Lo que nació como una idea, seis años después se consolidó en un proyecto sostenido que transformó a Gimena Burgos de emprendedora en empresaria. La iniciativa surgió de la inquietud por convertir conceptos en productos textiles personalizados para empresas, agencias y marcas, con el diseño y la cocreación como principal diferencial.
“Todos los años crecemos el doble que el anterior”, señaló Burgos, fundadora de Burgos Textile, a Forbes Uruguay. Actualmente, el desarrollo cuanta con un estudio de más de 300 metros cuadrados ubicado en el corazón de Ciudad Vieja, donde conviven el taller de confección, oficinas, área de impresión textil, mesas de corte y depósito.
Fundado en 2020, cuando Burgos tenía 24 años, el estudio se consolidó como un espacio de diseño y desarrollo de productos textiles a medida, acompañando cada proyecto desde su concepción hasta la producción final.
Esa cercanía es, precisamente, uno de sus principales diferenciales frente a la competencia, aseguró. El otro es la posibilidad de producir pequeñas cantidades de productos, incluso con variaciones de diseño, lo que permite un alto nivel de personalización.
La idea surgió tras estudiar diseño textil en Montevideo. En ese momento identificó una oportunidad en el mercado local: la falta de empresas que acompañaran a las marcas desde el concepto inicial.
Con una inversión de US$ 5.000 aportados por su familia, lanzó el proyecto en plena pandemia. Cuatro años después, obtuvieron el Fondo ANDE Semilla, con el apoyo de Fundación da Vinci, lo que permitió optimizar procesos y consolidar su crecimiento. En 2025, la facturación superó los $ 5 millones.
En estos años, la empresa invirtió más de US$ 100.000 en maquinaria industrial, incorporando tecnología como plotters de sublimación, calandra, planchas térmicas y máquinas de confección (recta, overlock y collareta), con nuevas proyecciones de expansión.

Hoy, Burgos Textile cuenta con un equipo de ocho personas —siete de ellas mujeres— y trabaja con clientes de la talla de Mercado Libre, Itaú, Montevideo Shopping, Farmashop, Smirnoff y Manos del Uruguay, entre otros. El 95% de su producción está orientado al sector corporativo.
Más allá de la estructura, Burgos destaca el valor humano como eje central: “Somos una organización horizontal, donde buscamos crecer juntos como equipo”. “Nuestro próximo desafío es seguir creciendo y sumar más personas”, aseguró.
De un proyecto individual a una empresa consolidada
Con 30 años, Burgos es diseñadora textil y emprendedora desde temprana edad. Sus raíces en Colonia La Paz, la influencia de su familia y sus primeros acercamientos a la costura marcaron su camino. Comenzó a formarse a los 12 años con su tía Mercedes Burgos, modista, y a los 17 ya tuvo su primer emprendimiento.
En Burgos Textile comenzó sola. Realizaba estampas y moldería hasta que su vínculo con artistas e ilustradores locales abrió nuevas oportunidades. Su primer cliente fue el artista Alfonso Villagrán (más conocido como Arts is for lovers) con quien desarrolló pañuelos. Luego llegó el primer gran pedido para la galería de arte de Diana Saravia y posteriormente llegaron proyectos para galerías de arte y marcas reconocidas, lo que amplió progresivamente su alcance.
Ahora, además de continuar el desarrollo de su principal línea de mercado, también decidieron ampliar su mirada. Así, en octubre del año pasado, la empresa lanzó VAiLARA, una marca de indumentaria que combina color, diseño y una identidad visual distintiva. El nombre surge de dos lugares significativos para su fundadora: Villa La Paz y Blancarena.

La propuesta está dirigida al consumidor final, con un enfoque en un público de espíritu joven, apostando a las ventas online y a un showroom en su etapa inicial. El objetivo es consolidarse primero en el mercado local y luego expandirse internacionalmente.
“Es un proyecto muy personal, un espacio para experimentar con formas, colores y estampas”, explicó Burgos.
“Tan Ilustradas como Valientes”: compromiso con la comunidad creativa
Desde 2023, Burgos impulsa “Tan Ilustradas como Valientes”, un proyecto cultural sin fines de lucro que busca visibilizar y apoyar a ilustradoras emergentes.
Cada marzo en el marco del Mes de la Mujer, se realiza una convocatoria abierta que en 2026 superó las 300 postulaciones, incluso con interés internacional. De allí se seleccionan 15 artistas, cuyas obras son producidas en formato textil y exhibidas en una muestra colectiva. “Muchas veces es la primera experiencia expositiva de estas artistas, lo que lo convierte en un momento muy significativo”, señaló.
“Yo soy diseñadora y por tanto quiero apoyar a la industria. En Uruguay hay mucho talento artístico y de diseño”, dijo Burgos. “Para nosotros es una forma de devolver algo a la comunidad creativa, especialmente a la de ilustradoras que fue de las primeras en confiar en mi proyecto cuando iniciamos nuestro camino”, concluyó.
La muestra de este año se inaugurará el 18 de abril, consolidando una iniciativa que crece edición tras edición y que refleja el compromiso de la marca con el desarrollo del arte y el talento local.
*Imagen principal - Burgos Textile. Foto: Gentileza.


