Forbes Uruguay
Marisa Hoskins, fundadora de Paws Abroad.
Negocios
Marisa Hoskins, fundadora de Paws Abroad.
Foto: Paws Abroad.

Viajar con mascotas ya mueve US$ 2.400 millones y algunos pagan más de US$ 10.000 por un asiento

Jacques Ledbetter

Share

Llevar un animal de un país a otro puede convertirse en una pesadilla de certificados, vacunas y reglas que cambian según la aerolínea. Una startup quiere ordenar el proceso y evitar que un error arruine las vacaciones.

2 Septiembre de 2026 09.05

Los viajes internacionales con mascotas impulsan un mercado que podría alcanzar los US$ 4.000 millones para 2030, con servicios dirigidos a personas dispuestas a pagar miles de dólares para no separarse de ellos. Desde Lisboa, Marisa Hoskins busca aprovechar esa demanda con Paws Abroad, una startup que lanzó en mayo de 2025 para simplificar los requisitos, que varían según el destino.

Durante el verano en Estados Unidos, Hoskins viajó a Honolulu para participar en el programa de aceleración de Blue Startups. Podía dejar en casa a Harley y Kalinda, sus dos perros rescatados, pero decidió llevarlos y volvió a enfrentarse al mismo problema que su empresa busca resolver.

Hawái está libre de rabia y exige que los perros y gatos cumplan con distintas condiciones para ingresar. Según cada caso, pueden incluir la vacunación contra la enfermedad, una prueba de anticuerpos, un período de espera de 30 días y el envío de documentación previa a la llegada.

“Cada vez más personas aman viajar, disfrutan del lujo y no quieren tener que elegir entre eso y sus mascotas”, explicó Hoskins. “Hay un temor enorme a cometer un error. Existen muchos pasos y plazos complicados que, francamente, la gente no quiere descifrar por su cuenta”, agregó.

Ver imagen
Marisa Hoskins fundó Paws Abroad en mayo de 2025 tras recibir asesoramiento erróneo en el que le habían pedido US$ 1.300. (Foto: LinkedIn de Paws Abroad)

En 2024, la consultora Grand View Research estimó que el mercado global de servicios de viajes para mascotas movía US$ 2.400 millones y proyectó que alcanzaría US$ 4.000 millones en 2030. Dentro de esta industria, los traslados internacionales serían el segmento de mayor crecimiento.

El fenómeno forma parte de un mercado mucho más amplio. La Asociación Estadounidense de Productos para Mascotas informó que los consumidores de ese país gastaron US$ 158.000 millones en sus animales durante 2025 y que 95 millones de hogares tenían al menos uno.

Los cambios también empiezan a verse en el turismo. El Informe de Tendencias de Hilton para 2026, basado en una investigación realizada en 14 países, reveló que el 64% de los dueños prioriza las necesidades de sus mascotas por encima de las propias al reservar un viaje. Otro estudio publicado por Marriott International encontró que el 47% considera importante que el alojamiento acepte mascotas. En el sitio web de Hilton, “acepta mascotas” ya es el quinto filtro de búsqueda más utilizado.

De la comida para perros a los viajes internacionales

Hoskins es una empresaria canadiense radicada en Lisboa que ya había fundado y vendido una empresa de comida para perros. La idea de Paws Abroad surgió más tarde, a raíz de las dificultades que atravesó con sus propias mascotas. 

Durante una estadía en Hong Kong adoptó a Harley y Kalinda. Cuando comenzó a preparar otra mudanza internacional, buscó asesoramiento profesional para comprender las normas que debía cumplir para trasladarlas. El presupuesto inicial fue de US$ 1.300, pero la información que recibió era incorrecta. Hoskins decidió ocuparse personalmente del proceso y descubrió que detrás de ese problema había una oportunidad comercial.

Ver imagen
Las dificultades para trasladar a Harley y Kalinda entre países dieron origen a Paws Abroad. (Foto: LinkedIn de Paws Abroad)

Junto con su hermano, un ingeniero de software, lanzó Paws Abroad en mayo de 2025. En un principio, la empresa ofrecía planes centrados en los documentos, las vacunas, los plazos y las normas exigidas para trasladar mascotas de un país a otro. Luego sumó asistencia personalizada y alianzas con proveedores especializados en turismo y mudanzas internacionales. Ahora trabaja en una plataforma capaz de seguir tendencias, detectar cambios normativos y organizar la información necesaria para cada viaje.

