El exshopping Melancía de Rivera cambió de manos. El pasado miércoles 29 de julio, se remató de forma extrajudicial en Montevideo el complejo que supo ser el segundo centro comercial de la ciudad fronteriza, en una subasta que dejó dos datos importantes: el precio casi duplicó la base de venta y el comprador final no fue Luciano Hang, dueño de la cadena brasileña Havan, que meses atrás había mostrado interés en el predio.
La operación, conducida por la firma Mario Stefanoli en su sede de la calle Uruguay, incluyó dos padrones. El principal, 25335, corresponde al edificio del shopping propiamente dicho: 95.292 metros cuadrados de terreno y unos 28.000 metros cuadrados edificados entre el mall y el estacionamiento, con locales comerciales, plaza de comidas, sector de carga y descarga y depósitos. Salió a remate con una base de US$ 4 millones y finalmente se vendió por US$ 7 millones.
El segundo padrón, 25336, corresponde a la exterminal de ómnibus lindera al mall, con 4.723 metros cuadrados de terreno y 1.450 edificados. Ese lote salió sin base y fue adjudicado por US$ 190.000 a una empresa de Montevideo.

En la subasta del padrón principal, quien pujó fue el Banco BBVA, que defendió el crédito que tenía contra la propiedad. Esto significa que el banco no compitió para quedarse con el inmueble como inversión, sino para evitar que se rematara por un valor de liquidación muy por debajo de lo que consideraba razonable. Los nombres de las empresas que participaron de la puja no fueron revelados y el propio banco prefirió mantener la reserva ante la consulta de Forbes Uruguay.
Pero la historia no termina en el remate. Según pudo saber Forbes Uruguay de fuentes cercanas a la operación, el BBVA ya tiene un acuerdo cerrado para transferir el inmueble a una empresa logística uruguaya, que tiene un proyecto propio para el predio. La misma fuente indicó que ya comenzaron a liberarse algunos galpones del complejo que hasta ahora eran utilizados a modo de préstamo, por organizaciones sin fines de lucro de la ciudad de Rivera.
En las próximas semanas se espera que la zona empiece a vallarse, movimiento que suele anticipar el inicio de obras. El destino de la exterminal de ómnibus, en cambio, sería distinto al que tendrá el shopping.

El propio intendente de Rivera, el colorado Richard Sander, dio indicios de este proceso el miércoles 5 de agosto, en un acto público. "En los próximos meses va a haber una empresa muy importante donde estaba el Melancía, todavía no puedo decir el nombre, pero en los próximos meses también va a haber cambios con la continuación de la Avenida Sarandí", afirmó.
“Va a ser importante para los riverenses porque va a haber empleo y un montón de cosas más sobre la llegada de empresarios de otros países que vienen para instalarse ahí”, agregó.
El cierre después de un final abierto
El nuevo capítulo del Melancía se suma a una historia que ya tuvo un final abierto. El shopping había iniciado sus operaciones en noviembre de 2015, tras una inversión de US$ 60 millones en un predio de 30.000 metros cuadrados, con 60 locales comerciales y dos free shops.
Poco más de cuatro años después, en diciembre de 2019, entró en concurso de acreedores por deudas impagas. En enero de 2021 fue adquirido en una subasta judicial por Bonivare S.A., un grupo inversor con capitales uruguayos y accionistas de Rivera, que anunció planes para reabrirlo y combinar comercio local con tiendas libres de impuestos. Esa reapertura, sin embargo, nunca se concretó y el shopping permaneció cerrado hasta el remate de julio.
El interés que había generado el predio en las últimas semanas estuvo vinculado a la cadena brasileña Havan. Su fundador visitó Rivera a comienzos de julio y la empresa confirmó que evaluaba, entre otras opciones, instalar allí su primera megatienda en Uruguay, con una inversión estimada de US$ 20 millones y unos 200 puestos de trabajo.
Esa posibilidad quedó descartada con el resultado del remate y voceros de la compañía confirmaron a Forbes Uruguay que no participaron en la puja por el inmueble.