El empresario que cambió las joyas por la robótica y ahora quiere conquistar un mercado de US$ 5 billones
Con base en Londres y fondos propios por US$ 30 millones, Artem Sokolov busca asegurarse una ronda de inversión millonaria para su startup Humanoid. Tras vender el negocio familiar en Rusia, se metió en la competencia global por dominar el desarrollo de androides industriales, un terreno donde China y Estados Unidos marcan el ritmo.

Iain Martin Colaborador

La startup de robótica Humanoid, con sede en Londres, mantiene conversaciones para recaudar cerca de US$ 200 millones en una ronda de Serie A, según confirmaron varias fuentes cercanas al proceso.

El acuerdo todavía no se cerró y no hay una valuación definida para la ronda, según confirmaron fuentes cercanas. Artem Sokolov, fundador de Humanoid, figura como único dueño de la startup y, de acuerdo con lo que trascendió, ya aportó US$ 30 millones de su propio capital. Desde Humanoid evitaron hacer comentarios sobre la recaudación de fondos. @@FIGURE@@

En su sitio web, la compañía presenta dos productos: un robot humanoide bípedo y otro compuesto por un torso y brazos de apariencia humana montados sobre ruedas. En enero, Humanoid difundió un video donde se ve una prueba de concepto: el robot intenta mover, con cierta torpeza, una caja para la multinacional alemana Siemens.

Sokolov, nacido en Rusia, fundó Humanoid en 2024. Un año después, en agosto de 2025, le vendió la marca de joyería y la cadena de retail de su familia al inversor ruso Anton Pak, según publicó el diario ruso Kommersant. No trascendieron los términos de esa operación, aunque Sokolov había hablado previamente de una salida a bolsa conjunta en Nueva York y Moscú, con el objetivo de recaudar US$ 500 millones en 2021, según información de Reuters.

Sokolov compite con jugadores fuertes en Europa, aunque la presión es todavía mayor por parte de startups de robótica de Estados Unidos y China. En 2025, los inversores destinaron US$ 16.200 millones a startups del sector, una cifra que más que duplicó los US$ 7.700 millones de 2024, según datos de PitchBook.

La mayor parte de ese capital fue a parar a unas pocas compañías con espaldas grandes. Una de ellas es FigureAI, que aseguró haber recaudado US$ 1.000 millones el año pasado y alcanzado una valuación de US$ 39.000 millones, lo que la ubicaría entre las startups más valiosas del mundo. Physical Intelligence, especializada en software robótico y respaldada por el inversor Lachy Groom, juntó US$ 600 millones en noviembre, con una valuación de US$ 5.600 millones. Por su parte, la alemana Neura Robotics estaría en negociaciones para levantar US$ 1.000 millones, según trascendió. @@FIGURE@@

Según proyecciones de Morgan Stanley, el mercado de robots humanoides podría alcanzar los US$ 5 billones para 2050. La estimación parte de su posible uso para cubrir la falta de mano de obra en líneas de producción y, más adelante, para colaborar con tareas domésticas. Algunas startups sostienen con convicción que todas las tareas físicas que hoy realiza la mano de obra humana asalariada representan el mercado potencial completo que estos robots podrían transformar.

El sector crece a tal ritmo que Elon Musk empezó a adaptar las líneas de producción de Tesla para los modelos X y S —que ya llevan una década en el mercado y muestran una caída en las ventas— con el objetivo de aumentar la fabricación de sus propios robots Optimus. El director ejecutivo de Tesla aseguró que la compañía comenzará a vender esos robots en 2027. Fiel a su estilo, Musk también dijo que la producción podría llegar al millón de unidades por año, aunque no puso fecha para alcanzar ese número.

China tampoco se queda atrás. Según trascendió, la startup Unitree, con sede en Hangzhou, ya fabrica 6.000 unidades por año de su robot humanoide, que cuesta US$ 13.500, y planea salir a la bolsa de Shanghái con una valuación de US$ 7.000 millones antes de que termine este año.

Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com