Alemania aprobó Exilby, un fármaco derivado del cannabis para el tratamiento del dolor crónico. Ahora, Clemens Fischer, el multimillonario farmacéutico que lo creó, pone la mira en el mercado estadounidense.
Ben Liu, CEO de Formation Bio, está convencido de que el principal obstáculo para llevar medicamentos al mercado no es el descubrimiento de fármacos, sino los ensayos clínicos. Con esa idea, reunió a grandes inversores para recaudar unos US$ 615 millones y comprar medicamentos estancados, y usar inteligencia artificial para acelerar las pruebas de estrés.
Los hermanos Stanley crearon Charlotte's Web, un suplemento de CBD que tuvo un efecto milagroso contra las convulsiones. Ahora desarrollan medicamentos derivados del cannabis y la psilocibina con la esperanza de tratar el autismo, el trastorno de estrés postraumático (TEPT) y la depresión.
Los aranceles anunciados por el gobierno de Estados Unidos ya afectan los precios de productos de consumo masivo como el café, el chocolate e incluso los iPhones. Cómo podría impactar en los medicamentos.
La empresa de biotecnología Integrated Biosciences busca desarrollar terapias dirigidas a las células de nuestro cuerpo que se estropean a medida que envejecemos, con ayuda de la Inteligencia Artificial.
Vivodyne, respaldada por Khosla Ventures, cultiva tejidos humanos en el laboratorio para probar posibles nuevas terapias antes de someterlas a ensayos clínicos.
La IA tiene el potencial de revolucionar diversos campos y acelerar el progreso científico. La Dra. Das, miembro principal del personal de investigación y gerente de IBM Research, y su equipo de investigación, aprovecharon esta tecnología para desarrollar antimicrobianos innovadores para luchar contra "bacterias letales resistentes a los antibióticos".