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Roma AI: la startup uruguaya que crea agentes de IA para trabajar con empresas, cerró ronda de US$ 1,2 M y se comprometió a duplicar facturación

Mathías Buela

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La inversión llegó de la mano de Invexor Venture Partners. Hoy trabaja con más de 50 empresas de la región, entre ellas Falabella, Consorcio y BICE Vida.

28 Agosto de 2026 10.00

Roma AI cerró una ronda seed de US$ 1,2 millones liderada por Invexor Venture Partners, un fondo chileno de venture capital. La compañía, fundada por el uruguayo Richard Barbera junto a Benjamín De Oto y Javier Hernández, desarrolla una plataforma que permite a las empresas operar agentes de inteligencia artificial con estándares de seguridad, trazabilidad y supervisión propios de un entorno corporativo.

Barbera explicó a Forbes Uruguay que la diferencia con otras herramientas del mercado está en el nivel de autonomía que alcanzan sus agentes. "Ya tenemos la capacidad de automatizar un flujo completo, integrado a un orquestador que conecta con todo el sistema y ejecuta cualquier tarea", detalló el cofundador.

En la práctica, esos agentes se conectan a los sistemas internos de cada empresa (CRM, ERP, plataformas de pago) y ejecutan tareas completas, desde revisar el estado de un pedido hasta coordinar una entrega o generar un crédito para un cliente. 

"Hacen lo mismo que haría una persona: conectarse a sistemas internos, revisar cotizaciones, precios, el estado de un pedido", resumió Barbera. El objetivo es que los equipos humanos "puedan dedicarse a atender las cosas más complejas y fuera de lo cotidiano", en lugar de responder una y otra vez las mismas consultas.

Foco en el corporativo

El modelo de negocio de Roma AI es B2B y sus planes varían según el volumen de conversaciones que gestiona cada cliente. Para pymes, la compañía ofrece paquetes desde US$ 100 mensuales con hasta 500 conversaciones y un segundo escalón de US$ 350. 

El grueso del negocio, sin embargo, está en las empresas medianas y grandes, que procesan entre 20.000 y 100.000 conversaciones por mes y pagan en promedio entre US$ 2.000 y US$ 8.000 mensuales.

Roma AI procesa hoy más de 500.000 mensajes al mes para más de 50 organizaciones en Latinoamérica, con clientes como Caja Los Andes, BK Servicios Financieros, Crediautos, Banco Tanner, BICE Vida, Consorcio y Falabella. La mayoría opera en sectores regulados como banca, seguros y retail, donde la trazabilidad y el control de las acciones automatizadas son un requisito para avanzar con la adopción.

La ronda incluye un hito de crecimiento acordado con Invexor. Barbera contó que la compañía factura hoy unos US$ 26.000 mensuales y se comprometió a duplicar esa cifra a US$ 50.000 en menos de seis meses, lo que equivaldría a una facturación anualizada de US$ 600.000. El objetivo a un año es llegar a US$ 1 millón anual

Parte del capital acordado con el fondo quedó atado al cumplimiento de esa meta, con una segunda etapa de desembolso a una valuación mayor de la compañía. Con la ronda completa, Invexor quedará con un porcentaje de Roma AI.

Competencia y una frontera de seguridad

Barbera identifica dos frentes de competencia. Por un lado, empresas chicas que arman agentes sobre herramientas de terceros. "Ahí nos destacamos un poco más porque nuestra plataforma orquesta y hace todo interno de principio a fin, no es que uses diferentes soluciones para dar un servicio", diferenció. 

Por otro, compañías más grandes como la chilena Vambe, que ya levantó capital en dos rondas y que recién empieza a apuntar al segmento corporativo, terreno donde Roma AI está desde el principio.

Sobre los grandes jugadores globales, como OpenAI o Google, Barbera sostiene que el freno es regulatorio. "Empresas como los bancos tienen restricciones muy grandes con el tema de ciberseguridad y no le van a abrir nunca la puerta a que se conecte esa inteligencia artificial directo al sistema interno de la compañía teniendo todos los datos sensibles", explicó. 

Según el cofundador, ahí es donde Roma AI marca diferencia, con una capa de seguridad que permite conectarse a los sistemas internos sin que los datos salgan de control de cada empresa.

Del delivery de comida a la gobernanza de agentes

Barbera tiene 41 años, es de Montevideo y se dedicó a la programación desde joven. En 2017 se radicó en Chile, donde pasó por roles de tecnología en Cencosud Scotiabank y Falabella Financiero, hasta liderar el área de tecnología de una de las carteras de negocio. 

En el medio, en 2020, fundó Chef Digitales, una aplicación que armaba listas de compra y las conectaba con supermercados para cobrar comisión por cada pedido. Llegó a levantar US$ 200.000 y a sumar 450.000 usuarios en la región, pero la hipótesis de negocio no cerró: los usuarios armaban la lista en la app y después iban a comprar por su cuenta. 

"La gente tenía el teléfono en la mano mirando la lista de compra, pero iba al almacén, a la feria, al súper y compraba ahí. Ese modelo se nos cayó", contó Barbera.

Tras cerrar esa empresa, volvió a un rol corporativo como director de ingeniería en Cencosud Uruguay, paso que le sirvió para ordenar las deudas que le había dejado la startup anterior. Pero la vocación por emprender reapareció rápido. "Me di cuenta que por más que todo eso estaba bien, me seguía picando ese bichito de emprender", relató. 

Dejó el cargo en febrero de 2025 para arrancar con Roma AI, financiando los primeros meses con el finiquito de su salida y el aporte de un inversor ángel, hasta facturar la primera cuenta grande en Chile en noviembre de ese año. La compañía había salido a buscar una ronda de US$ 500.000 en octubre de 2025, pero la pausó al ver que la facturación todavía era baja, y la retomó cuando llegó a los US$ 15.000 mensuales.

Los fondos de la ronda se destinarán a fortalecer el equipo de ingeniería, desarrollar nuevas capacidades de gobernanza y seguridad, y ampliar la presencia comercial en la región. 

Por ahora, Roma AI concentra su expansión en Latinoamérica, donde la mayoría de sus clientes corporativos están en Chile. Barbera descarta, al menos por el momento, un desembarco en Estados Unidos. "Nos falta mucho para llegar a competir ahí", reconoció.

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