El unicornio neozelandés Halter, valuado en US$ 2000 millones, llega a Uruguay con su alambrado virtual para ganado
La empresa de collares inteligentes inició un acuerdo de seis meses con INIA en La Estanzuela, Colonia, con unas 100 cabezas de la raza Hereford. Uruguay es su primer mercado en Latinoamérica.

Halter, la empresa neozelandesa de collares inteligentes para ganado que en marzo alcanzó una valuación de US$ 2.000 millones, llegó a Uruguay y es el primer país de Latinoamérica en el que desembarca. 

La compañía puso en marcha un acuerdo de seis meses con el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) en la estación experimental La Estanzuela, departamento de Colonia, donde probará su sistema de alambrado virtual con unas 100 cabezas de la raza Hereford

El sistema combina collares con GPS, una plataforma digital y una aplicación desde la que el productor define los límites de pastoreo, monitorea a los animales y los mueve de un potrero a otro. 

Los collares emiten señales sonoras y vibraciones que le indican a la vaca dónde está el límite virtual. Si intenta cruzarlo de forma repetida, recibe un pulso eléctrico que, según la empresa, tiene alrededor de una décima parte de la intensidad de un alambrado eléctrico tradicional. 

El objetivo de esta tecnología es que los alambrados físicos dejan de ser necesarios, salvo en el perímetro del establecimiento. Además, el collar releva en tiempo real datos de movimiento, salud, rumia y celo de cada animal.

Halter llega a Uruguay

La experiencia forma parte de Converge, la iniciativa que valida soluciones agtech para una mayor resiliencia al cambio climático. La lidera INIA junto a BID Lab y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) y busca acelerar la adopción de estas tecnologías en el país con la participación de proveedores, productores y usuarios finales. 

En el acuerdo, INIA conduce el proceso de verificación. Halter aporta la tecnología, da soporte para la instalación, el funcionamiento y se hace cargo del mantenimiento y las reparaciones de los equipos.

Primera parada: Colonia

El trabajo en La Estanzuela avanzará por distintos escenarios, desde campo natural o pasturas naturales mejoradas hasta pasturas mejoradas y alfalfa u otros cultivos de alto incentivo, con una frecuencia de movimientos del ganado ajustada a cada etapa. 

El equipo técnico de INIA recopilará datos sobre ganancia diaria de peso, manejo del pastoreo, frecuencia de los movimientos, comportamiento y adaptación de los animales. Esa información servirá para documentar la implementación y entender el desempeño y la usabilidad del sistema en las condiciones productivas del país.

Halter llega a Uruguay

Sofía Stirling, directora del sistema Lechero de INIA, habló sobre las metas de la experiencia, a través de un comunicado de prensa al que accedió Forbes Uruguay. "El objetivo de este proceso de validación de alambrado virtual es generar experiencia para beneficio final de los productores", explicó. 

"Desde INIA buscamos aportar valor a partir de la puesta en marcha de esta tecnología, hasta su implementación en condiciones locales de producción", dijo. Y agregó: "El trabajo con Halter incorpora tecnología de punta a nuestra visión de los sistemas productivos, sobre la base de las tecnologías de procesos que promovemos en INIA".

Helen Moore, VP Commercial Strategy de Halter, afirmó en el mismo comunicado que "Uruguay es un punto de partida especialmente relevante" para su expansión hacia Latinoamérica.

Según Moore, el país "tiene una fuerte tradición ganadera y un ecosistema consolidado de conocimiento e innovación agropecuaria". Y sostuvo que trabajar con INIA en La Estanzuela les permite llevar su tecnología a un nuevo entorno productivo, así como aprender de las características particulares de la ganadería uruguaya y directamente de los productores.

US$ 2000 millones con 31 años y el nexo con Peter Thiel

Halter fue fundada en 2016 en Auckland, Nueva Zelanda, por Craig Piggott, ingeniero mecánico que trabajó en Rocket Lab antes de lanzar la empresa, con el fundador de esa compañía, Peter Beck, como inversor ángel y mentor. 

En junio de 2025 cerró una serie D de US$ 100 millones liderada por BOND, con una valuación de US$ 1.000 millones. El 24 de marzo de 2026 anunció una serie E de US$ 220 millones liderada por Founders Fund, el fondo de capital de riesgo de Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir, que duplicó esa valuación a US$ 2.000 millones. 

Founders Fund ya había invertido en Halter en su serie A, en 2017. En ese anuncio informó que atiende a más de 2.000 productores en Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos y que vendió un millón de collares.

En los mercados donde ya opera, Halter funciona con suscripción por collar. Según Forbes Asia, los planes parten de NZ$ 9,90 mensuales (unos US$ 5,70 al cambio actual) por collar. El productor también compra torres de transmisión de seis metros, con un costo aproximado de NZ$ 7.800 (US$ 4.500) cada una, que cubren un radio de unos 8 kilómetros. La compañía no precisó cómo será el esquema comercial en Uruguay.

Halter llega a Uruguay

El segmento tiene otros jugadores. La noruega Nofence, Vence, adquirida en 2022 por la división de salud animal de Merck, y la neozelandesa Gallagher, con su sistema eShepherd, ofrecen tecnologías de cercado virtual. Según informó El Heraldo, Gallagher ya promociona eShepherd en el mercado argentino.

El uso de estos collares también tiene su discusión regulatoria. En Nueva Zelanda, la organización Group Veterinarians for Animal Welfare Aotearoa publicó un código ético para los collares GPS. 

El primer ministro Christopher Luxon descartó agregar normas específicas, ya que la tecnología queda comprendida en la ley de bienestar animal vigente. Halter sostiene que cada vaca demora entre dos y tres días en adaptarse al sistema.

INIA cuenta con cinco estaciones experimentales y más de 140 investigadores. Su planificación estratégica con visión 2050 define como prioridades para los sistemas ganaderos y lecheros el aumento de la productividad con sostenibilidad ambiental, el bienestar animal y humano, y la adopción tecnológica. Los resultados de los seis meses en La Estanzuela darán los primeros datos locales sobre cómo funciona el sistema en las condiciones del país.