Un estudio publicado esta semana en la Harvard Business Review reveló un dato que puede sorprender a cualquiera que siga de cerca el avance de la inteligencia artificial: las herramientas de IA no reemplazan a los trabajadores. Por el contrario, los empujan a hacer más. Investigadores de la Escuela de Negocios Haas de la Universidad de California en Berkeley trabajaron durante ocho meses en una empresa tecnológica de 200 personas, y sus conclusiones pusieron en cuestión la narrativa dominante sobre el impacto de la IA en el trabajo.
Por qué esto es importante para tu bolsillo y tu carrera
El debate público sobre la IA quedó atrapado en una falsa dicotomía: o los robots te quitan el trabajo o todo resulta una moda pasajera. Ninguna de esas miradas refleja lo que sucede en la práctica. Y esto te afecta, ya sea que inviertas en acciones tecnológicas, que estés al frente de un equipo o que te preguntes cómo será tu empleo dentro de dos años.
La realidad presenta más matices. Además, para quienes analizan el mercado con atención, también abre oportunidades de rentabilidad que no siempre aparecen en la superficie.
Según la investigación de Berkeley, los trabajadores que utilizaron herramientas de IA no se iban antes de la oficina. Cuando terminaban una tarea, arrancaban otra. Los gerentes de producto empezaron a escribir código. Los investigadores retomaron trabajos de ingeniería. Incluso, una persona pasó a completar proyectos que antes requerían un equipo entero. Los autores definieron ese fenómeno como "intensificación del trabajo", un término que describe lo que ocurre cuando la IA reduce la fricción de cada tarea y, en consecuencia, los empleados asumen más carga.
No se trata de un matiz menor. Este cambio implica que las empresas no obtienen valor de la IA a partir de despidos, sino mediante un aumento significativo en la productividad de cada empleado en la misma jornada. Para las compañías que desarrollan la infraestructura que permite ese salto, el impacto en sus ingresos puede resultar muy favorable.
La empresa que gana esta carrera silenciosamente
El último informe de resultados de IBM puso esta tendencia en cifras concretas. La compañía informó ingresos por US$ 19.700 millones en el cuarto trimestre de 2025, una cifra que superó las previsiones en alrededor de US$ 500 millones. El segmento de software, que incluye herramientas de datos e inteligencia artificial, creció un 14 % interanual. El negocio de datos, el más vinculado a la infraestructura de IA, avanzó 22 %. Además, la cartera vinculada a IA generativa —el valor total de los contratos firmados hasta el momento— ya superó los US$ 12.500 millones. @@FIGURE@@
El director ejecutivo, Arvind Krishna, describió la evolución de la empresa durante la presentación de resultados: "IBM registró un crecimiento de ingresos del 6% para el año 2025, su máximo en muchos años, junto con un flujo de caja libre de 14.700 millones de dólares, su nivel más alto en más de una década". De cara a 2026, la compañía anticipó un crecimiento de ingresos a tipo de cambio constante superior al 5 % y proyectó que el software alcanzara una expansión cercana al 10%.
Estas cifras dialogan directamente con el estudio de Berkeley. Las empresas no buscan una IA que sustituya al personal, sino una que eleve la productividad del equipo actual. Para lograrlo, necesitan sistemas de datos confiables, herramientas de gobernanza y plataformas capaces de desplegar agentes de IA a gran escala. Esa es hoy la apuesta estratégica de IBM.
Cómo encaja la plataforma Watsonx
La plataforma Watsonx de IBM se diseñó para un tipo de adopción de IA como el que describieron los investigadores de Berkeley. Si un gerente de producto pasa a escribir código con asistencia de inteligencia artificial, o un investigador asume tareas de ingeniería, los datos que sostienen ese trabajo deben ser precisos, compatibles y estar disponibles en tiempo real. Watsonx aporta esa infraestructura y garantiza que los modelos funcionen con información confiable.
Además, la plataforma respalda lo que la industria denomina agentes de IA: herramientas de software capaces de completar tareas complejas de varios pasos con una supervisión mínima de parte humana. IBM lanzó hace poco un catálogo de agentes con más de 100 soluciones prediseñadas para áreas como recursos humanos, ventas, compras y atención al cliente.
En el último encuentro del Foro Económico Mundial en Davos, la compañía presentó, junto a e& una solución empresarial basada en Watsonx para la gobernanza y el cumplimiento normativo. Con ese anuncio, dejó en claro que la tecnología ya funciona en entornos reales y que su aplicación supera la etapa de prueba. @@FIGURE@@
Considerá la detección de fraude como un ejemplo concreto. Cada vez que pasás una tarjeta de crédito, el sistema toma una decisión instantánea sobre la legitimidad de la operación. Un modelo de inteligencia artificial analiza la ubicación, el monto y el historial de comportamiento en menos de un segundo. Si ese sistema falla, el banco no puede autorizar ninguna venta y el impacto es inmediato. Ese tipo de aplicación resulta determinante para el negocio. En esos casos, la confiabilidad de los datos que administra Watsonx adquiere especial importancia. Las empresas están dispuestas a pagar cifras elevadas por herramientas que funcionan sin margen de error, porque de eso depende que su operatoria diaria no se detenga.
Qué significa esto para vos
El debate ya no se limita a elegir acciones. Un informe del IBM Institute for Business Value indicó que el 79 % de los ejecutivos espera que la IA aporte de forma significativa a sus ingresos hacia 2030, frente al 40 % actual. Al mismo tiempo, el 67 % sostuvo que los ciclos de los puestos de trabajo se acortan cada vez más y, de cara a 2030, el 57 % anticipó que la mayoría de las habilidades actuales quedarían obsoletas.
Se trata de una dinámica de doble filo. Si sos trabajador, el estudio de Berkeley sugiere que tu empleo no desaparece, pero sí se vuelve más amplio, más rápido y más exigente. Los investigadores advirtieron que el salto inicial de productividad puede derivar en agotamiento y mayor carga mental si las empresas no fijan reglas claras para el uso de la IA.
Si invertís, el foco cambia. Las compañías que comercializan la infraestructura que sostiene esta transformación —las herramientas que permiten aumentar la productividad con IA— muestran hoy un crecimiento concreto en sus ingresos. IBM elevó sus previsiones para 2026. Su unidad de mainframes registró el mejor cuarto trimestre en más de 20 años y la empresa mantiene un dividendo trimestral de US$ 1,68 por acción.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com