Tras más de un siglo de historia en Italia, los Angelini aceleraron su expansión internacional con la compra de Catalyst y una fuerte apuesta por tratamientos para enfermedades raras.
Suma Krishnan, una desarrolladora de fármacos con larga trayectoria, tenía 51 años cuando cofundó Krystal Biotech. Hoy, la compañía ya tiene una terapia génica aprobada y trabaja en el desarrollo de otras.