Llegó a ser la empresa privada de software más grande de EE.UU. y hoy se ve obligada reinventarse por la IA
A contramano de muchas grandes compañías actuales de IA, SAS, que alguna vez fue la mayor empresa privada de software de Estados Unidos, construyó su historia con un pulso lento, estable y rentable. Pero la presión competitiva y una transición cercana en la cúpula pondrán bajo examen la receta que la compañía defendió durante décadas.