El avance de los centros de datos trastoca el mapa de oportunidades en Wall Street y pone bajo la lupa a compañías clave para sostener la demanda tecnológica de los próximos años.
Ante la desconfianza de los usuarios y la penalización del contenido sintético, surgen sellos que van desde el blockchain hasta la auditoría manual. ¿Es posible unificar un criterio global?
Forbes estima que los cuatro jóvenes cofundadores multimillonarios de Cursor alcanzarán una fortuna de US$ 2.700 millones cada uno cuando se concrete el acuerdo.
La startup Panthalassa, respaldada por el multimillonario, desarrolla boyas flotantes capaces de generar electricidad con olas y enfriar chips con agua fría, una apuesta para alimentar la IA lejos de tierra firme.
Gracias a la inteligencia artificial, EliseAI ayuda a empresas de los sectores inmobiliario y de la salud a ahorrar millones de dólares en costos laborales.
La IA marcó el pulso de Wall Street: los chips de memoria impulsaron fuertes subas, mientras firmas de software y apuestas deportivas quedaron bajo presión.
Tras su histórico debut en Wall Street, la compañía de Elon Musk anunció ante la SEC la compra de Anysphere, dueña de Cursor, en una operación que apunta a reforzar a Grok frente a Claude Code y Codex.
Mientras el mercado espera nuevas megasalidas a bolsa vinculadas a la inteligencia artificial, los antecedentes recientes muestran que no todas las compañías del sector logran convertir el entusiasmo inversor en ganancias sostenidas.
El director se pronunció en el podcast de Michelle Obama sobre los límites que le pone a la inteligencia artificial en su trabajo. Sus declaraciones se viralizaron en redes sociales esta semana, en medio de un debate global que tiene a la Argentina en el centro.
Las compañías basan sus decisiones de contratación en antecedentes, pruebas de drogas y sistemas automatizados; por eso, deben revisar el alcance de los datos, sus límites y la responsabilidad final.
Chai Discovery sumó laboratorios líderes para probar su modelo en el desarrollo de nuevas terapias. En paralelo, la empresa negocia una ronda de capital de riesgo por US$ 400 millones que elevaría su precio implícito a US$ 3.400 millones.
Masayoshi Son desplazó al magnate indio Mukesh Ambani en el ranking regional, impulsado por la suba del conglomerado japonés, que llevó su fortuna a US$ 97.000 millones.
Mary Callahan Erdoes, de JPMorgan Chase, vinculó el salto de las valuaciones deportivas con la inteligencia artificial y anticipó que “seguiremos viendo ese incremento” en los próximos años.
Gray Swan ofrece herramientas de seguridad para detectar vulnerabilidades, jailbreaks y usos dañinos en sistemas de IA; sus servicios ya son utilizados por OpenAI, Anthropic, Google DeepMind, Meta, xAI, ByteDance y empresas como Snowflake.
La apuesta de 1X pasa por las manos de los robots, que contarán con 22 grados de libertad accionables, tendones silenciosos y una IA entrenada para resolver pequeñas tareas de la vida cotidiana.