ciclo de inversión en IA. Alcanzó una rentabilidad del 239% en 2023, del 171% en 2024 y del 38,9% en 2025. Además, superó una capitalización bursátil de US$ 5 billones en octubre de 2025 y alcanzó un máximo histórico de cierre de US$ 235,20 en mayo.
El episodio de P(doom) de este mes, un término que expresa la probabilidad estimada de que la IA provoque una catástrofe, recibió una respuesta distinta en el mercado. Las acciones de los fabricantes de chips y de las neoclouds, compañías especializadas en infraestructura de computación para IA, retrocedieron, mientras que las de los hyperscalers avanzaron. Estos últimos son grandes empresas tecnológicas con enormes centros de datos y concentran buena parte de las inversiones del sector.
Los analistas atribuyeron el movimiento a la posibilidad de que una desaceleración en el desarrollo de los modelos más avanzados reduzca la demanda de capacidad de cómputo a corto plazo y permita aprovechar mejor la infraestructura disponible.
¿Por qué los ciclos catastrofistas dominan los titulares?
La intensa atención de los medios sobre el riesgo existencial de la IA no es nueva. Registré 11 episodios de este tipo a partir de mayo de 2023.
- Estos picos de cobertura mediática suelen seguir una secuencia similar.
- Una figura respetada del sector abandona una empresa de IA o advierte sobre una posible catástrofe vinculada a esta tecnología.
- Los expertos estiman qué probabilidad existe de que la IA provoque la extinción de la humanidad.
- Los canales de noticias y las portadas de los diarios mantienen el tema en agenda durante cuatro a siete días.
- Los legisladores se reúnen, pero no consiguen aprobar leyes sobre el tema.
- La atención mediática empieza a desplazarse hacia otras noticias.
El episodio de P(doom) de este mes parece seguir ese patrón. Primero, "estamos jugando con nuestras vidas" al correr hacia la superinteligencia, señaló Jacob Coxon en una publicación del 8 de septiembre en la que anunció su renuncia y que obtuvo más de 110 millones de visualizaciones en X.
Luego, "Realmente creemos que la IA podría matar a todos los humanos", señaló Evan Hubinger, líder científico del área de alineación de Anthropic. Esa especialidad estudia cómo lograr que los sistemas de IA actúen de acuerdo con los objetivos y los límites definidos por las personas. Hubinger estimó en más del 10% la probabilidad de una catástrofe dentro de una década.
La tercera fase, la avalancha mediática, se mantiene desde la semana pasada. Varios CEO reclamaron que se redujera el ritmo de desarrollo de la tecnología en toda la industria. El 12 de septiembre, el CEO de Anthropic, Dario Amodei, publicó un ensayo en el que pidió desacelerar el desarrollo de la IA. El CEO de OpenAI, Sam Altman; el CEO de Google DeepMind, Demis Hassabis; y el fundador de SpaceX, Elon Musk, respaldaron en gran medida su planteo.
El senador Bernie Sanders propuso prohibir la superinteligencia, mientras que el presidente Donald Trump calificó la conversación de "farsa".
Todavía no está claro cuánto tiempo seguirá el tema en las portadas ni si el Congreso aprobará alguna ley vinculada a la IA. En episodios anteriores, la cobertura perdió fuerza con el correr de los días y ninguna regulación federal específica sobre esta tecnología llegó a convertirse en ley.
Once episodios que dispararon el P(doom)
La siguiente tabla repasa once episodios, cuándo ocurrieron y por qué captaron la atención de los medios:
Cómo responden los mercados durante los ciclos catastrofistas
Cuando las noticias catastrofistas sobre la inteligencia artificial ocupan los titulares, los inversores no reaccionan de la misma manera ante todas las acciones del sector. Analizan qué áreas podrían sufrir presiones a corto plazo y cuáles quedarían mejor paradas ante cambios en la demanda o en las inversiones.
El 14 de septiembre, las acciones de los fabricantes de chips registraron fuertes caídas. Nvidia perdió un 2,78% y cerró en US$ 212,22, mientras que AMD retrocedió cerca de un 5%, Intel alrededor de un 7% y el índice de semiconductores de Filadelfia, aproximadamente un 6%. En cambio, las grandes tecnológicas cerraron la jornada al alza. Alphabet avanzó casi un 2%, Microsoft sumó un 1,6% y Meta, un 1,4%.
Una desaceleración coordinada en los modelos de IA más avanzados podría reducir la necesidad de nueva capacidad de cómputo. Esa situación presionaría a los proveedores de chips y a las neoclouds. A su vez, las grandes tecnológicas podrían reducir sus gastos de capital y utilizar mejor la infraestructura que ya poseen. Ese escenario también favorecería su flujo de caja libre.
En varios de estos períodos, las acciones de Nvidia subieron con fuerza, impulsadas por el aumento de las inversiones en IA. Estos son algunos ejemplos:
- 30 de mayo de 2023 → 1 de noviembre de 2023, +15%
- 1 de noviembre de 2023 → 17 de noviembre de 2023, +23%
- 17 de noviembre de 2023 → 17 de mayo de 2024, +88%
- 17 de mayo de 2024 → 27 de septiembre de 2024, +32%
- 27 de septiembre de 2024 → 27 de enero de 2025, -1%
- 27 de enero de 2025 → 22 de mayo de 2025, +9%
- 22 de mayo de 2025 → 9 de septiembre de 2026, +71%
DeepSeek representa una excepción importante. Nvidia cayó un 17% y perdió US$ 589.000 millones de valor de mercado, la mayor pérdida registrada por una empresa en una sola rueda en la historia. Broadcom también retrocedió un 17% y ASML bajó un 7%. Los analistas atribuyeron el golpe a los menores costos de DeepSeek, lo que modificó las expectativas sobre los márgenes de rentabilidad. Sin embargo, Broadcom cerró 2025 con una suba del 49% y ASML avanzó un 36%.
Algunas advertencias catastrofistas sobre la IA también provienen de laboratorios que destinaron grandes inversiones a la capacidad de cómputo. Anthropic, por ejemplo, acompañó su advertencia sobre el riesgo de extinción con el compromiso de adquirir infraestructura con chips de Nvidia que requeriría un gigavatio de potencia.
Implicaciones para los inversores
Los especialistas diferencian los movimientos del mercado provocados por cambios en la competencia de aquellos vinculados con los temores a una posible catástrofe causada por la IA. En el caso de DeepSeek, sus menores costos modificaron las expectativas sobre los márgenes de rentabilidad de las empresas del sector. En episodios anteriores, en cambio, las advertencias sobre una posible extinción de la humanidad coincidieron con períodos de volatilidad a corto plazo, pero no alteraron sistemáticamente el desempeño a largo plazo de las acciones vinculadas a la IA.
Según los analistas, hay tres situaciones que podrían afectar de manera significativa al sector. Una sería una caída del 10% en las acciones de los fabricantes de chips acompañada de restricciones legales sobre la capacidad de cómputo o sobre los permisos necesarios para ampliarla. Las otras dos serían una moratoria efectiva sobre el entrenamiento de nuevos modelos de IA o la aprobación de una ley federal con capacidad real para limitar el desarrollo de los sistemas más avanzados.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.