Datos clave
- El USS Abraham Lincoln, que transporta a unos 5.000 marineros e infantes de marina, inició el viaje de regreso tras un despliegue de nueve meses. Según The New York Times, el movimiento comenzó luego de la llegada de otro portaaviones destinado a relevarlo en las operaciones militares de Medio Oriente.
- El Comando Central de Estados Unidos publicó el jueves una imagen del USS George Washington operando en el mar Arábigo. El buque había estado desplegado previamente en Asia y llegó a la región para reemplazar al Abraham Lincoln.
- Una semana antes, The Wall Street Journal informó que el USS George Washington sería trasladado para apoyar las operaciones relacionadas con la guerra en Irán. El Comando Central no confirmó públicamente los detalles del itinerario de regreso del Abraham Lincoln.
- Ante una consulta, el organismo remitió a una declaración publicada el sábado por su comandante, el almirante Brad Cooper. En ese mensaje, el jefe militar les deseó a los marineros e infantes de marina un “buen viaje de regreso a casa”.
Un despliegue marcado por las denuncias
El USS Abraham Lincoln partió de San Diego en noviembre de 2025 y permaneció desplegado durante nueve meses, uno de los períodos más prolongados desde la Guerra Fría. Su misión comenzó en el océano Pacífico, pero en enero fue enviado a Medio Oriente para apoyar las operaciones relacionadas con la guerra en Irán, iniciada el 28 de febrero.
Durante las últimas semanas, distintos medios especializados difundieron denuncias sobre las condiciones a bordo del portaaviones. Navy Times informó que varios marineros intentaron arrojarse por la borda, mientras que Stars and Stripes señaló que familiares de los tripulantes alertaron sobre un deterioro de su salud mental.
Las familias también presionaron al secretario interino de la Marina, Hung Cao, para que atendiera la situación. El representante demócrata por California, Mike Levin, expresó su preocupación por las duchas infestadas de moho, los inodoros rotos y la escasez de productos básicos como jabón y pasta de dientes.
Otros medios que hablaron con familiares de los militares mencionaron problemas con el abastecimiento y el racionamiento de alimentos. Las denuncias impulsaron pedidos de explicaciones sobre el impacto que la extensión del despliegue podría tener en la tripulación.
La respuesta de las autoridades
Cooper rechazó que existiera una crisis generalizada y aseguró que el Abraham Lincoln registraba “uno de los números más bajos de casos de salud mental” entre los portaaviones de la Armada. El almirante realizó esas declaraciones después de visitar el buque durante una gira de diez días por Medio Oriente.
En un artículo de opinión publicado en The Wall Street Journal, sostuvo que los problemas relacionados con la comida, el agua caliente y otras condiciones denunciadas meses antes habían sido atendidos por los responsables del portaaviones. También reconoció que la tripulación estaba cansada, aunque afirmó que continuaba trabajando a pleno rendimiento.
Donald Trump también desestimó las preocupaciones sobre el tiempo que la tripulación llevaba en el mar. El presidente rechazó que el despliegue fuera excesivamente largo y confirmó que el Abraham Lincoln sería reemplazado por otro buque similar. Además, en otra declaración, Trump calificó las denuncias sobre las condiciones a bordo como un “informe falso de CNN”. Además, afirmó que un almirante retirado le había asegurado que el portaaviones estaba “magníficamente mantenido y cuidado”.
La llegada del USS George Washington permitió finalmente relevar al USS Abraham Lincoln. Aunque el regreso fue informado por The New York Times, todavía no se comunicó públicamente cuándo arribará a San Diego.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.