La inteligencia artificial redefine la creatividad, la educación y el vínculo humano. En este nuevo escenario, cobra valor lo que no se puede derivar o acelerar.
Con un mundo en el que las tecnologías avanzan a gran velocidad, la solución no es seguir acumulando habilidades caducas, sino entrenar las metacompetencias.
Con cuentas en el exterior o a través de CEDEARs, los inversores locales pueden aprovechar el impulso global de Nvidia, Microsoft y Alphabet, tres gigantes tecnológicos que siguen atrayendo capital por su rol central en el desarrollo de nuevos modelos de inteligencia artificial.
La deuda comprometida supera por mucho los ingresos reales de la empresa, que aún no demostró cómo va a sostener semejante apuesta. Altman, sin participación accionaria y con apoyo de los socios, se mueve con total libertad en un tablero donde los riesgos parecen ajenos.
Un recurso técnico diseñado para afinar la precisión de los modelos empieza a generar efectos colaterales inesperados: más consumo eléctrico, más carga operativa y una presión creciente sobre la infraestructura digital.
La compañía trató de evitar el rechazo de campañas anteriores y aclaró que decenas de personas trabajaron en los nuevos contenidos navideños. Sin embargo, el debate volvió a generarse.
Mientras los gigantes de la nube compiten por integrar IA en sus plataformas, Snowflake apuesta a una inteligencia con contexto, diseñada para interpretar datos en tiempo real y tomar decisiones sin intervención humana.
Mientras los analistas se rascan la cabeza, la empresa detrás de Facebook apuesta a redibujar el vínculo entre humanos y tecnología. El riesgo de quedarse atrás en la carrera por la inteligencia artificial pesa más que los balances trimestrales.
El presidente marcó un límite claro en medio de las tensiones tecnológicas con China: habrá margen para negociar, pero los chips Blackwell seguirán siendo exclusivos. Las acciones de la compañía reaccionaron con una suba tras sus declaraciones.
El salto en la valoración de OpenEvidence disparó el patrimonio de Daniel Nadler, fundador de la empresa radicada en Miami que ya es usada por cuatro de cada diez médicos en EE.UU. y busca empujar los límites del conocimiento clínico con algoritmos propios.
El salto en la valoración de OpenEvidence disparó el patrimonio de Daniel Nadler, fundador de la empresa radicada en Miami que ya es usada por cuatro de cada diez médicos en EE.UU. y busca empujar los límites del conocimiento clínico con algoritmos propios.
Impulsado por su paso por Stanford y su experiencia en el equipo de Elon Musk, Zelikman se rodeó de pesos pesados de Google, Meta y OpenAI para lanzar Humans&, una startup que promete desafiar los modelos tradicionales con una idea ambiciosa: entrenar sistemas que se adapten a cada persona y trabajen codo a codo con ellas.
Fundaron Ercor en 2023, conectando talento global con laboratorios de punta como OpenAI. Levantaron capital de los fondos más codiciados de Silicon Valley, enfrentan una demanda por secretos industriales y siguen creciendo en medio de la guerra por el etiquetado de datos.Select 51 more words to run Humanizer.
Con un procesador propio y software de inteligencia artificial que analiza imágenes directamente en órbita, Zaitra dejó de ser una promesa nacida en un hackatón para convertirse en un proveedor clave de información satelital en tiempo casi real.
El desplome de las acciones, tras resultados que decepcionaron a Wall Street, le costó a Meta su peor jornada del año y a su fundador, una pérdida récord en su fortuna personal.
Con apenas tres años de vida, la compañía ya seduce a estudios jurídicos top y fondos de inversión. Acaba de duplicar su valuación en menos de un año y suma inversores pesados como Andreessen Horowitz y el grupo RELX, dueño de LexisNexis.
El hito se dio luego de que el presidente estadounidense anunciara que discutiría acuerdos con su par chino por controles de exportación de los chips avanzados Blackwell cuando se reúnan el jueves.
La posible decisión del gobierno de Trump de incluir los GLP-1 en la cobertura de Medicare abriría un nuevo capítulo en la lucha contra la obesidad. El impacto económico, sanitario y social de esta movida podría sentirse durante décadas.
Formada en el ejército israelí y con una obsesión por la eficiencia, Tal Kollender lidera una firma que automatiza tareas clave en ciberseguridad sin agrandar la estructura. Ya sumó gigantes como Amazon y Coca-Cola, y ahora pisa el acelerador con fondos frescos.