Phase Scientific, con base en Hong Kong y respaldada por la Fundación Gates, creó un negocio gracias a las pruebas de COVID-19. Su próximo paso: usar muestras de orina para competir con los métodos tradicionales de detección del VPH, hoy estándar en la industria.
La mayor beneficiaria, como es habitual, es la Fundación Gates, que recibirá acciones de Berkshire Hathaway por un valor de más de 4.000 millones de dólares.