Detectó un problema como enfermero y creó una startup de US$ 550 millones que monitorea a 40.000 adultos mayores
"Inspiren" utiliza inteligencia artificial y sensores para anticipar caídas en residencias geriátricas de Estados Unidos. La compañía acaba de captar una nueva ronda de inversión y acelera su expansión en el sector de la salud.

Tras siete años como boina verde del Ejército de Estados Unidos y dos misiones consecutivas en Afganistán, Michael Wang cambió por completo el rumbo de su carrera. Se formó como enfermero especializado en cirugía cardiotorácica y comenzó a trabajar en el Hospital NewYork-Presbyterian, donde desarrolló un dispositivo de inteligencia artificial instalado en la pared para reforzar la seguridad de los pacientes y mejorar los resultados clínicos. El primer problema que buscó resolver fueron las caídas, una de las principales causas de visitas a la guardia y, en los casos más graves, de muerte entre los adultos mayores.

Esa innovación dio origen en 2016 a Inspiren, la startup fundada por Wang. Con el paso de los años, la compañía amplió su negocio más allá de los hospitales y puso el foco en las residencias para adultos mayores. Hoy, sus sensores monitorean a cerca de 40.000 residentes distribuidos en más de 500 centros de Estados Unidos.

La expansión hacia residencias y establecimientos especializados en personas con demencia también impulsó las cifras del negocio. La tecnología tiene un costo aproximado de US$ 1.000 por residente y el valor total de los contratos de Inspiren ya superó los US$ 60 millones. En paralelo, los ingresos por suscripciones saltaron de US$ 8 millones el año pasado a US$ 29 millones en la actualidad, casi cuatro veces más.

"Mi visión es que algún día las caídas sean tan raras que la gente se sorprenda de que alguien se haya caído y se haya lastimado en un geriátrico", dijo Wang a Forbes.

La compañía anunció a Forbes el cierre de una nueva ronda de inversión por US$ 70 millones, liderada por NewView Capital, que llevó su valuación a US$ 550 millones. Con esta operación, la startup alcanzó los US$ 225 millones de capital recibido desde su creación, la cifra más alta registrada por una empresa de su sector. Entre los inversores que también respaldaron a Inspiren figuran Insight Partners, Primary Venture Partners y Scale Venture Partners.

Inspiren recibió US$ 70 millones en una nueva ronda que llevó su valuación a US$ 550 millones. (Foto: LinkedIn de Inspiren)

Nick Bunick, socio de NewView, conoció a Inspiren a través de un amigo del mundo del capital de riesgo que también formaba parte del directorio de la compañía. La propuesta lo convenció desde el primer momento. Bunick ya tenía inversiones en startups vinculadas con la inteligencia artificial aplicada a dispositivos físicos, pero además tenía una razón personal para interesarse en el negocio: su padre sufrió un fuerte deterioro de salud después de una caída en una residencia para adultos mayores, cuando se dirigía al baño.

Su interés fue tal que pasó un año detrás del CEO de Inspiren, Alex Hejnosz, y le envió 15 correos electrónicos antes de obtener una respuesta. "Incluso hablé con varios de sus clientes y les envié una presentación con sus opiniones", afirmó Bunick. También añadió: "Como había trabajado mucho con empresas que utilizaban visión artificial, sabía que este problema tenía solución".

Residencia adultos mayores (Pexels)

El sector de las residencias para adultos mayores suele quedar fuera de las preferencias de los inversores en salud, pese a la necesidad de modernizar buena parte de su funcionamiento. Las personas de 85 años o más representan el grupo etario con mayor ritmo de expansión en Estados Unidos, una tendencia que podría acelerarse a medida que los baby boomers, la generación nacida durante el fuerte aumento de la natalidad posterior a la Segunda Guerra Mundial, alcanzan edades más avanzadas.

A ese desafío demográfico se suma otro problema estructural: la escasez crónica de personal. Muchos trabajadores reciben salarios bajos y atraviesan altos niveles de burnout, en un sector que atiende a cerca de 3,5 millones de adultos mayores en Estados Unidos. Esa cifra incluye personas que viven en departamentos independientes, residencias con asistencia, centros especializados en demencia y geriátricos con cuidados médicos especializados.

La tecnología de Inspiren redujo 48% las caídas y 54% las hospitalizaciones en una residencia de Solera. (Foto: LinkedIn de Inspiren)

"Durante los últimos 15 o 20 años, las residencias para personas mayores fueron un sector ignorado", afirmó Hejnosz. "De repente, la gente se dio cuenta de que los baby boomers están entrando en ese segmento de la población con mayor poder adquisitivo", añadió.

En ese mercado, Inspiren busca atacar uno de los principales problemas de estas instituciones: las caídas y las emergencias dentro de las habitaciones. Los sensores que instala la compañía utilizan visión artificial, una tecnología que permite a una computadora interpretar imágenes y obtener información en tiempo real sobre los residentes. Para preservar la privacidad, el sistema trabaja con representaciones simplificadas de las imágenes.

La tecnología puede detectar, por ejemplo, si una persona tiene dificultades para levantarse de la cama y enviar una alerta al personal. Los dispositivos también cuentan con comunicación bidireccional, lo que permite a los cuidadores intervenir antes de que una situación derive en una emergencia. Más recientemente, Inspiren incorporó sensores en los baños, uno de los espacios con mayor riesgo de caídas, que utilizan radar y sistemas de detección a nivel del piso.

Residencia adultos mayores (Pexels)

Los resultados comenzaron a reflejarse en algunos de los operadores que utilizan la tecnología, entre ellos Aegis Living, Clearwater Living y Solera Senior Living. Estas compañías registraron reducciones en la cantidad de caídas, lesiones y visitas a la guardia.

En Lumina Las Vegas, una residencia operada por Solera, un estudio realizado durante 10 meses mostró una baja del 48% en las caídas, una reducción del 54% en las hospitalizaciones y una mejora del 50% en los tiempos de respuesta tras la incorporación de la tecnología de Inspiren.

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El envejecimiento de la población que vive en residencias para adultos mayores elevó la demanda de tecnologías capaces de reforzar la seguridad y anticipar situaciones de riesgo. Al mismo tiempo, los avances en inteligencia artificial y la baja en el costo de los sensores permitieron extender su uso a una escala mayor.

El desafío tecnológico pasa por interpretar con precisión lo que ocurre frente a los dispositivos. El sistema debe ser capaz de distinguir, por ejemplo, entre una persona que sufrió una caída y otra que simplemente reza o practica yoga, explicó Bunick. Esa capacidad resulta clave para reducir falsas alertas y mejorar la respuesta de los cuidadores.

"Sigue siendo una idea descabellada la de tomar un dispositivo, apuntarlo a un ser humano y predecir el futuro", dijo Hejnosz, quien antes cofundó CipherHealth y asumió como CEO de Inspiren a fines de 2022.

Con los US$ 70 millones que obtuvo en su última ronda de inversión, Inspiren planea destinar parte del capital a mejorar su capacidad predictiva. La compañía busca anticipar riesgos para la salud de los residentes e identificar a quienes podrían necesitar mayor asistencia, ya sea tras la pérdida de su pareja o ante señales de deterioro cognitivo.

La ambición de Hejnosz apunta incluso más allá de la prevención de caídas. "Quiero comprender las señales tempranas de la salud y la longevidad", afirmó.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.