El anuncio del 21 de marzo abre una apuesta industrial inédita, con promesas ambiciosas, plazos exigentes y dudas sobre la capacidad real de ejecución de Elon Musk en un negocio donde casi no tiene antecedentes.
La empresa de implantes cerebrales busca curar la parálisis, devolver la vista, e incluso tratar otras afecciones neurológicas como la epilepsia mediante su tecnología, que a futuro dará "superpoderes cibernéticos" a las personas, según el millonario.
Neuralink busca candidatos humanos para probar sus implantes de chips cerebrales. La empresa recibió la aprobación de la FDA para realizar ensayos en humanos en mayo. Si bien no cotiza en bolsa, su última ronda de financiación recaudó 280 millones de dólares procedentes de fondos como el de Peter Thiel.