El multimillonario regreso de la Fórmula 1 a Madrid: cuánto costó y cuánto dinero le dejó a la ciudad
La categoría volvió a la capital española después de más de cuatro décadas con un circuito nuevo y una fuerte inversión. El evento dejó un impacto económico que superó las expectativas de los organizadores.

Sam Leveridge Colaborador

Carenta y cinco años después, la Fórmula 1 volvió a Madrid este fin de semana. El Gran Premio de España no se disputaba en la capital española desde las carreras de Jarama, a comienzos de la década de 1980. Con el paso del tiempo, la categoría trasladó su sede española a Barcelona, donde el Circuit de Barcelona-Catalunya recibió la competencia todos los años desde 1991.

El regreso de la Fórmula 1 a Madrid exigió construir un circuito completamente nuevo, con un trazado híbrido que unió sectores permanentes de pista con calles públicas alrededor del predio de exposiciones y congresos de IFEMA Madrid y del distrito de Valdebebas. Como se trataba de un circuito completamente nuevo, los equipos no contaban con datos de carreras anteriores para preparar la puesta a punto de los autos. La obra costó cerca de € 83 millones (US$ 71,6 millones).

Todos los involucrados, incluido el propio CEO de la Fórmula 1 y los pilotos que competirían en el circuito, dedicaron los días previos a moderar las expectativas en lugar de hacer promesas. Stefano Domenicali marcó esa línea antes de la carrera. "El primer año, como siempre, espero a quienes intentan encontrar los detalles que no son perfectos", señaló el CEO de la Fórmula 1 ante los medios y agradeció a las autoridades por su trabajo "en un contexto que no es fácil". Pese a la cautela de Domenicali, las entradas para la carrera de Madrid se agotaron varios días antes del fin de semana del Gran Premio.

Los organizadores informaron que 353.000 personas pasaron por los accesos entre el viernes y el domingo, cifra que superó la proyección inicial, que era ligeramente menor. Antes de la carrera se vendieron más de 120.000 entradas para tribunas y paquetes VIP y corporativos, mientras que 80.000 asistentes llegaron desde fuera de Madrid. De ese total, unas 45.000 personas viajaron desde otros países. 

El regreso de la Fórmula 1 a Madrid reunió a cientos de miles de personas y marcó el debut del nuevo circuito Madring. (Foto: Instagram @F1)

Un estudio de PwC calculó un impacto económico de €467 millones (US$ 402,7 millones) en la región de Madrid y la creación de 8.850 puestos de trabajo gracias al GP. Esa cifra equivale al 5,7% del valor agregado bruto directo que genera el sector de actividades recreativas de la Comunidad de Madrid. Además, el informe estimó ingresos fiscales y aportes a la seguridad social por un total cercano a €83 millones (US$ 71,6 millones).

Los organizadores también recibieron un fuerte respaldo de un sponsor de alto perfil dispuesto a asociar su nombre con una carrera sin antecedentes. TAG Heuer se convirtió el año pasado en el cronometrador oficial de la Fórmula 1, como parte de una alianza de diez años entre LVMH y Liberty Media valuada, según trascendió, en US$ 1.000 millones. Sin embargo, el vínculo de la marca con la categoría se remonta a 1969, cuando se convirtió en la primera compañía de relojes en aparecer en un auto de Fórmula 1. La compañía puso su nombre al Gran Premio de Mónaco en 2025 y, un año más tarde, hizo lo mismo con el debut de Madrid. 

El paddock, la zona donde trabajan los equipos y se concentra buena parte de las figuras invitadas, dejó en claro por qué tomó esa decisión: David Beckham, Zinedine Zidane, Rafa Nadal, Fernando Torres, Luis Figo, Jude Bellingham y Vinícius Júnior fueron algunas de las estrellas del deporte que pasaron por el circuito durante el fin de semana.

Madring tiene 5,4 kilómetros de extensión y combina sectores callejeros con tramos permanentes alrededor de IFEMA y Valdebebas. (Foto: Instagram @F1)

El primer veredicto, una vez que los autos salieron a pista, tuvo matices, aunque fue sorprendentemente positivo. "En realidad, me encantó", dijo Pierre Gasly. "Fue muy emocionante. Es una pista con mucha adrenalina", agregó. Charles Leclerc, un piloto conocido por su preferencia por los exigentes circuitos callejeros, aseguró que quedó "bastante impresionado con la cantidad de agarre que ya había, si se tiene en cuenta que se trata de una pista completamente nueva". 

Carlos Sainz, que corrió por primera vez en su ciudad natal, definió el trazado como "carismático, con muchos tipos diferentes de curvas". Nico Hülkenberg fue más directo: "Tremenda pista. Dura, muy exigente. Es como Mónaco, pero ultrarrápido", afirmó.

Que 350.000 personas pudieran entrar y salir de un predio completamente nuevo sin los embotellamientos que marcaron otros debuts de la Fórmula 1 fue un mérito propio. Más de 1.300 agentes de la Policía Nacional de España trabajaron durante el fin de semana y organizaron el flujo de público a través de 18 accesos y más de 150 carriles de ingreso, distribuidos entre dos zonas: Madring Sur, alrededor de IFEMA, y Madring Norte, en Valdebebas. 

El circuito está a cinco minutos del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y a unos veinte minutos del centro de la ciudad en subte, una ubicación que permitió evitar los problemas logísticos que sufrieron Miami y Las Vegas durante sus primeros años.

La carrera también respondió a las expectativas. Kimi Antonelli se quedó con la victoria, la octava de su temporada, después de que un virtual safety car le permitió ganar terreno en pista con respecto a Lando Norris, que había largado desde la pole. La diferencia surgió del momento elegido para entrar a boxes y no por una pelea directa entre ambos. Los sobrepasos fueron muy difíciles con el nuevo trazado y varios pilotos y medios calificaron la carrera como poco atractiva, con apenas cuatro adelantamientos, la cifra más baja de la temporada.

La carrera dejó pocos sobrepasos y abrió la puerta a posibles cambios en el trazado para la próxima edición. (Foto: Instagram @F1)

El diseñador del circuito, Jarno Zaffelli, y la Fórmula 1 dejaron abierta la posibilidad de introducir cambios en el trazado antes de la carrera del próximo año, un período de ajustes similar al que atravesaron circuitos como Austin y otros nuevos en sus primeras temporadas.

En todos los aspectos que Madrid podía controlar, la ciudad estuvo a la altura de la vara que se había impuesto: la convocatoria del público, el impacto económico, el retorno para los sponsors, la logística y la respuesta de un paddock que había llegado con dudas.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.