Era de noche y en el local todavía no había luz. Pero Alejandro González, uno de los fundadores de Cordon Beer, se las ingenió con una linterna y su poder de comunicación para explicar cuál era su plan: “Acá iría la barra, ahí me gustaría un jardín vertical, en esa zona un espacio semiabierto, en el living poner un piano”. Su receptor, el cantante y compositor Fabián “Fata” Delgado, lo escuchaba atento y seguía sus ideas con la mirada.
Así, lo que durante muchos años fue un salón de fiestas abandonado, se convirtió en el segundo local de la marca. Hoy, junto a sus socios Ignacio Illarietti, Agustín Flores y Bruno Flores, ya tienen cuatro locales y fuerte presencia en el mundo de las fiestas.
Sobre sus comienzos, el peso de cada vertical del negocio y su ambición por hacerse de un espacio propio para tener más presencia en la noche montevideana, habló González con Forbes Uruguay. Hoy tienen cuatro bares, pero empezaron con uno hace menos de cinco años.
¿Cómo lograron expandirse en tan poco tiempo?
Cordon Beer nació de la necesidad de cuatro amigos de tener un espacio de encuentro en común, siempre con la visión de generar comunidad, un lugar y una forma de encuentro. Empezamos con el local de Cordón, que da origen al nombre. Inaugura mos en 2021. La inversión fue muy baja, cada uno puso US$ 5000 y los recuperamos rápido. Eso nos motivó a seguir.
Para el local de Pocitos, que fue el segundo, la inversión fue mayor y el contrato de alquiler más extenso, para amortizar y recuperar. Ese objetivo ya lo logramos, lo mismo con el del Prado. Parque Rodó tiene un poco más de un año de inaugurado y menos capacidad, así que ahí todavía falta. @@FIGURE@@
Al proyecto sumaron Fabián “Fata” Delgado y a Gonzalo Cama rota, ¿cómo es su participación?
Los dos entraron como socios estratégicos, una especie de inversionistas. Primero fue el Fata, que yo lo conocía por el Carnaval. Él entró cuando queríamos abrir el local de Pocitos. El lugar estaba medio abandonado, no era nada, entramos con una linterna y yo le decía cuál era mi idea. Él tiene mucha visión, entendió todo. Para el del Prado, además de él se sumó Camarota y en del Parque Rodó siguieron los dos.
¿Cuál de los cuatro locales le genera más ganancia?
El de Pocitos, por la capacidad, y el de Cordón, que funciona como un reloj. Es muy constante y durante todo el año factura muy bien. Ahí la operativa ya está muy aceitada. Es un lugar que tiene mucha rotación de clientes, por que las personas van más de pasada, a diferencia de lo que pasa en el de Pocitos, donde los clientes se quedan más tiempo en la mesa. Ahí incluso tenemos personal que puede ir a atender los y que los pedidos no sean solo en la barra. Esa es parte de nuestra esencia, que sea flexible. El ticket promedio, en general, ronda los $ 1000 por persona.
¿Cuál crees que es su principal diferencial frente a otras cervecerías?
Primero que somos 100% uruguayos. Yo analizo la competencia, pero tampoco me meto tanto, porque perdés un poco el eje. Por ejemplo, MBC apunta a un público con otro poder adquisitivo, pero en cuanto a marca, fiestas y demás es la competencia más parecida, más real. Ellos tienen capital extranjero y ahí nos diferenciamos, somos 100% de acá, nacimos del barrio y mantenemos nuestro propósito de generar comunidad.
¿Mantienen un crecimiento en ganancias?
Sí, todos los años tuvimos un crecimiento de aproximadamente un 20% en comparación con el anterior, excepto este que se estancó. Ya sa bíamos que iba a suceder. Los locales siempre tienen un techo por un tema de capacidad y porque al principio hay un efecto novedad que es clave aprovechar. Por eso intentamos innovar o hacer cosas diferentes con la comunidad. En instagram tene mos más de 70.000 seguidores y una comunidad fiel de 10.000 personas que tienen chat directo con nosotros. Por ahí avisamos cuando sacamos los lotes para las fiestas y ya estos días se cayó Passline por nuestro evento el 24.
