Wall Street extendió su rebote este viernes luego de que Irán habilitó otra vez el paso de buques comerciales por Ormuz durante la tregua con Estados Unidos.
Trump aseguró que el líder chino le envió una carta para desmentir las versiones sobre un supuesto envío de armamento a Teherán, en plena guerra con Estados Unidos. Sin embargo, la afirmación quedó bajo tensión tras un informe que reveló que Irán habría utilizado un satélite espía chino para apuntar contra activos militares estadounidenses en Medio Oriente.
China gana margen estratégico por su preparación energética, los fabricantes de drones y sistemas antidrones se perfilan entre los grandes beneficiados del nuevo ciclo de gasto en defensa, y Medio Oriente enfrenta pérdidas millonarias que amenazan la inversión y el empleo.
El presidente de Estados Unidos advirtió a Beijing tras versiones de inteligencia que vinculan a China y Rusia con apoyo militar a Irán, en un escenario que agrava la tensión en torno al estrecho de Ormuz y amenaza con empujar de nuevo al alza el precio del petróleo.
Compras en máximos, deuda y coberturas tardías: la ofensiva de Trump Media sobre el bitcoin borró alrededor de US$ 1.000 millones del valor de sus reservas cripto.
Pulseadas judiciales sobre Lisa Cook y Jerome Powell, sumadas a demoras al elegir sucesor, abren un frente político capaz de alterar el rumbo del banco central estadounidense.
El presidente Donald Trump, afirmó que accedía a la petición del primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, y retrasó "el bombardeo y el ataque a Irán durante un período de dos semanas", horas antes de la fecha límite que había fijado para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz, mientras amenazaba con aniquilar a "toda una civilización".
La Casa Blanca elevó la tensión al máximo con advertencias sobre posibles ataques si no se libera el estrecho de Ormuz. Crece la presión internacional mientras Washington mantiene operaciones militares en la región y descarta retroceder.
Los futuros neoyorquinos avanzan. Asia trepó hasta el 8,44% y Europa también siguió esta tendencia alcista. Por su parte, el Brent cedió a US$101,67 tras el anuncio del presidente norteamericano sobre el retiro militar en dos o tres semanas.
El regreso a la Casa Blanca disparó la cotización del club de Palm Beach, que pasó a ser vidriera del poder y un punto de encuentro para algunas de las personas más ricas del mundo.
La escalada en Medio Oriente encendió alertas sobre el impacto global y sumó presión a los mercados, con señales de menor consumo, inversiones frenadas y temor a un deterioro de la actividad.
El CEO de Meta pasó de ser una figura controvertida, atacada por Trump y su entorno, a convertirse en asesor presidencial, con un papel clave en la regulación futura de la IA.
La decisión de Trump de frenar, por ahora, los ataques a la infraestructura energética iraní derrumbó el petróleo y calmó a Wall Street. Pero detrás del rebote relámpago se juega algo mucho más profundo: quién controla realmente el precio de la energía global.
El ultimátum de 48 horas de Donald Trump a Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz eleva al máximo la tensión en Medio Oriente, pone bajo amenaza infraestructura civil clave y consolida al petróleo como arma central del nuevo tablero geopolítico.
Criptomonedas, clubes y negocios familiares explican el salto que registró en apenas 12 meses, impulsado por ventas, licencias y operaciones cerradas durante su regreso a la Casa Blanca.
El revés judicial y la nueva escalada en Medio Oriente reavivaron el ruido en Wall Street. La clave pasa por leer riesgos, evitar apuestas apuradas y sostener una cartera bien diversificada.
El presidente de Estados Unidos asegura que el stock de municiones estadounidenses alcanzan niveles históricos, desestimando las advertencias de analistas sobre el agotamiento de interceptores críticos mientras la tensión con Irán escala hacia un posible conflicto regional extendido.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, murió el sábado en ataques realizados por Estados Unidos e Israel, confirmó la televisión estatal iraní, en el episodio más grave de una ofensiva que ya dejó cientos de muertos y reconfigura el tablero geopolítico y energético global.
El cofundador de Oracle mudó su base a Palm Beach, cerca de la residencia del Presidente, tras cerrar su etapa en la isla del Pacífico que había comprado. La jugada impacta en sus negocios y en la política local.