El conflicto en el estrecho de Ormuz desató una estafa crypto que puso en alerta al comercio global
Falsos funcionarios iraníes cobraron peajes marítimos con Bitcoin y Tether a navieras atrapadas por la crisis bélica.
Falsos funcionarios iraníes cobraron peajes marítimos con Bitcoin y Tether a navieras atrapadas por la crisis bélica.
El presidente norteamericano sostuvo que el régimen iraní está "colapsando financieramente" y ratificó que mantendrá la presión sobre los puertos del Golfo Pérsico.
El auge de los centros de datos de inteligencia artificial llevó proyectos financiados y con base en Estados Unidos a instalarse en Medio Oriente. Ahora, el negocio por su seguridad alimenta una nueva carrera armamentística.
La Agencia Internacional de la Energía advirtió que el cierre del estrecho de Ormuz y la suba del precio del crudo provocarán una fuerte disminución de la demanda, con retrocesos en el consumo global y una caída de la producción prevista para 2026.
La guerra con Irán y las amenazas sobre el estrecho de Ormuz dispararon los precios del crudo y del gas, activaron medidas de emergencia en países importadores y aceleraron un cambio de estrategia en todo el sector.
El ruido global sacude a los activos, aunque los indicadores que suelen anticipar el fin de ciclo aún no aparecen. Con caja disponible, balances firmes y prudencia inversora, la tendencia conserva su respaldo.
El ultimátum de 48 horas de Donald Trump a Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz eleva al máximo la tensión en Medio Oriente, pone bajo amenaza infraestructura civil clave y consolida al petróleo como arma central del nuevo tablero geopolítico.
La interrupción del paso marítimo recorta el suministro global y expone a economías asiáticas con alta dependencia y escasas reservas. Mientras algunos diversifican fuentes o activan planes de contingencia, otros enfrentan semanas críticas.
Detrás de una compra masiva de superpetroleros y compañías cruzadas, asoma la mano de quien aprovecha la suba inédita de las tarifas navieras, impulsada por la tensión en Medio Oriente.
El Brent vuelve a máximos debido a la crisis con Irán, mientras Washington reclama el respaldo naval de aliados y socios asiáticos para resguardar una ruta clave del comercio energético.
Episodios previos muestran que los shocks energéticos suelen traducirse en una mayor volatilidad en Wall Street.
Tensiones en Medio Oriente amenazan las fechas del calendario, mientras innovaciones técnicas y fallas mecánicas plantean interrogantes sobre quién tomará ventaja en el campeonato.
Goldman Sachs calcula que un salto del 10% del crudo profundiza la grieta entre exportadores e importadores: algunos ganan aire fiscal, otros pierden actividad. El traslado a precios llega rápido y obliga a frenar recortes de tasas en plena desinflación.
La petrolera estatal frenó operaciones en Ras Laffan tras reportes de drones y elevó la alarma en el comercio de gas licuado. La crisis sumó presión al Estrecho de Ormuz y anticipa saltos de precios.
El precio del crudo se dispara tras los ataques a una refinería clave en Arabia Saudita y la escalada bélica entre EE. UU., Israel e Irán. Wall Street opera en rojo frente al temor de un conflicto prolongado que ya sacude a las principales bolsas de Europa y Asia.
El parque más futurista del grupo abrirá en Abu Dabi con una red de trenes eléctricos que lo conectará con el aeropuerto, zonas residenciales y otras atracciones, mediante un sistema autónomo pensado para enfrentar el calor extremo.
El presidente de Estados Unidos fue recibido en la pista por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente Isaac Herzog.
Desde fondos con alto rendimiento mensual hasta empresas que dominan el transporte energético, algunas opciones permiten cobrar mes a mes sin necesidad de adivinar qué rumbo tomará la geopolítica global.
Con ingresos previsibles y contratos de largo plazo, estas empresas de infraestructura energética logran rendimientos atractivos mientras el resto del sector baila al ritmo del crudo.