¿Qué lugar ocupan las fiestas en lo que es el negocio de Cordon Beer?
Hoy es casi un 50 - 50 con los bares. En esa parte del negocio somos solo los cuatro amigos originales. Hacemos un evento o dos por mes, pero los más grandes son Navidad, Fin de Año y St Patrick, que son los más masivos y gratuitos. El de Navidad es el tercer año que lo hacemos en el Estadio Centenario. Nuestra inversión promedio en esos casos está por encima de los $ 2 millones, porque tenés espacio público, vallado, barras, estructura, baños químicos. A veces contratamos más de 200 colaboradores entre cajas, bartenders y seguridad. @@FIGURE@@
¿De dónde salen las ganancias?
Por un lado, en consumo. Por el otro, en alianzas comerciales. Una ventaja que tenemos es que podemos llegar a buenos acuerdos porque traccionamos todo el año con las marcas. El consumo promedio, en general, es de $ 700, $ 800 por persona. En algunos eventos que son más importantes, por ejemplo el de Halloween, sube y alcanza los $ 1000.
¿Hacen únicamente sus fiestas propias?
También armamos otros productos, por ejemplo, la fiesta de Fabric la hicimos nosotros. El aparato logístico y de comunicación es todo el de Cordon Beer, después la marca le pone su impronta. Hace un par de semanas arrancamos con un producto nuevo que es para la gente del interior, se llama “Ruta Cinco”, que son eventos y fiestas para ese público.
De las fiestas que hicieron, en tu opinión, ¿cuál fue la más memorable?
La de St. Patrick de este año, en el Velódromo. Fueron 13.000 personas, una locura. Se me llenaron los ojos de lágrimas. Siempre fui amante de lo popular, de lo que mueve masas y el Velódromo es un poco mi lugar tam bién por mi relación con el carnaval. Fui a toques, al tablado, en la noche de sábado de carnaval, pero verlo así con algo propio fue como la cúspide. Tenés toda una faceta artística, sos cantante y murguista.
¿Crees que te ayuda en el momento de organizar las fiestas?
Sí. El arte me dio un montón de sensibilidad y de saber leer al público. En tender más a la gente como consumidora de este tipo de entretenimiento. Generamos un club que se llama “Cordon Beer Club”. Lo lanzamos este año y está muy bien de suscrip tores. Pagan una membresía y tienen beneficios, descuentos y también de recho a garantizarse un lugar o un descuento en todos nuestros eventos. Lo lanzamos este año y tuvo gran éxito. Esto también suma a la base de datos que ya tenemos generada por todos los eventos que hacemos, que aunque son gratuitos, para poder ir tienen que acceder a entradas y dar información, así garantizamos que no se nos vaya de las manos.
¿Cuáles son sus planes?
Queremos seguir con “Cordon Beer Club”. Generar comunidad y, en la medida de lo posible, expandirnos a lugares donde nos gustaría estar. Este año hicimos mucha introspección en la marca y en 2026 se va a ver reflejado eso de intentar mejorar el producto que ya está. También estamos en constante búsqueda de un espacio propio para los eventos. Siempre arrendamos y nos gustaría tener algo fijo, por lo menos para 2000 personas, y ahí potenciar otros productos, no solo el nuestro.
Poder arrendarlo a gente como nosotros que busca lugares en Montevideo para sus propuestas. Pueden ser musicales, teatrales y otras formas de expresión del arte. Falta un espacio que no sea estatal. Hoy hay dos o tres productoras grandes que acá pararon bastante, estamos junto con otros productores medianos y chicos, abriéndonos paso.
FOTOS: NICOLÁS GARRIDO
*Este artículo fue publicado originalmente en la edición impresa de Forbes Uruguay de Diciembre de 2025. Para suscribirte y recibirla bimestralmente en tu casa, clic acá.