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Foto: creada con IA.

SpaceX puso precio a su salida a Bolsa: recaudar US$ 75.000 millones a US$ 135 por acción

Franco Della Vecchia

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La empresa pretende salir al Nasdaq con una valuación de US$ 1,75 billones, apoyada en Starlink, la inteligencia artificial y una promesa de negocios espaciales que todavía deberá convencer a Wall Street.

3 Junio de 2026 13.56

SpaceX planea salir a Bolsa con una operación récord de US$ 75.000 millones y una valuación objetivo de US$ 1,75 billones, en una jugada con la que Elon Musk busca imponer sus propias reglas frente a Wall Street. La compañía quiere fijar el precio de la OPI en US$ 135 por acción antes de su gira formal con inversores, una decisión un poco inusual para una colocación de esta escala.

La empresa prevé vender 555,6 millones de acciones, según una fuente familiarizada con la operación. El objetivo de valuación surge de dos personas al tanto del proceso. Los planes todavía pueden cambiar durante las reuniones con inversores, aunque la cifra inicial ya marca el tono de una salida a bolsa diseñada para romper con el manual habitual del mercado.

Una OPI con precio fijo antes de escuchar al mercado

En una OPI tradicional, una empresa fija un rango de precios, mide la demanda entre los grandes fondos y ajusta el precio final antes del debut bursátil. SpaceX quiere alterar ese orden. La compañía pretende llegar a la gira de presentación con una cifra definida y dejar menos margen para que los bancos y los inversores condicionen el precio final.

La gira comenzará el jueves 4 de junio, después de una serie de reuniones previas que sirvieron para tantear el interés del mercado. Según las fuentes citadas por Reuters, el debut podría concretarse el 12 de junio en el Nasdaq, donde cotizaría con la sigla SPCX. La operación sería liderada por Goldman Sachs, Morgan Stanley, BofA Securities, Citigroup y JP Morgan.

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Wall Street deberá decidir si la promesa de SpaceX justifica una valuación de US$ 1,75 billones. (Foto: Pexels)

No existe una regla que impida fijar un precio cerrado antes del proceso formal de colocación. La apuesta de Musk funciona como una oferta de aceptación o rechazo para los inversores, respaldada por la falta de compañías comparables.

La estructura también se aparta de lo habitual por el peso que SpaceX busca darles a los inversores individuales. La compañía evalúa reservar hasta el 30% de la oferta para los inversores minoristas, un porcentaje elevado para una operación de este tamaño. Musk apuesta a convertir su base de seguidores en demanda concreta por acciones.

Starlink, Marte y los centros de datos en el espacio

La valuación de US$ 1,75 billones se basa en negocios actuales y en proyectos que aún no existen a escala comercial. Starlink aparece como la fuente de valor más concreta. La red de internet satelital impulsó gran parte de los ingresos durante el último año.

El resto de la historia mira mucho más lejos. SpaceX vincula buena parte de su futuro con la inteligencia artificial, las misiones a Marte y los centros de datos alimentados por energía solar en el espacio. La empresa apunta a un mercado potencial estimado en US$ 28,5 billones.

La compañía también cambió de escala tras su fusión con xAI, la startup de inteligencia artificial de Musk. Esa operación valuó a SpaceX en US$ 1 billón y a xAI, desarrolladora del chatbot Grok, en US$ 250.000 millones. Con esa integración, Musk intenta ampliar el negocio de SpaceX y sumar capacidad de cómputo como una nueva fuente de ingresos vinculada a la inteligencia artificial.

Los fondos de la salida a bolsa irían a la compañía, sin venta de acciones por parte de los accionistas actuales. Esa decisión implica una oferta primaria total. Según una de las fuentes, Musk deberá conservar sus acciones durante 366 días después del debut, una medida pensada para demostrar su compromiso ante los nuevos inversores.

El dinero se utilizaría para ampliar los recursos de cómputo de IA y expandir la red satelital de SpaceX. Esa necesidad de capital explica por qué la empresa busca una recaudación tan elevada. También expone el nivel de inversión que requerirá para sostener este tipo de proyectos.

La valuación que Wall Street deberá digerir

El mayor desafío para los inversores será ponerle precio a una empresa sin competidores directos. Morningstar estimó el 1 de junio que SpaceX vale US$ 780.000 millones, una cifra 48% menor que su valuación actual en el mercado privado. Esa diferencia evidencia la brecha entre el valor que Musk quiere defender y el que algunos analistas atribuyen a los flujos actuales de la compañía.

Si SpaceX alcanza una valuación de US$ 1,75 billones y factura US$ 18.670 millones en 2025, el mercado pagaría casi US$ 94 por cada US$ 1 de ingresos de la compañía. Esa relación supera por un amplio margen a la de Tesla, que cotiza a unas 17 veces sus ventas. También queda por encima de Palantir, con unas 81 veces, aunque por debajo de Rocket Lab, que opera cerca de 118 veces.

El análisis por ganancias todavía no ofrece una base sólida. SpaceX registró pérdidas netas el año pasado. Los ingresos subieron a US$ 4.690 millones en el trimestre cerrado el 31 de marzo, frente a US$ 4.070 millones en el mismo período del año anterior. Las pérdidas llegaron a US$ 1,27 por acción frente a US$ 0,18 un año antes.

SE PUEDE USAR/SpaceX  (Foto: Steve Jurvetson, CC BY 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/2.0>, via Wikimedia Commons).
La infraestructura de SpaceX es una de las bases del precio que Musk busca defender ante Wall Street. (Foto: Steve Jurvetson).

La empresa pasó de una ganancia neta de US$ 791 millones a una pérdida neta de US$ 4.940 millones en 2025. Ese deterioro obliga a examinar con atención la composición del negocio. Solo el segmento de conectividad, donde opera Starlink, genera ganancias. Las otras dos áreas consumen efectivo y dependen de nuevas inversiones.

El folleto de la OPI describe una estructura accionaria de doble clase que concentra el poder de voto en Musk y en un reducido grupo de personas internas. Para los inversores que siguen al fundador, ese diseño protege la visión a largo plazo. Para otros fondos, limita el control de los nuevos accionistas sobre una empresa valuada como una de las más caras del mundo.

La escala de la operación le da a SpaceX margen para alterar el proceso clásico de Wall Street. En lugar de adaptar la colocación a la demanda de fondos, la empresa busca que los inversores acepten sus condiciones desde el inicio.

La operación puede inaugurar una ola de mega OPIs con OpenAI y Anthropic como próximas candidatas. Entre las tres, podrían sumar cerca de US$ 4 billones en capitalización bursátil a los mercados públicos. 

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