Un nuevo salto de Oracle llevó a Larry Ellison al podio de los más ricos del planeta
El repunte bursátil volvió a disparar su fortuna y reavivó el debate por el peso de la IA, los medios y TikTok en su imperio.
El repunte bursátil volvió a disparar su fortuna y reavivó el debate por el peso de la IA, los medios y TikTok en su imperio.
La IA quebró la vieja lógica que unía a las Siete Magníficas. Ahora Wall Street mira quién gana con el gasto tecnológico, quién solo paga para defender márgenes y dónde puede aparecer la próxima gran oportunidad para los inversores.
Mientras los índices marcan nuevos récords, los inversores apuestan a una combinación poco habitual: estímulos fiscales, avances en inteligencia artificial y fundamentos sólidos en los balances. Lejos del frenesí de otras épocas, el mercado actual parece moverse con una lógica más racional.
Mientras los fabricantes de chips duplican su valor de mercado y las tecnológicas anuncian inversiones astronómicas, los grandes jugadores del negocio inmobiliario en centros de datos ven caer sus acciones, frenados por reglas que limitan su capacidad de endeudamiento, una red eléctrica colapsada y accionistas reacios al riesgo.
La reapertura del petróleo venezolano, con reservas que rivalizan en escala con las gigantes tecnológicas, podría alterar las reglas del juego en Wall Street al impactar sobre la inflación, las tasas y la valuación de activos clave para la economía norteamericana.
Aprovecharon el pico de las acciones, se desprendieron de miles de millones y evitaron fuertes caídas. Entre movimientos planificados y apuestas personales, las ventas de papeles por parte de directivos y fundadores volvieron a marcar el pulso del negocio en un año agitado por la inteligencia artificial.
Con las tasas en baja y la inflación aún por encima del nivel deseado, los analistas ven margen para que las acciones sigan subiendo, impulsadas por la inteligencia artificial y una mejora en los balances empresariales.
La compañía seguirá cotizando en Wall Street tras la decisión de sus principales inversores de frenar la operación. El directorio descartó avanzar por incertidumbres sobre el financiamiento y los analistas ahora estiman un valor superior al que ofrecía la propuesta.
El desplome de las acciones, tras resultados que decepcionaron a Wall Street, le costó a Meta su peor jornada del año y a su fundador, una pérdida récord en su fortuna personal.
La disparada de las acciones de la empresa tecnológica multiplicó fortunas y transformó a dos históricos ejecutivos en integrantes del exclusivo club de las tres comas. Ambos se beneficiaron con años de acumulación de acciones y una movida bursátil que sorprendió a Wall Street.
El empuje de la inteligencia artificial mantuvo el envión de las principales tecnológicas del mundo, con Nvidia al frente. Qué miran los analistas para evaluar si todavía tienen recorrido.
La salida al mercado de firmas tecnológicas en Estados Unidos y Europa, junto con los movimientos previos a nuevas emisiones, permite leer cómo se alinean capitales e intereses en torno a esta tecnología.
El cofundador de la tecnológica sumó más de US$ 5.300 millones a su patrimonio luego del histórico salto bursátil que disparó la valoración de la firma hasta US$ 4,15 billones.
Pese a los temores por una recesión, las tecnológicas líderes muestran señales de recuperación. Meta subió más de un 10 % en cinco días y Microsoft fue la única que ganó terreno frente al S&P 500 en el último mes.
El desplome de Tesla revela el impacto de las políticas de Trump y las dudas sobre el crecimiento futuro de la compañía dirigida por Musk.
Los ciclos de mercado sugieren movimientos estratégicos para los inversores en un año repleto de correcciones y oportunidades.
Un equipo de analistas y estrategas liderado por Peter Oppenheimer indicó que el retroceso de las compañías tecnológicas no fue más que una simple "corrección".
A pesar de los riesgos de concentración, el fondo noruego apuesta fuertemente por estas compañías, ya que posee más del 1% de todas las acciones de los mayores grupos tecnológicos de Estados Unidos y una gran participación en TSMC.
Las acciones de Intel cayeron casi un 30% el viernes por la mañana, después de que la empresa anunciara un recorte de más del 15% de su personal, lo que equivale a unos 15,000 empleos.