DeepSeek, el laboratorio chino de IA detrás del chatbot gratuito que provocó una caída histórica en las acciones de empresas del sector, entre ellas Nvidia, a comienzos de 2025, recibió financiamiento externo por primera vez. Los términos resultaron tan inusuales que la estructura del acuerdo captó casi tanta atención como el monto.
Según The Information, el primer medio que informó el cierre, DeepSeek recaudó más de 50.000 millones de yuanes, unos US$ 7400 millones, en su primera ronda de financiamiento externo. Esa operación valuó a la compañía en más de US$ 50.000 millones y la convirtió en la startup de IA más valiosa de China.
Entrada de plata, salida de control, para casi todos
Hasta ahora, DeepSeek nunca recibió un solo centavo de inversión externa. Su fundador, Liang Wenfeng, financió la empresa por completo con las ganancias de High-Flyer, el fondo de inversión cuantitativo que también creó.
“La plata nunca fue el problema para nosotros; el problema son las prohibiciones a los envíos de chips avanzados”, dijo en una frase que se volvió famosa en 2023.
Eso cambió esta semana. Y acá aparece uno de los puntos más llamativos: los inversores de esta ronda no compraron acciones de DeepSeek en forma directa. En cambio, según The Information, su capital fue a una sociedad limitada controlada por Liang. La estructura incluye un período de bloqueo de cinco años y cero derechos de voto. Es decir, los inversores no pueden vender con facilidad su participación y tienen muy poca influencia sobre el manejo de la empresa.
A comienzos de este mes, Reuters informó que el fundador Liang comprometió 20.000 millones de yuanes de su propio plata en esta ronda de financiamiento. Así, quedó como fundador de la empresa y, a la vez, como el mayor inversor de esta operación. El medio agregó que el conglomerado tecnológico Tencent evalúa aportar 10.000 millones de yuanes, mientras que el gigante de las baterías CATL analiza invertir 5000 millones de yuanes, cifras que los ubicarían como los principales inversores externos.

Mientras tanto, según los mismos informes, el Fondo Nacional de Inversión en la Industria de la Inteligencia Artificial de China, un vehículo estatal que Pekín usa para financiar sectores tecnológicos estratégicos, invirtió directamente en DeepSeek, en lugar de hacerlo a través de una sociedad limitada. Además, fue el único inversor que obtuvo derechos de voto reales y no quedó sujeto a restricciones.
Preocupaciones sobre la alineación estatal
El chatbot de DeepSeek suma millones de usuarios en todo el mundo, muchos atraídos por su gratuidad y su código abierto. Sin embargo, es poco probable que la estructura de gobernanza de esta ronda de financiamiento modifique el funcionamiento diario de la app.
Sin embargo, deja a la vista una sombra que persiguió a DeepSeek de distintas maneras desde su irrupción en 2025: ¿qué tan cerca está la empresa del Estado chino? ¿Y cómo impacta eso en los usuarios que le confían sus datos y consultas al chatbot?

DeepSeek ya enfrenta prohibiciones o restricciones de uso en varios países y en algunas compañías privadas por las dudas sobre el acceso a los datos, vinculadas con la legislación china. Es probable que este avance y esta estructura eleven el escrutinio de los críticos, que ya cuestionaron hasta qué punto las empresas de IA más importantes de China responden a las prioridades estatales.
Aun con una valuación superior a los US$ 50.000 millones, DeepSeek es mucho más chica que sus pares estadounidenses. Anthropic cerró una ronda de financiamiento de US$ 65.000 millones a fines de mayo, con una valuación de US$ 965.000 millones, y OpenAI cerró otra de US$ 122.000 millones en marzo, con una valuación de US$ 852.000 millones.
La ronda de financiamiento de DeepSeek sigue entre las mayores operaciones individuales en la historia de las startups chinas. Sin embargo, quizás la empresa compita en una categoría distinta de la de los laboratorios estadounidenses de punta con los que muchas veces se la compara.
Hasta el cierre de este artículo, DeepSeek no se pronunció públicamente sobre los términos de la ronda de financiamiento.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com