Masayoshi Son desplazó al magnate indio Mukesh Ambani en el ranking regional, impulsado por la suba del conglomerado japonés, que llevó su fortuna a US$ 97.000 millones.
Mary Callahan Erdoes, de JPMorgan Chase, vinculó el salto de las valuaciones deportivas con la inteligencia artificial y anticipó que “seguiremos viendo ese incremento” en los próximos años.
Gray Swan ofrece herramientas de seguridad para detectar vulnerabilidades, jailbreaks y usos dañinos en sistemas de IA; sus servicios ya son utilizados por OpenAI, Anthropic, Google DeepMind, Meta, xAI, ByteDance y empresas como Snowflake.
La apuesta de 1X pasa por las manos de los robots, que contarán con 22 grados de libertad accionables, tendones silenciosos y una IA entrenada para resolver pequeñas tareas de la vida cotidiana.
Compañías como Starbucks, Uber, Microsoft y hasta el propio OpenAI están revisando la utilización de IA en sus operaciones. Vuelta atrás con la idea de pérdida de trabajo humano y costos que generan inquietud en los ejecutivos.
Una empresa fundada hace apenas ocho meses opera en cuatro países, creció cerca del 90% mensual y proyecta multiplicar por diez su volumen de transacciones antes de fin de año. El monto de la ronda no fue divulgado.
El presidente estadounidense apostó por compañías estratégicas de tecnología: fabricantes de de chips, software y data centers-, con operaciones que reavivaron las sospechas por posibles conflictos de interés.
La compañía finlandesa acelera su transformación con AI-RAN, redes ópticas y data centers, mientras los inversores evalúan si el salto bursátil todavía tiene respaldo.
El informe 2026 advierte que el verdadero desafío para las empresas no pasa solo por ganar eficiencia, sino por rediseñar procesos, formar equipos capaces de trabajar junto a agentes y medir el valor real que genera la inteligencia artificial.
La plataforma aplicará etiquetas automáticas para contenidos fotorrealistas creados o alterados con inteligencia artificial. El cambio llega mientras la creator economy global mueve cientos de miles de millones de dólares y obliga a las grandes tecnológicas a reforzar la transparencia ante los usuarios.
La lista Midas Brink 2026 identifica a las figuras emergentes del capital de riesgo que ya apuestan por inteligencia artificial, ciberseguridad, robótica e infraestructura, con operaciones que empiezan a marcar el rumbo de Silicon Valley.
Una función paga de remezclas autorizadas busca convertir prácticas fanáticas ya habituales en redes en ingresos extra, bajo reglas privadas y antes que tribunales o legisladores fijen límites.
El campeón del mundo se sumó como inversor estratégico y socio fundador a LIBRODEPASES (LDP), una startup argentina que desarrolla inteligencia artificial aplicada al mercado global de transferencias. La compañía busca transformar cómo clubes y agentes toman decisiones sobre scouting, valuación y compra de futbolistas en un negocio que mueve más de US$ 13.000 millones al año.
Empresas y equipos empiezan a reservar tareas sin asistencia de algoritmos para cuidar el criterio profesional, la creatividad y los vínculos humanos en el trabajo.
Con el respaldo de US$ 200 millones en nueva financiación, Blitzy convenció a varias empresas de delegar el desarrollo de software en una IA capaz de crear sistemas completos de manera autónoma y convertir meses de trabajo en proyectos de fin de semana.
La expansión prevista para los grandes campus tecnológicos choca con falta de energía, presión sobre el agua, rechazo vecinal y trabas normativas, mientras proveedores de chips y memoria apuestan a una demanda que podría enfriarse en 2027.
Shein y Everlane encarnan dos promesas opuestas del negocio de la indumentaria. Un posible acuerdo entre ambas expone hasta qué punto la sustentabilidad todavía importa.
El salto de US$ 15.000 millones en el presupuesto de inversión para el año fiscal 2026 revela una apuesta que va mucho más allá del negocio tradicional de la compañía.