La tensión empuja a los mandos medios al límite, los obliga a afinar su capacidad para ordenar, contener y acompañar. Estas prácticas marcan la diferencia entre sostener un equipo y desbordarlo.
¿Cómo detectar la dirección de los cambios en materia de gestión de las personas? ¿Cuáles son los principales aspectos, capas y cuestiones que deben considerarse para todos aquellos que tienen la responsabilidad de liderar el talento en las organizaciones de cara a 2025? No son preguntas sencillas de responder y es necesario entender que una nueva era se abre ante nosotros.