La compañía absorbió casi todo el equipo de Groq, incluida su cúpula directiva, y se queda con tecnología clave para acelerar tareas de inferencia, el segmento más competitivo del momento.
El fabricante de semiconductores abrirá este año un centro para combinar hardware cuántico con supercomputadoras, con apoyo de Harvard, el MIT y startups.
Desde la nueva arquitectura Blackwell hasta alianzas estratégicas con General Motors y Disney, la compañía anticipó el futuro de la IA con chips más potentes, supercomputadoras accesibles y desarrollos en robótica.
Crear tecnología está lejos de ser un simple paseo por el parque. El proceso es complejo, los costos son elevados y los desafíos numerosos. Pero a pesar de todo, merece la pena intentarlo.