“En la práctica, es una industria de miles de millones de dólares que todavía funciona con planillas de cálculo”, sostuvo Hoskins. “No existe uniformidad entre países ni entre aerolíneas, y las regulaciones cambian constantemente. Hay restricciones por raza, limitaciones estacionales y todo tipo de casos excepcionales. Es, básicamente, una pesadilla logística”, señaló.

Marisa Hoskins, fundadora de Paws Abroad, junto a su hermano Adrian y sus cachorros Kalinda y Harley.
Marisa Hoskins fundó Paws Abroad junto con su hermano, un ingeniero de software, para sistematizar los requisitos de cada destino. (Foto: Paws Abroad)

Blue Startups, reconocida por TechCrunch como una de las 20 principales aceleradoras de Estados Unidos, seleccionó a Paws Abroad como una de las 12 startups de la nueva edición de su programa entre más de 800 postulantes. La organización invierte y asesora a empresas tecnológicas en sus primeras etapas. Hoskins aseguró que la aceleradora aportó US$ 50.000, el monto inicial que Blue Startups destina a compañías que ya generan ingresos. Paws Abroad también recibió capital de inversores externos, entre ellos Dan Holland, ejecutivo del sector de la salud animal, aunque no informó cuánto recaudó ni qué valuación alcanzó.

Chenoa Farnsworth, fundadora y socia gerente de Blue Startups, explicó que la empresa les llamó la atención por abordar un problema global y creciente. “La solución tiene el potencial de expandirse mucho más allá del traslado tradicional de mascotas”, afirmó.

El lujo abre otro mercado

La demanda alcanza cifras mucho más altas entre los viajeros de mayor poder adquisitivo. K9 Jets, una compañía de vuelos chárter que permite trasladar a los animales en la cabina, vende pasajes internacionales por entre US$ 8.000 y US$ 16.000.

aerolíneas que admiten mascotas
Las reglas para trasladar animales cambian según el país, la aerolínea, la raza y la temporada. (Foto: Paws Abroad)

Sus rutas conectan principalmente Estados Unidos con Europa y con los países del Golfo Pérsico. BARK Air, otro servicio orientado a quienes viajan con perros, ofrece pasajes entre US$ 10.000 y US$ 13.000, mientras que su conexión entre Nueva York y Londres está completa hasta noviembre de 2026.

“Recibimos consultas frecuentes de personas dispuestas a pagar más de US$ 10.000 por un asiento en uno de estos jets privados con tal de que su perro viaje con ellas en la cabina”, contó Hoskins. Ese gasto, de todos modos, solo cubre el transporte. Las condiciones de ingreso de cada destino siguen vigentes sin importar cuánto haya costado el vuelo. Los certificados sanitarios, las vacunas y las restricciones continúan siendo obligatorios incluso para quienes utilizan la aviación privada.

Los viajeros con alto poder adquisitivo pueden evitar algunas dificultades mediante servicios personalizados, aunque siguen expuestos a la complejidad de las regulaciones. Paws Abroad busca ocupar ese espacio mediante una combinación de tecnología y atención especializada. La plataforma pretende agrupar los requisitos de cada país y de cada aerolínea, mientras que una red de veterinarios, transportistas y socios locales se encarga de las tareas que requieren intervención humana. Hoskins también proyecta que su tecnología sirva de base para otras compañías de viajes de lujo y de mudanzas internacionales.

La empresa, de todos modos, ingresa en un sector ya dominado por especialistas consolidados. K9 Jets y BARK Air atienden directamente el transporte, mientras que aerolíneas, agencias de turismo y grandes plataformas de reubicación también podrían desarrollar herramientas similares.

Ver imagen
Para muchos viajeros, elegir un destino también depende de que el alojamiento y el transporte acepten mascotas. (Foto: LinkedIn de Paws Abroad)

Además, encargarse del cumplimiento de las normas conlleva riesgos importantes. Las condiciones pueden variar según el país, la aerolínea, la raza, la ruta, el tipo de avión o la temporada. Un error puede terminar con la mascota sin autorización para embarcar o retenida en cuarentena.

En una mudanza internacional, una demora podría resolverse con más tiempo. En un viaje de dos semanas, valorado en US$ 1 millón, cualquier contratiempo puede alterar todo el itinerario y provocar pérdidas mucho mayores.

La oportunidad comercial surge de un cambio difícil de ignorar. Los viajeros consideran cada vez más a sus mascotas como integrantes de la familia; los hoteles adaptan sus servicios y algunos consumidores ya están dispuestos a pagar miles de dólares para no separarse de sus animales.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.

10